El fútbol siempre da revancha: Messi, campeón con Argentina
Fotomontaje: Carlos David Pérez VAVEL España

El 2021 prometía ser un nuevo año donde la pandemia sería protagonista y obligaría a suspender la Copa América. Afortunadamente, las autoridades de la CONMEBOL decidieron realizarla en Brasil donde sus condiciones sanitarias garantizaron el desarrollo de la competición en el continente latinoamericano.

Una vez más, Lionel Messi viajó a su país natal con la esperanza latente de triunfar con su Selección. Esta misma ilusión que ya perdura desde hace 17 años cuando rechazó jugar para España. El rosarino supo decir a tiempo "Yo soy argentino y quiero jugar en Argentina" por lo que desistió de participar en un Mundial Sub-17 vistiendo la casaca española

Observar a Messi levantar un trofeo con el Barcelona ya se había vuelto completamente normal para cualquier amante del fútbol. Sin embargo, todavía le quedaba pendiente hacerlo con su país para acallar a los periodistas que durante años criticaron su rendimiento y que, en un punto, obligaron a que "renunciase" a la camiseta argentina tras la dura derrota ante Chile en 2016. Aunque, el corazón pudo más y decidió volver unos meses más tarde sabiendo que el destino le traería una grata sorpresa.

  • Todo comienza en 2004...

El vínculo entre Lionel Messi y la Selección Argentina tiene una fecha fundacional: 29 de junio de 2004, en el que tuvo su presentación en un amistoso del combinado sub-20. Ante la insistencia de la Real Federación Española de Fútbol, Julio Grondona (presidente de AFA) llegó a la conclusión de que se debía inventar algo para que el rosarino juegue para Argentina.

Con 17 años recién cumplidos, Messi debutaría contra Paraguay jugando los últimos quince minutos del partido donde triunfó la Albiceleste por 8-0. El máximo anotador del Barcelona marcaría el séptimo tanto de la goleada. Las versiones que rodean a aquel encuentro frente a los paraguayos son extrañas hasta el día de hoy. Ambos habían jugado previamente en Asunción y los albirrojos terminaron presentando un Sub-22. Al árbitro del partido (Gabriel Brazenas) lo llamaron 24 horas antes para pedirle que dirija el partido.

"A mí me consta que la Real Federación Española hizo todos los esfuerzos e intentos para que Messi juegue en España, pero Lionel se negó y no quiso, porque quería a su país", explicó Vicente del Bosque, ex entrenador de España, sobre la postura del argentino.

Foto: Olé
Foto: Olé
  • Debut olvidable en la Selección Mayor

La ilusión del juvenil, con 18 años por entonces y el título de campeón Sub-20 bajo el brazo, se hizo realidad en Budapest cuando José Pekerman lo llamó para reemplazar a Lisandro López, a los 18 minutos del segundo tiempo.

La casaca albiceleste, con la 18 en la espalda, se movió muy rápido frente al volante Vilmos Vanczák que solo atinó a sujetarla con firmeza. La soltó cuando sintió el manotazo del imparable Messi. Acto seguido, el húngaro quedó en el piso, cubriéndose el rostro y el rosarino ofuscado porque frenó su carrera. Tan solo habían pasado 43 segundos desde su ingreso al campo.

El árbitro alemán Markus Merk buscó de inmediato la tarjeta amarilla para Vanczák y la roja a Messi. Incrédulo, se maldijo en reiteradas ocasiones agarrándose la camiseta, con la mirada perdida, mientras sus compañeros le pedían explicaciones al severo juez.

"Tenía 18 años, entré y me echaron. Entonces, pensé: 'Igual no vuelvo nunca más'", creyó Messi / Foo: Olé
  • El 'maldito' Mundial

En 2006 Messi integraría su primera convocatoria para disputar una Copa del Mundo. Su debut ocurriría en la goleada por 6-0 frente a Serbia y Montenegro. Con la camiseta N°19, Leo jugaría tres partidos, uno solo de ellos de titular, marcó un gol y no le sacaron tarjetas.

El argentino no ingresaría en cuartos de final versus Alemania, donde caerían en los penales y su imagen en el banco, con las piernas estiradas y la mirada perdida, dio la vuelta al mundo. Años después, se revelaría que Messi no había llegado en condiciones al encuentro por una lesión que le impedía correr.

Foto: Sport
Foto: Sport

Cuatro años más tarde en Sudáfrica, ya era titular indiscutido del combinado comandado por Diego Maradona y disputó los cinco partidos como titular hasta que nuevamente Alemania apagó sus ilusiones con una goleada por 4-0. Messi llegaba en su mejor momento personal tras haber ganado el 'sextete' con el Barcelona.

Sin embargo, fue un torneo "negro" para el santafesino, ya que intentó por todos los medios, pero no logró convertir ni uno solo gol de los 10 que hizo su equipo. Sus lágrimas en el césped luego de la eliminación mostraban la decepción que sentía en su corazón donde creyó que podría colmar la deuda de títulos que mantenía con su Selección.

En el Mundial de Brasil, se reencontraría con su mejor nivel a pesar de no haber tenido su mejor rendimiento en el Barca. Con Alejandro Sabella como conductor, guio a la Argentina a la final del certamen, se consolidó como la gran figura de su equipo a pesar de haber caído en la final ante su ya "bestia negra", Alemania. 

En dicha edición, Leo jugó los siete partidos como titular y convirtió cuatro goles. Lo galardonaron con el Balón de Oro, decisión que fue recibida casi con sorpresa por el jugador. Su participación había decaído en las rondas finales donde no pudo anotar, a excepción de la tanda de penales frente a Holanda.

Leo en la ceremonia de premiación / Foto: Goal
Leo en la ceremonia de premiación / Foto: Goal

Finalmente en Rusia 2018, volvió a tener un flojo rendimiento que se sumó al mostrado por su Selección. El rosarino no tuvo el estreno deseado, ya que contó con la oportunidad desde el punto de penalti de desnivelar el empate ante Islandia. Argentina venía de tener una campaña terrible en las Eliminatorias y aseguró un lugar en el Mundial gracias a una combinación de resultados.

La mala relación de Jorge Sampaoli con sus dirigidos repercutió en todos los futbolistas y en la posterior eliminación ante Francia en octavos de final. Tras la derrota con Croacia, la relación entre los jugadores y el técnico estaba completamente rota. En resumen, un Mundial para el olvido donde Messi nunca se pudo sentir cómodo en el terreno de juego.

  • Su renuncia a la Selección

En junio de 2016, Lionel Messi renunciaba a la Selección Argentina tras perder la final de la Copa América Centenario 2016 con Chile en los penales por 4-2. "Se terminó para mí la Selección. Es increíble, pero no se me da", afirmaba la Pulga.

Las tres finales perdidas en la Copa América (2007, 2015 y 2016) repercutieron en el rosarino. Su vínculo con el periodismo influyó en la decisión: "Es por el bien de todos. Por mí y después, por todos. Hay mucha gente que desea eso. No se conforman, igual que nosotros tampoco nos conformamos con llegar a la final y no ganarla".

Sin embargo, se arrepintió rápidamente de su declaración. Un mes después, el capitán anunciaba su regreso a través de un comunicado que decía que iba a formar parte de los partidos clasificatorios para el Mundial de Rusia 2018. Unos años más tarde, Messi habló sobre su arrepentimiento: "Después de decir eso lo pensé frío y no es así. Sería dar un mensaje erróneo a toda la juventud y toda la gente que pelea por sus sueños. Hay que seguir intentando y seguir peleando por lo que uno quiere".

Messi lamentándose tras la derrota ante Chile en 2016 / Foto: RPP
Messi lamentándose tras la derrota ante Chile en 2016 / Foto: RPP
  • Su esfuerzo tendría recompensa

Tras la llegada de Lionel Scaloni en 2018, Messi se consolidaría en la Selección Argentina. Se le empezaría a ver más cercano en el vestuario y más comprometido en el campo. Esto quedaría reflejado en la última edición de la Copa América. En una épica final ante Brasil, levantaría el primer título con su país.

"Necesitaba sacarme la espina de poder conseguir algo con la selección, estuve cerquita muchísimos años, sabía que en algún momento se iba a dar. Estoy agradecido a Dios por darme este momento contra Brasil en la final y en su país. Creo que estaba guardando este momento para mí", expuso el argentino.

Es probable que no sea su último trofeo. Al Mundial 2022 llegará impoluto y con una gran confianza. Pero este logro conseguido en julio no solo alivia a Leo, sino a su país que llevaba 28 años sin levantar nada después de la Copa América de Ecuador 1993.

Leo levantando su título N°38 en su carrera, aunque el más especial / Foto: AS
Leo levantando su título N°38 en su carrera, aunque el más especial / Foto: AS
VAVEL Logo