La cara morada por Viernes Santo
Imagen: La Verdad

Apenas dos horas después de la conclusión de la tradicional procesión de los Salzillos, la ciudad de Murcia cambiaba el hábito morado por el grana. El Real Murcia recibía al refundado Mérida tras la apabullante victoria en Almería, en una ocasión especial para sumar los tres puntos y meter presión a sus rivales. Delante, estaría un cuadro romano que, pese a su etiqueta de recién ascendido, viene haciendo las cosas muy bien en la categoría de bronce.

Desconexión

Duró la buena puesta en escena grana ocho minutos, justo el tiempo que Hostench tardaría en caer lesionado. Le sustituyó Pumar en un cambio que, sorprendentemente, desconectó por completo a los granas del partido. El inicio había sido vibrante, con ambos equipos lanzándose sobre su oponente y hasta un tanto anulado a Pedro Conde, en fuera de juego. Sin embargo, el cambio descentró al Murcia, que protagonizaría su peor primera parte del campeonato en Nueva Condomina.

La pareja formada por Chavero y Guilló naufragó en medio campo

Ante un Mérida bien plantado y con capacidad para dañar en sus salidas rápidas, los pimentoneros dejaron una muy mala imagen, tanto en defensa como en ataque. Aira se decantó por el mediocentro Chavero - Guilló, en detrimento de un Rafa de Vicente que no pasa su mejor momento, y el naufragio grana en medio campo fue notorio. Uno por no estar (Guilló) y el otro por no saber dónde estaba (Chavero), la medular fue terreno emeritense. Tremendamente cómodos en defensa y con enormes facilidades en ataque, los romanos no tardarían en adelantarse. Tras varios avisos, Aitor recibió en banda izquierda, regateó hacia dentro y soltó un derechazo desde fuera del área inapelable para Fernando.

Solo Fran Moreno rayó cercano su nivel | Imagen: La Verdad
Solo Fran Moreno rayó cercano su nivel | Imagen: La Verdad

Era la confirmación de un golpe anunciado, el cual, lejos de espolear a los locales, les mantuvo en la misma línea. Enormemente partidos por el medio, muy imprecisos con balón y lo que es peor, con una falta intensidad impropia de lo que viene acostumbrando, el Real Murcia no logró rehacerse. Los minutos cayeron y sólo Fran Moreno, el mejor hombre de campo grana, parecía con la chispa necesaria para dañar a Raúl Moreno. Insuficiente. El final de la primera parte fue un soplo de aire fresco para un Real Murcia que tendría que cambiar mucho su discurso.

Un punto y gracias

Ya en la segunda mitad, todo el mundo tomó asiento esperando la recurrente reacción grana de las segundas partes. Solo que esta vez, ésta no sería completa. Con el silbatazo de colegiado, la segunda parte arrancó muy similar a como concluyó la primera. El Mérida seguía bien plantado, y sus salidas con balón rara vez no encontraban posición de remate. Enfrente, el Murcia ganó en intencionalidad, pero el juego seguía brillando por su ausencia. La charla en el descanso no parecía haber surtido lo suficiente y Aira no tardó en reaccionar desde el banco.

Ya fuera por falta de gasolina o de ideas, el Real Murcia permaneció atascadoEn escasos minutos, dio entrada a Sergio García y Rafa de Vicente en lugar de dos zagueros como Álvaro Marín (en mal día para tomar rodaje con el primer equipo) y Eneko Satrústegui. La intención era clara. Subir líneas, asfixiar al rival y aumentar la presencia en área rival. No obstante, ya fuera por falta de gasolina o de ideas, el Real Murcia permaneció atascado. Para colmo, lo retrasado de la línea defensiva regalaba al Mérida la opción de dañar cada vez que traspasaba medio campo.

En un intento por despejar, Morgado se introdujo el balón en su portería | Imagen: La Verdad

Solo en un arreón, un saque de esquina o una jugada aislada parecía poder llegar el empate grana. Y así fue. Un balón largo fue a parar a las botas de Sergio García en izquierda, quien levantó la vista y centró, para que Morgado, en un escorzo por despejar el balón, lo introdujera en su propia portería. Solo así, con un tanto involuntario, podía llegar el empate. Restaban entonces 15 minutos para el final, tiempo suficiente para que Fernando, en un mano a mano ante Conde, dejara otra muesca en su inmensa temporada. En el ala opuesta, el Murcia seguiría achuchando, pero solo Moreno, con un remate dentro del área, tuvo opciones reales de anotar.

Finalmente, el choque concluyó para alivio grana y aceptación romana. En su peor partido del año sobre el verde de Nueva Condomina, el Real Murcia fue inferior, hizo méritos para perder, pero acabó arañando un empate con el que puede darse por satisfecho. El Mérida completó unos convincentes 90 minutos e hizo méritos suficientes para hacer más de un gol, pero la alargada sombra de Fernando lo evitó. Con este empate, lo murcianistas seguirán, pase lo que pase, al frente de una clasificación que se puede seguir apretando.

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