El hijo pródigo ya está en casa
Foto: Real Oviedo.

Miguel Pérez Cuesta, Michu, volvía a pisar el Nuevo Carlos Tartiere como jugador del Real Oviedo casi una década después. Acompañado del presidente Jorge Menéndez Vallina, compareció primero ante los medios de comunicación en la sala de prensa. Lo hizo ataviado con una camiseta dedicada a Isidro Lángara, mítico delantero del conjunto carbayón y máximo goleador de la historia del club, que, como Michu, salió del club durante unos años para después volver, siendo recibido como un auténtico ídolo.

Ante una gran expectación en la sala de prensa, Vallina dio la bienvenida al canterano oviedista, recordando que "estamos muy contentos de que esté aquí. Significa el retorno de alguien de la casa, que nos hace muy felices. Cada vez que bajo a ver los niños entrenar pienso en un Michu. Recuerdo ese gol con el 23 a la espalda en Ávila, son muchos recuerdos… Lo mejor es hablar desde el corazón, es una alegría que estés aquí, me alegro muchísimo".

Ya en el turno de preguntas al jugador, Michu dejó una serie de frases en las que dejó muestras de su oviedismo y de la humildad de un hombre que bajó a jugar a Tercera tras ser internacional absoluto, para después volver al club de sus amores. El jugador declaró que  "es un día especial, el día más feliz de mi carrera. Yo soy del Real Oviedo, para mi volver a casa supone algo muy bonito, aunque haya jugado con la Selección Española, que es un sueño hecho realidad, esto es distinto".

También se refirió a su estado físico, a su maltrecho tobillo que tantas penurias le ha hecho pasar: "Estoy bien, hace dos años apareció una molestia en el tobillo, que a día de hoy la sigo teniendo, hubo un tiempo que pensé que se iba a acabar, pero un día me levante por la mañana y dije que podía seguir, aunque el dolor estuviera ahí. Tuve que aprender a vivir con ella y ahora puedo competir a muy buen nivel. Puedo dar un buen nivel en mi club en mi casa con mi gente".

Sobre lo que esperaba encontrarse una vez pisara el césped declaró que  "va a ser el día más feliz de mi vida, mucha gente conocida, familiares... es una emoción ponerme la camiseta de mi equipo”. También dejó claro los motivos que le han llevado a tomar la decisión de volver a casa  "Creo que si algo me puede caracterizar es que me muevo por sensaciones, soy honrado conmigo mismo y si hoy estoy aquí es porque me encuentro perfectamente y quiero ayudar al club de mis amores. La afición sigue ahí, debuté en Tercera División y ahora está más arriba, con un sueño que es jugar en Primera División. Agradecido al Grupo Carso, ya que sin ellos no estaría hoy aquí sentado. Ahora con ganas y ayudar al equipo en lo que se necesite".

Y es que el jugador dejó claro que viene a ayudar:  "Estoy aquí para ayudar en cualquier faceta que me toque, para aportar mi grano de arena, donde sea. Entiendo que la gente exija goles, pero a veces habrá que dar una asistencia, o acercar una botella de agua para que beba un compañero. A mí lo que me interesa es que el Real Oviedo sume los tres puntos cada domingo”.

Tras comparecer ante los medios, llegó el momento de enfundarse de nuevo la elástica azul y saltar al césped del Tartiere, donde una multitud de alrededor de cinco mil aficionados aguardaba para ver al hijo pródigo aparecer de nuevo por el túnel de vestuarios del feudo carbayón. Al saltar al campo, un grupo de canteranos le hizo un pasillo y, tras posar ante los medios, Michu cogió el micrófono y se dirigió a la afición. 

"En primer lugar, agradeceros a todos el estar aquí en este día especial para mí. Es un honor, un orgullo poder estar con vosotros y dedicaros estas palabras en nuestra casa. Estoy orgulloso de estar vestido con vuestros colores, con nuestro escudo en el pecho, que defenderé a muerte.

No soy de muchas palabras. Durante toda mi carrera me habéis dado mucho cariño que nunca os podré devolver, es impagable, aunque hubiese un millón de vidas no se podría devolver.

Lo único que os puedo decir con esta camiseta, es que voy a morir por esta camiseta, por este escudo y quiero deciros una cosa que me gustaría deciros uno a uno. Es algo muy importante, para tener presente. El Real Oviedo es vuestro, vosotros sois el Real Oviedo.

Muchas gracias y Hala Oviedo"

Tras estas palabras, el jugador se dispuso a firmar numerosas camisetas y a regalar balones a los miles de aficionados en las gradas. Para finalizar el acto, posó junto a los canteranos y patrocinadores. El jugador también declaró que se encuentra listo para el choque que disputará el Real Oviedo el sábado frente a la UD Almería. Veremos si este fin de semana se produce el “debut” soñado por la afición oviedista durante tanto tiempo.

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