Entrevista. Carlos Pouso: "A cada uno la vida lo pone en su sitio, y el mío está ahora en Segunda B"
FOTO: JB Monterrey

Sin prisa, pero con Pouso. Merece la pena esperar un hueco en la ajetreada agenda del de Lamiako porque una charla con Charli –así le llaman los amigos – nunca defrauda. Sin pelos en la lengua, las digresiones y chascarrillos se prolongan durante una hora, amenazando el guión de una entrevista que se contagia de la espontaneidad de un tipo humilde que rezuma sabiduría popular y esa conciencia de clase obrera propia del que tuvo que compaginar durante años su trabajo en un taller con los banquillos de fútbol.

Juan Carlos Pouso Lejonagoitia (Leioa, 1960) cumple con ésta su tercera temporada en el banquillo de la UD Logroñés, Más de 20 años entrenando desde que colgara las botas y se animara a dirigir el equipo de Fútbol 7 de la Ikastola Ander Deuna. Los infantiles del Ugeraga y los juveniles del Munguía fueron sus siguientes pasos antes de aterrizar en categoría regional, primero en el Sodupe y más tarde en el Moraza, Comenzaba el segundo milenio y precisamente el Arenas le permitía entrenar en Tercera, categoría que mantuvo en la Cultural de Durango. 

Su posterior ciclo de cinco años en el Sestao River, con dos ascensos, le permitió dar el salto a Segunda B, y le abriría posteriormente las puertas de la Segunda A de la mano del Éibar. Cesado en Ipurúa en marzo de 2009; el Guijuelo se acordó de él un año después para lograr la permanencia en la categoría de bronce. Su siguiente periplo de tres años en el Mirandés, su último club antes de recalar en La Rioja, resultó el más exitoso de su carrera, ascendiendo con el equipo de Anduva a Segunda División y consiguiendo alcanzar las semifinales de la Copa del Rey tras eliminar a tres equipos de Primera.

FOTO: JB Monterrey
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PREGUNTA: Con el paso de los días, y tras haber reconocido que el punto del pasado domingo, a pesar de la forma obtenida, no deja de saber a un empate. ¿Se digiere mejor el resultado con un buen Rioja o, como se suele decir, tocará hacerlo bueno con alguna victoria en los dos próximos desplazamientos?

RESPUESTA: Todos los resultados se tienen que digerir a la fuerza: sumes o pierdas la vida sigue. El próximo partido intentaremos ganar, pero como todos los domingos, con independencia del resultado que hayas obtenido. Como decía el difunto Luis Aragonñes, que de ‘tonto no tenía un pelo’ el fútbol se trata de ‘ganar, ganar y ganar’.

P: Eso sí, se ‘chafaron’ los titulares que iban a aludir a su pasado como técnico verdinegro y el efecto ‘balsámico’ que habría tenido para el Sestao esa victoria que se les escapó en el último suspiro de Las Gaunas.

R: La gente que no vio el partido puede sacar una conclusión diferente de lo que fue, y es verdad que el River pudo llevarse el partido porque hasta el final iba ganando, pero es que nosotros gozamos de hasta ocho ocasiones clarísimas. Hay días como ante el Bilbao Athletic que de seis metes cinco, y otras que tienes siete y sólo metes una. Esto es fútbol, y otras veces se encontrará el Sestao con partidos en los que genere muchas más ocasiones que en Las Gaunas y no consiga sacar ni un punto.

"Los equipos vascos son más competitivos y difíciles de ganar"

P: Con lo bien que  conoce no ya al Sestao sino a todos los equipos vizcaínos, preguntar si le sorprendió la puesta en escena del Sestao en Las Gaunas parece obvio. ¿Se llevaron el punto por méritos propios o por deméritos de la UDL?

R: A estas alturas ya nadie sorprende a nadie, todos los equipos nos conocemos y a este nivel nadie puede decir que goce de ventaja por este aspecto. El juego en definitiva no depende del conocimiento de los entrenadores sino del desarrollo de los jugadores. En Primera todos conocen el juego del Madrid y del Barcelona pero casi ninguno les gana. No estuvimos acertados, así que pienso que fue más demérito nuestro. Lo que sucede es que en Sestao pueden pensar que como acariciaron la victoria con la yema de los dedos también es demérito suyo.

P: ¿Cuántas veces con ésta se había enfrentado al River como técnico? ¿Le ha recordado en algo este Sestao al que usted entrenó durante cinco temporadas?

R: Ya son varias, con el Guijuelo, con el Mirandés...Lo que sí te podría asegurar es que sólo he estado una vez como visitante en Las Llanas, creo que con un empate a cero. En Lasesarre por ejemplo te diría que he estado más. Sobre las comparaciones, los años pasan y dependen del plantel que tengas. Las filosofías de juego son entendibles en clubes con cierta estructura y donde la gente no esté de paso. En este sentido el Sestao es un club muy cíclico, pero sí que tiene una cosa maravillosa e impagable como su afición.

P:  El protagonismo que adquirió Thaylor en ataque es una circunstancia más del juego o lo había preparado teniendo en cuenta las sensibles ausencias que tenía el River – Magdaleno, Morcillo, Tarantino – en el flanco izquierdo de su zaga?

R: En absoluto, eso significaría menospreciar al rival, y a mí el Sestao me parece un equipo muy fuerte y muy bien colocado en defensa. Nosotros intentamos percutir por los dos lados, y si no podíamos entrar por dentro lo intentamos por las bandas. Y si Thaylor participó más por la derecha es porque la otra banda teníamos a Fran Pastor jugando a pierna cambiada.

P: Tres empates con éste, una derrota y sólo una victoria en los cinco enfrentamientos con equipos vizcaínos. ¿Se le están atragantando los 'paisanos',a pesar del gran conocimiento que atesora de ellos?

R: Nosotros no preparamos los partidos contra los vizcaínos de forma diferente a si nos enfrentamos a un madrileño. No nos preocupa el origen del rival, al final hay sacar los puntos contra cualquiera, y si queremos más contra los vizcaínos es porque son los que más representantes tienen en el grupo. Esto es una liga donde tienes que enfrentarte a doble partido con todos, y eso de que el calendario es muy duro es una ‘milonga’ porque es igual para todos.

 P: ¿Comparte la impresión de que se infravalora el nivel de este fútbol vizcaíno simplemente por temas presupuestarios?

R: Yo no tengo esa percepción, sino toda la contraria. Incluso la gente con la que hablo comparte que quizá pueden tener menos juego combinativo, pero resultan más competitivos y difíciles de ganar. Todos conocemos ese 'sambenito' del fútbol vasco y del norte como fútbol rocoso y directo, pero ahora es imitado por todos los equipos en el sentido positivo. Que imiten al Barcelona hay cuatro, porque no es fácil, ya que aparte de jugar como ángeles luego aprietan como los vascos. Esto podía valer hace treinta años cuando Atocha y San Mamés se embarraban, y escocía que los vascos nos lleváramos los títulos. El fútbol ha evolucionado mucho y ya hay menos contrastes: ni son sólo técnicos los andaluces ni sólo agresivos los vascos.

"Hay que dejarse de milongas y saber adaptarse a las circunstancias"

P: Pues la próxima semana, les viene el sexto vizcaíno consecutivo.  Si el del Sestao ya era un partido especial por los vínculos que le unen a ese club, no menos lo será volver a Gobela donde ejerció también en el banquillo y como futbolista.

R: Sí, se puede decir que soy arenero, porque he sido canterano del Arenas, ,pero en el viejo Gobela. Al banquillo del nuevo Gobela sólo fui una vez con el Sestao en Tercera.

Con el Arenas en Anduva | FOTO: Miranda Deportiva
Con el Arenas en Anduva (2º en la fila inferior) | FOTO: Miranda Deportiva

P: El Arenas, un equipo invicto en su campo, donde sólo han cedido un empate, ante un Logroñés que tiene la asignatura pendiente de lograr su primer triunfo a domicilio. ¿Es tan fiero ese 'león' en su jaula?

R: El Arenas es un equipo dificilísimo, que el año pasado fueron muy fuertes en casa, y este año parece que han mejorado sus prestaciones fuera sin perder su potencial como local. Sobre el discurso de que Gobela es una 'jaula', yo siempre digo que el campo es siempre igual para los dos, y quizá es evidente que ellos estarán un poco más acostumbrados, pero para los 22 es el mismo césped. Hay que dejarse de 'milongas' y saber adaptarte a las circunstancias.

P: No se puede decir que falten variantes tácticas, como se pudo comprobar el pasado domingo. Los posibles cambios en el once, si los hay, ¿se deberán más a corregir los errores advertidos en el último partido, o más bien, a la adaptación a un campo de las características de Gobela?

R: No, porque he advertido poquísimos errores. Sólo nos faltó un rato el ritmo adecuado de balón, algo que en Gobela no vale, porque allí es un ir y venir constante. Hay mucho parón y poca continuidad, es complicado dar cuatro pases seguidos, y tocará adaptarse a esas circunstancias.

P:  Transcurridas nueve jornadas, lo que supone un cuarto de liga, ¿entiende que la UD Logroñés ha salido beneficiada con el retorno al grupo segundo?

R: No, ni me lo planteo. Era algo que el club perseguía, entiendo, anyes de mi llegada, por un tema meramente económico. No hemos valorado la potencia de los rivales, que también los hay igual de duros en el otro grupo. Nos convenía porque en el grupo primero teníamos catorce viajes en los que teníamos que hacer noche. Si quitábamos los navarros, Burgos y Arandina, el resto eran viajes de dormir Además hay que pensar en la afición y la masa social. Afortunadamente es algo que hemos conseguido gracias a la ayuda de la Federación Riojana, con el mérito que esto tiene al contar con un solo representante. Hay que tener en cuenta que este equipo ya ha conocido tres grupos distintos, que si no hubiese estado el Ebro nos habría tocado a nosotros ir al grupo tercero. Para ser algo más fuerte y que el año que viene no vuelva otra vez la incertidumbre, nos vendría bien que subiera el Calahorra, la SD Logroñés, el Náxara, el Haro,…pero ahora mismo tenemos el poder que tenemos en la Federación.

P: ¿Hay algo que le haya sorprendido en especial del grupo hasta ahora? ¿Algún equipo, algún jugador, algún resultado?...

R: La gran igualdad, lo dificultoso que es ganar a cualquiera. Hay equipos que empiezan mas fuerte, otros algo peor. Sacar un punto es una guerra cada domingo, pero en el resto de grupos igual.No me atrevo a asegurar que haya un grupo más fuerte que otro en esta categoría.

P: Disponer de un técnico como Pouso, criado en el fútbol vasco, con una plantilla con bastantes jugadores oriundos de la zona (Felipe, Amelibia, César Caneda, Muneta, Mendigutxia, Taylor, Sergio García), además del propio convenio de colaboración con el Eibar suscrito esta temporada, ¿invitan a tildar a la UDL como 'undécimo equipo vasco', intentando repetir una fórmula parecida a la de Miranda?

R: En Miranda éramos el ‘Euskomirandés’, pero no dejan de ser circunstancias puntuales porque el año pasado nosotros por ejemplo sólo teníamos un jugador vasco. Ahora cada vez hay más jugadores que vienen de fuera a Euskadi, porque tienen la garantía de cobrar a final de mes, cuando antes en mi época éramos nosotros los que emigrábamos.

"No me parece más exigente la grada de Las Gaunas que otras que he conocido"

P:  Sobre la presión que pueda sentir en un club que las dos últimas temporadas se ha clasificado para los playoffs de ascenso, ¿le parece muy exigente la grada de Las Gaunas a un entrenador que tuvo que soportar por ejemplo las críticas de la Tribuna de Las Llanas a pesar de los logros conseguidos allí?

R: Para nada me parece más exigente la grada de Las Gaunas que otras que he conocido. La gente que quiere progresar en esto, futbolista o entrenador, a nivel de Vizcaya por ejemplo, debería sentarse en banquillos como los de Las Llanas y sentirá lo que siento yo o el mismo Zidane multiplicado por 25. Está claro que la presión va aparejada al cargo, no siempre al sueldo. Lo que diga la afición de Las Gaunas, Las Llanas, San Mamés, el Bernabeu, va a misa. La afición es soberana y sólo quiere que su equipo gane y juegue bien.  Lo que sucede es que la gente que va al fútbol ve muy fácil alinear y cambiar jugadores,  algo que para los entrenadores es muy complicado, mientras que infravaloran lo que es el entrenamiento diario. Es muy difícil entrenar cada semana, elegir, estudiar al rival, planificar... Ahora yo voy a cualquier campo y no paras de escuchar las quejas de por qué quitas o pones a tal o cual jugador. Todos preferimos que hablen bien de nosotros pero tenemos que asumir que haya crítica, porque también es positiva. A mí no me va a debilitar nunca, porque tampoco me creo los halagos cuando me los hacen…

P: Es su tercer año en Logroño, donde llegaba tras un año por así decirlo ‘sabático’. ¿Se puede decir que por su trayectoria – cuatro años en el Moraza, cinco en Sestao, tres en Miranda - Pouso es un hombre de proyectos?

R: Me operé de las dos rodillas, pero de 'sabático', poco: piscina, gimnasio, ponerme en condiciones y ver fútbol también. Hombre de proyectos, claro, si es que te dejan. En Guijuelo por ejemplo sólo estuve cuatro meses, pero es que llegué en enero, y no fue porque el esfuerzo económico que hicieron por intentar retenerme fuese poco importante. Lo cierto es que yo no había salido del País Vasco nunca, y reconozco que me han tratado escandalosamente bien, no sólo en Guijuelo, donde puedo presumir de haber dejado amigos para toda la vida, también en Miranda o aquí en Logroño. Y no lo digo desde la premisa de que hay que agradecer a la mano que te da de comer.

FOTO: JB Monterrey
FOTO: JB Monterrey

P: Su carrera siempre ligada a equipos del norte, con alguna desviación al oeste peninsular. ¿Es verdad que llegó a Guijuelo por recomendación de un exjugador?

R: Jorge, su presidente, sabe mucho de fútbol como para haber tenido que hacerle caso a un jugador si yo no gustaba como primera opción. Sé que habían tenido contactos con otros entrenadores antes que no terminaban de convencer a los directivos, pero no creo que fuera tan decisivo lo que hubiese hablado Óskar Martín. Quien por cierto está jugando ahora en Salamanca, en el Unionistas, y al que parece que le están yendo muy bien las cosas. Cosa de lo que me alegro tanto por el chaval, como por el club y por unca ciudad que merece tener un equipo de fútbol en superior categoría.

P: No renovó en Guijuelo y marchó a Miranda, un recuerdo imborrable en su trayectoria.

R: Pues sí, el club, y sobre todo la afición del Mirandés, que es increíble. Son aficionados como los del Sestao pero multiplicadas por dos, que antes de ser del Madrid, del Barcelona o del Athletic son del equipo de la localidad. Es bonito para el fútbol, incluso para los que somos en este caso del Athletic, que existan estos equipos de pueblo y de barrio, que arrastran a más de mil personas vestidas con las camisetas y los colores propios. Es algo impagable y que no se puede perder.

"Ahora los futbolistas tienen más capacidad física pero muchos no entienden el juego"

P: ¿Ha tenido algún jugador en el vestuario que le haya hecho recordarte al Carlos Pouso futbolista?

R: Es que el que me recuerda a mí como futbolista no juega nunca. He tenido muchos jugadores mejores que yo. El fútbol de ahora es diferente al de antes. Yo era lento, por desplazamiento de balón, pero era bastante intuitivo y rápido pensando. Creo que entendía el juego y sabía qué ritmo había que imponer, aunque no era protagonista, porque en todos los equipos había jugadores mejores que yo. Ahora los futbolistas tienen más capacidad física pero hay muchos que no entienden el juego, y esto pasa en todos los niveles.

P: Se desconoce en cuántos equipos puede tener repartido un trocito de su corazón,

R: A todos los equipos en los que he estado les deseo cada domingo que gane, excepto cuando juegan contra mí. No me alegro del mal del vecino ,ni quiero que el que llegue detrás de mí a un club no supere lo que yo hice. Me parece de un espíritu pueblerino y no va con mi mentalidad. Si no me toca a mí la lotería, que le toque a otro, ¡pero que no se quede para el gobierno!

P: Aunque Carlos Pouso sea del Athletic. Sin embargo ni como jugador ni como entrenador se le conoce relación con Lezama…

R:Sobre el Athletic, en su tiempo tuve alguna posibilidad, de jugador en infantiles, hice una prueba pero me descartaron y me fui al Arenas, al Sestao, al Erandio, Sodupe… En Lezama, como en todos lados, eligen a los mejores, y yo, simplemente, no daba el nivel. Luego como entrenador tuve un par de entrevistas, con Fradúa y Noriega, que no cristalizaron para integrarme en el organigrama. Sin embargo no ha sido un tema que me haya vuelto loco ni me ha molestado que hubiesen preferido a otros en mi lugar. Como entrenador soy consciente de mi nivel, y si quiero llegar a Primera tendrá que ser ascendiendo con mis equipos. El Athletic no es un sueño, ni un objetivo ni una ilusión porque pienso que a cada uno la vida lo pone en su sitio, y el mío está ahora en Segunda B. Es más, si me llamaran ahora, igual me echaría atrás y no iría por no sentirme capacitado. Yo he tratado de ser feliz allá donde he estado, tratando de transmitir la misma felicidad a mi alrededor. Yo nunca me había planteado ser entrenador profesional, han sido las circunstancias las que me han llevado a ello. Yo era feliz trabajando mis ocho horas en el taller y entrenando al Moraza, Arenas y al Sestao. Luego tuve que pedir la excedencia al ir a Eibar, y como con la crisis la empresa donde trabajaba quebró, me he tenido que dedicar al fútbol por obligación, bendita obligación, un privilegio. Pero si esto se acaba mañana y si tengo que volver al taller, no se me van a caer los anillos por ponerme el buzo y rebarbar piezas lo haré, porque lo importante es que yo tenga una ocupación para que mi familia coma.

FOTO: JB Monterrey
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P: ¿Y es más difícil soldar piezas o jugadores para formar un equipo?

R: Yo era ajustador en el taller con las chavetas, y ahora ajusto defensas con centrocampistas. Pero esto es más difícil porque estas piezas tienen vida. Las relaciones con personas son complicadas. Responsabilidad tenemos todos, un entrenador y un cirujano, pero la diferencia del entrenador es que hay mucha gente observando tu trabajo y que te va a señalar si te equivocas. Hay gente que habla de la presión de un banquillo y no conoce lo que es levantarse a las seis de la mañana, ponerte el buzo y por colarte en una pieza echar a perder tres mil euros de material. Pocas profesiones pagaríamos por ejercerlas, cosa que estoy seguro que no ocurriría en el fútbol. A mis jugadores les suelo dcir que aguanten en el fútbol al nivel que sea, hasta que noten que el fútbol les va dejando. Porque la vida que se van a encontrar cuando salgan de él, sea de lo que sea, va a ser mucho más dura que la de futbolista.

P: Ya que no el Athletic,  ni el extranjero, ¿no le queda la espinita clavada de sentarse en un banquillo más tranquilo, al sur, cerca de la playa, o en algún destino exótico?

R: Yo he tenido hace años oportunidades para salir, pero era en Segunda B, y entre lo que cobraba por ejemplo en el Sestao y en el trabajo no me salía rentable. Tenías que mirar por tu familia, y además no me cogía joven, porque yo a fútbol estuve jugando hasta los 34. Ahora a la gente la animo a irse a Inglaterra, a aprender el idioma y tal, pero yo tuve en mi momento la oportunidad de irme a jugar a Andorra y me faltó valor. Eso si, para un retiro más tranquilo, en vez de en el campo mejor en un despacho, ya sea en Logroño o en Santurce. Yo como entrenador no voy a progresar mucho más porque es ley de vida y tocará ir dejando paso a gente nueva, por lo que mi experiencia lo deberé poner al servicio de un club en otros menesteres.

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