¿Club sobre la selección?
Bale fue liberado de su selección con una lesión. Foto: Daniel Nieto (VAVEL)<

Gareth Bale fue convocado por la selección de Gales el pasado 28 de septiembre para disputar los dos encuentros vitales de la clasificación para el Mundial Rusia 2018. Esto alertó a más de uno, ya que previo a esos días, el jugador no había podido ser tenido en cuenta para el partido ante el Espanyol por Liga, debido a una molestia muscular que tampoco le permitió finalizar el juego ante el Borussia Dortmund esa misma semana.

Si había tenido estos inconvenientes físicos, no había nada que garantizara que una vez se uniera a su selección, estas simples dolencias no pasaran a ser algo más grave. Pero, efectivamente, tan solo un día en la concentración le bastó al jugador y al cuerpo médico galés para determinar que no estaba apto para jugar y que, al parecer, haberlo forzado a entrenar resultó en una nueva lesión en el sóleo izquierdo.

Esto genera un gran inconveniente, no solo para la selección, si no para su club. Su baja se une a la de cuatro jugadores más de la plantilla madridista (Carvajal, Theo, Marcelo y Kovacic). Zinedine Zidane ahora debe buscar la manera de volver a cubrir su posición, justo en un momento de la temporada cuando parecía que Bale estaba recuperando su mejor nivel de juego.

Con este ejemplo reciente, se podría abrir nuevamente el debate de club contra selección, cuál de los dos es más importante, cuál debe prevalecer en las prioridades del jugador, si el club tiene derecho de no permitirle a sus jugadores ir con sus seleccionados, entre otras cuestiones más.

Es difícil determinar quién tiene mayores derechos en este tipo de situaciones, el jugador que quiere participar con su club, pero que desea representar a su país igualmente; un seleccionado que necesita de sus mejores jugadores para momentos decisivos como los son las eliminatorias al Mundial o un equipo que compró los derechos y paga mes a mes a un futbolista para que juegue para ellos.

Muchas veces el anhelo de un jugador de hacer grandes cosas para su seleccionado nacional termina mal. Luka Modric ha sido el ejemplo de eso en algunas ocasiones, como en 2014 cuando se lesionó con Croacia y le impidió disputar el Mundial de Clubes y lo tuvo fuera de las canchas durante tres meses, algo que tuvo un fuerte impacto en el rendimiento del Real Madrid durante ese tiempo.

En 2016, Sergio Ramos también regresó después de una concentración de la selección española con un esguince, los que hizo que el Real Madrid no pudiese contar con él un mes. Benzema, James Rodríguez y Danilo han sido otros ejemplos en los últimos años.

Es difícil pedirle a un seleccionado que no llame a ciertos jugadores, sabiendo lo importante que son para el equipo, tal como lo es Bale para Gales. Es claro que Gareth es una pieza clave y uno de los pilares del grupo. Pero también es difícil imaginar a un club que no se piense por sus propios intereses deportivos, ya que nunca les beneficiará perder a alguien de su plantilla, mucho menos si no fue vistiendo la camiseta de ese equipo.

Y normalmente el que está en la encrucijada es el propio jugador, que debe debatirse entre representar a su país o restringirse para estar a punto con su club. Cada vez, con la cantidad de partidos que deben disputar equipos como el Real Madrid en una temporada, es toda una hazaña lograr finalizar el año en un buen nivel físico y futbolístico y a esto hay que agregarle todas estas fechas FIFA y los torneos disputados en el verano (Mundial, Eurocopa, Copa América, entre otras).

Es un asunto que cada vez preocupa más a las aficiones y que no parece que vaya a resolverse pronto, en especial para un equipo como el Real Madrid que tiene, por lo general, a gran parte de su plantilla convocada para sus selecciones nacionales. 

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