Ancelotti, ¿revolución a la vista?
Ancelotti en un partido dirigiendo al Madrid. Fuente: Real Madrid

Nuevos aires corren por Valdebebas. Zidane salió del club la pasada semana en lo que fue su segunda etapa como técnico y ha llegado quien fue jefe del francés en la temporada 2013/14, Carlo Ancelotti. El italiano vuelve al equipo con el que se coronó campeón de Europa hace siete años, en la histórica y agónica final ante el Atlético de Madrid. Un año más tarde salió por la puerta de atrás tras conseguir únicamente durante la campaña el Mundial de Clubes.

Una de las conclusiones que ha dejado la temporada en el seno madridista es el excesivo desgaste en una plantilla corta, veterana y agotada por las lesiones. Los vientos de cambio necesarios para oxigenar al equipo parecen quedarse en una simple brisa ateniéndose a las últimas informaciones. Tan solo Mbappé, en una operación muy complicada, que se uniría a David Alaba, pueden cambiar el rostro respecto de la plantilla actual.

Más allá de las incorporaciones, Ancelotti se va a tener que apoyar en el elenco de cedidos y canteranos para ejercer una revolución que insufle optimismo entre la afición y la planta noble. El italiano ya demostró en su primera etapa que recurre a los jóvenes talentos del Castilla. Morata, Carvajal, Casemiro o Jesé gozaron de muchas oportunidades, e incluso el canario, desplazó del puesto a un recién llegado como Bale, hasta su fatídica lesión.

Es por eso que viendo el nivel que han mostrado los canteranos esta temporada, no sería extraño seguir viendo a jugadores como Miguel Gutiérrez, Blanco, Arribas o Chust entre los once elegidos cada domingo. Los dos primeros tienen su sitio prácticamente asegurado en la plantilla para la 2021-22, el resto pueden salir cedidos o permanecer a las órdenes de Raúl en el Castilla.

Incógnita con los cedidos y nueva esperanza para Marcelo, Isco y Bale

En el capítulo de retornos para refrescar la plantilla, hay dos nombres que tienen muchas papeletas compradas para entrenarse bajo las órdenes de Carletto a partir de julio: Odegaard y Ceballos. Ninguno era santo de devoción de Zidane y debido a ellos hicieron las maletas rumbo a Londres, separado eso sí, por un año y medio de diferencia. Ambos han tenido protagonismo en la media gunner, y Mikel Arteta estaría encantado de contar de nuevo con el noruego, especialmente.

Sabedor de las dificultades en el medio del campo, Ancelotti va a dar cabida al menos a uno de los dos. Además, en su libro de estilo prima la figura del mediapunta, por lo que Odegaard podría ser el indicado, ya que, en la actual plantilla, tan solo Isco se adapta a ese papel. El malagueño, muy importante en la anterior etapa ha jugado muy poco con Zidane este año y buscaba una salida, pero con la llegada de su valedor puede considerar permanecer en el Madrid.

En su presentación, Ancelotti insistió en la necesidad de reducir una plantilla con más de 30 jugadores. Salvo Odegaard y Ceballos, hay pocas opciones de que se refuerce con los cedidos. A Reinier y Mayoral les queda un año en Dortmund y Roma respectivamente, Kubo no ha jugado regularmente en Villarreal y Getafe, Brahim tiene poco hueco y el resto no han acumulado méritos.

Hasta jugadores con más de pie y medio fuera de la plantilla como el ya mencionado Isco, Marcelo o Bale, focos de las críticas de la afición por la curva decreciente en su rendimiento, podrían seguir formado parte de la plantilla. En la conquista de la Décima fueron importantes para Ancelotti y en rueda de prensa dijo contar con todos, aunque a su vez lanzó una contundente afirmación que puede ser definitoria para ellos: “los minutos se ganan en el campo”.

Con todas estas circunstancias, la llamada ‘revolución’ puede quedarse en papel mojado a pesar del cambio en los banquillos. Solo el impulso de jugadores que no han despuntado darían un nuevo brío a un equipo que ha demostrado carácter y amor propio esta temporada, pero al que le ha faltado físico y frescura para luchar por los títulos.

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