Serotonina en estado puro
Las jugadoras rojiblancas celebrando uno de los goles del partido | Foto: Alejandro Sancho

Después del empate contra el Sevilla en la jornada pasada, tocaba enfrentarse al otro equipo de la capital andaluza, el Real Betis, con más dudas que certezas y en un momento clave de la temporada. 

Las locales empezaron con una marcha más que sus rivales verdiblancas y eso se notó en el campo. Tanto fue así que el primer gol llegaría tan solo diez minutos después del pitido inicial; gran jugada del equipo rojiblanco que acabó con Rasheedat perforando la escuadra de la portería bética y abriendo la lata de lo que sería la mayor goleada del Atleti en lo que va de temporada. 

Poco duró la alegría en terreno rojiblanco: siete minutos tardó el Betis en empatar el partido. Primera jugada ofensiva de las verdiblancas, que acabó en gol después de que la delantera bética colase el balón por la escuadra del palo más próximo a Lindahl. A partir del empate se vieron los peores minutos de las jugadoras del Atlético de Madrid; muchos nervios y una presión muy alta e intensa del Betis provocaron que las rojiblancas sufriesen durante un buen tramo de la primera parte.

Hay que mencionar que una de las jugadoras que más grande se hizo durante estos minutos fue Laia Alexandri. La defensora española transmitió calma y seguridad con cada toque, si un balón rival se acercaba a ella se sabía que no iba a tener mucho futuro. Laia lleva varios partidos siendo un pilar importantísimo del equipo rojiblanco y así es como demuestra su posición en la plantilla.

Lo difícil es empezar

Cuando peor se encontraba el Atleti en el campo llegó el segundo gol, que desató a las rojiblancas. Leicy se plantó contra la portera bética después de robarle la espalda a la defensa bética y no le tembló el pulso para anotar el gol que les pondría por delante otra vez. La colombiana se proclamó como una de las mejores jugadoras del partido después de un gol, una asistencia y un fútbol de fantasía sobre el césped de Alcalá.

Leicy celebrando su gol | Foto: Alejandro Sancho
Leicy celebrando su gol | Foto: Alejandro Sancho

Se podría decir que hoy en la Ciudad Deportiva Wanda de Alcalá había caído un rayo, pero la realidad es que era Rasheedat. La delantera nigeriana estuvo eléctrica durante todo el partido. Incansable, marcó el tercero al borde del final de la primera parte y estuvo cerca de conseguir el hat-trick —llegó a meter el tercer gol, pero fue anulado por fuera de juego— en la segunda. Finalmente, sumando dos goles más a su cuenta personal, fue sustituida en el minuto setenta y cinco, con los deberes hechos y sabiendo que había logrado un gran partido.

El Atleti continuó con su planteamiento en la segunda parte, balones a la espalda y que las delanteras aprovechen sus fortalezas en ataque, aunque todo esto sin descuidar la defensa, ya que era importante no dejar ni una puerta abierta al equipo bético.  

El cuarto se haría de rogar y hasta el minuto sesenta y nueve del partido no llegaría el póker rojiblanco. Bárbara recogió el rechace que dejó la portera verdiblanca tras vencer en el mano a mano a Rasheedat y dejó el balón en el fondo de la red bética. El partido estaba prácticamente sentenciado, pero esto no frenaría a las chicas de Óscar Fernández, que tenían sed de sangre después de empatar la jornada anterior. 

Como si fuese un intercambio de cromos

Las jugadoras que salieron desde el banquillo también se quisieron sumar a la fiesta de goles que se había convertido el partido en Alcalá. En el minuto ochenta y dos, Kgatlana —la más lista de clase— presionó la salida de balón de un saque de puerta verdiblanco y le robó la cartera a la portera rival anotando el que sería el quinto gol de la mañana. 

Y para finalizar este festival, Ludmila se reencontró con el gol. Después de lo que está siendo una temporada bastante difícil para la internacional brasileña, la jugadora rojiblanca aprovechó la confusión que provocaron varios rebotes en el área pequeña y acabó marcando el sexto y último gol del partido. Todo el equipo quiso celebrarlo con ella, ya que conocen lo dura que está siendo su situación, y el gol será una inyección de confianza para afrontar lo que resta de temporada. 

No hay sentimiento que iguale la victoria, esa serotonina que se desprende cuando vences no se puede comparar a cualquier otra sensación. Hoy las jugadoras del Atlético de Madrid han recibido una gran dosis de esa conocida "hormona de la felicidad", muy necesaria para lo que resta de temporada. A veces el fútbol es simplemente eso, felicidad que se ve reflejada en el campo. 

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