Análisis post: ¡Que no pare la samba!
Celebración del gol de Casemiro I Imagen: Getty Images

El conjunto blanco llegaba a la noche de ayer tras el espectáculo de Stamford Bridge, quería sentir el calor de su gente y querían ofrecer otra noche mágica al Santiago Bernabéu.

Así se planteó el partido desde los banquillos

Comenzando por el conjunto local, Carlo Ancelotti decidió dar descanso a pesos pesados para dar entrada a los menos habituales. Courtois partió bajo palos; en la línea defensiva formaron Lucas Vázquez como lateral diestro, Éder Militao y Alaba como pareja de centrales y Marcelo en el lateral izquierdo; Casemiro, Valverde y Camavinga cogieron los mandos de la sala de máquinas; y, en la faceta ofensiva, el tridente lo formaron Rodrygo, Benzema y Vini Jr.

Por su parte, Quique Sánchez Flores intentó formar un bloque bajo desde el inicio de partido para tratar de rascar un punto en el feudo blanco. Para ello, alineó al siguiente once: David Soria en meta; línea de 5 defensas para Olivera, Cuenca, Mitrovic, Djené y Damián Suárez; en la medular los titulares fueron Aleñá, Villar y Maksimovic; por último, en ataque los puntas fueron Borja Mayoral y Enes Ünal.

Tanto la poca ambición de un Getafe que, sin lugar a dudas, salió a por el empate como el hambre de querer más del Real Madrid decantaron la balanza del lado merengue. Los azulones comenzaron a perder tiempo desde el inicio del choque. Jugaron al límite de la legalidad, como suelen hacerlo, e interrumpieron el partido con faltas e infracciones sobre los futbolistas blancos.

Cómo aconteció el partido

En los aledaños del Santiago Bernabéu se respiraba y percibía que aquella sería una gran noche blanca. Las banderas blancas ondeaban alto en el cielo de la capital, los cánticos empezaban a resonar alentando a sus futbolistas y las sonrisas en las caras de los madridistas hacían augurar lo que sucedería unos minutos más tarde.

El partido comenzó con un Real Madrid muy dominador. El cuadro de Carlo Ancelotti asumió el protagonismo del partido haciéndose con la posesión y siendo capaz de hostigar la meta de David Soria. La primera ocasión la tuvo Karim y el francés no falló. Tras el desplazamiento en largo de Alaba y la asistencia de Rodrygo, Benzema amagó y definió a la perfección para desatar la locura en las gradas. Sin embargo, el colegiado invalidaría el tanto por fuera de juego.

A pesar del gol anulado, los futbolistas merengues continuaron siendo un rodillo frente a la portería azulona y de este modo llegó el primer tanto. En una noche tan especial para los madridistas no podía ser otro quien abriera el marcador. Fue él, ese futbolista que despierta tanto recelo en antimadridistas, culés y colchoneros, Carlos Henrique Casemiro. El mejor pivote del mundo cabeceó un centro medido de Vinícius para subir el primero al luminoso. Las gradas del Santiago Bernabéu eran una auténtica fiesta mientras el brasileño festejaba con sus compañeros el primer gol del partido. 

Tras el gol de Casemiro, el partido pareció enfriarse, y es que el conjunto merengue continuó dominando, pero el marcador no aumentó en los primeros 45 minutos. A la vuelta de vestuarios, el recital blanco continuó. Los chicos de Ancelotti ofrecieron un gran despliegue ofensivos con muchísimas contras, ocasiones y jugadas combinativas que estaban deleitando a los aficionados merengues. Así pues, en el 68' se reflejó esta superioridad madridista en el luminoso con el segundo gol de Lucas Vázquez. El gallego volvió a callar bocas y demostrar que está para ser titular indiscutible en este Real Madrid. El gol del 17 del Real Madrid sentenció un encuentro al que le faltarían una multitud de ocasiones que no se trasformarían el gol. Es cierto que el Getafe pudo llevarse un saco de su visita al Bernabéu, pero los madridistas no estuvieron muy acertados de cara a gol. De este modo finalizó un partido que no tuvo color, fue dominado de cabo a rabo por el conjunto local.

Cuáles son los nombres propios del partido

En primer lugar, Lucas Vázquez fue el futbolista más destacado del choque. El gallego no dejó de recorrer la banda derecha de arriba a abajo. Además, se mostró muy sólido defensivamente y los extremos azulones no consiguieron desbordarle. Como se ha mencionado anteriormente, es incomprensible que este chico no sea titular indiscutible en este Real Madrid. A pesar de la gran carrera de Dani Carvajal y su historia en el club blanco, el fútbol son momentos y estado de forma y, ahora mismo, Lucas está en un estado de forma espléndido. Pero si resulta incomprensible su suplencia en algún partido del Real Madrid, su ausencia con la selección española es un auténtico sinsentido. Si en la próxima convocatoria Luis Enrique no llama a Lucas quedaría bastante en evidencia ya que, en estos momentos, posiblemente sea el mejor lateral derecho del panorama nacional.

Lucas Vázquez celebración I Foto: Getty Images
Lucas Vázquez celebración I Foto: Getty Images

Por otro lado, los casos de Vinícius, Casemiro y Marcelo. El núcleo brasileño del Real Madrid salió fortalecido de la noche de ayer. Vinícius se reencontró con su gente. Ellos, los madridistas, saben que este chico marcará época vestido de blanco y son conscientes de que a él se le puede perdonar lo que sea: un período más flojo, mala racha de cara a gol… Porque son conscientes de que, en cualquier momento, el niño maravilla del Real Madrid volverá a anotar, a bailar y sobre todo a besarse ese escudo que tan bien le sienta para poner patas arriba al Santiago Bernabéu.

Casemiro, por su parte, se reivindicó con el gol. El centrocampista no está cosechando su mejor temporada debido al desgaste físico y las lesiones que han mermado el rendimiento del brasileño. No obstante, el 14 blanco ha encadenado dos partidos, con el de ayer, a un gran nivel y parece estar recuperando sensaciones. Por último, el caso de Marcelo es bastante diferente al de sus compatriotas. El capitán merengue volvía a su estadio para reencontrarse con su gente que siempre le ha mostrado un apoyo incondicional. En el Bernabéu hay devoción por su capitán y ayer se volvió a demostrar, el lateral recibió el amor de su gente desde que se pronunció su nombre en el videomarcador y, posteriormente, cada vez que tocaba el balón.

En conclusión, ellos tres aportan un tono distintivo al Real Madrid. Le dan alegría, velocidad, jogo bonito, vivacidad!Que no pare la samba en el Bernabéu!

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