El Tablero Real: convencer a Europa

El hnefatafl o tablero del rey era un popular juego con el que los vikingos mataban el tiempo durante las largas travesías en busca de nuevas conquistas y territorios en los que estampar su legendaria impronta. Mística, estrategia y audacia equiparables a los recursos de los que otros vikingos, los de Zinedine Zidane, deberán hacer buen uso en la búsqueda del triunfo. El Real Madrid buscará su segunda victoria en la Champions League, ante un equipo que lleva 21 años sin ganar en la máxima competición continental.

El Tablero Real: convencer a Europa
El Tablero Real: convencer a Europa

El conjunto de Zinedine Zidane llega a su tercer partido en la fase de grupos de la Champions League, con la intención de seguir con las buenas sensaciones mostradas en el partido de este pasado fin de semana ante el Real Betis. El Real Madrid ganó el primer partido del torneo continental en un final agónico ante el Sporting CP, y empató en tierras alemanas ante el Borussia Dortmund, en un partido en el que el Real Madrid jugó mejor que su rival, pero debido a dos errores defensivos, no logró volver con los tres puntos.

Los blancos aterrizan en este partido con las buenas sensaciones dejadas en el encuentro liguero ante el Betis. El Real Madrid se mostró muy sólido tras el parón de selecciones, ante la exigencia de ganar sí o sí, surgida de los cuatro empates seguidos que el conjunto español había cosechado entre Liga y Champions. La totalidad del equipo saltó muy enchufada al Benito Villamarín, con la presión extra de las victorias del Atlético de Madrid y el Barça. Pero, lejos de ponerse nerviosos, los jugadores merengues salieron con mucha concentración e intensidad, algo que había pedido Zidane, y se "comió" al Betis desde el primer minuto, con unas líneas muy adelantadas, favoreciendo la presión en campo rival y con un centro del campo con mucha calidad para sacar el balón y filtrarlo a los delanteros.

Esta vez, el Real Madrid no tendrá delante al Betis y al Villamarín, sino que se medirá a un Legia de Varsovia casi inofensivo a domicilio. Es verdad que en la Champions puede pasar cualquier cosa, pero a priori, se presupone que el Real Madrid tendrá bastantes más facilidades para ganar a los polacos que a los sevillanos. Aún así, el conjunto blanco no se debe confiar y tiene que salir con esa intensidad recuperada en Sevilla.

La enfermería sigue a pleno rendimiento

Zidane llega a este partido bastante satisfecho con el último encuentro de sus jugadores, pero con una preocupación que sigue latente, los lesionados. Bien es cierto, que en los últimos días, los servicios sanitarios del Real Madrid han respirado aliviados con las recuperaciones de jugadores importantes, como es el caso de Marcelo, que tras salir de lesión, fue imprescindible en el Benito Villamarín, liderando a su equipo, tanto por ser el capitán, como por se un jugador determinante en la defensa y el ataque de los blancos. Además, James Rodríguez ha vuelto a entrar en la convocatoria, tras su lesión en el calentamiento del partido ante el Éibar, y tras haber viajado con su selección para no jugar. El colombiano, dejó ver su gran estado de forma en el penúltimo entrenamiento de su equipo, tras realizar una gran jugada, con golazo incluido.

Pero no todo son buenas noticias para el equipo de Chamartín, ya que, a pesar de las últimas "altas", la enfermería sigue a pleno rendimiento. Y es que, en ella se encuentra la columna vertebral del conjunto madridista, Sergio Ramos, Modric y Casemiro. Las ausencias de estos tres jugadores suponen un dolor de cabeza para Zidane, pero por lo mostrado en el último partido, el Real Madrid parece estar preparado para jugar sin ellos. 

El técnico francés tendrá que decidir si sale con el once que ganó y deslumbró en Sevilla, o si por el contrario, decide rotar de cara al partido de liga ante el Athletic Club. Lo que parece seguro es la presencia de Keylor, acompañado de Varane y Pepe. Los laterales, probablemente serán para Marcelo y Danilo, ya que es un partido idóneo para el descanso de Carvajal. En el centro del campo, hay un jugador que parece indiscutible en estos momentos, Kroos, quien estará escotado por Isco y James, ya que es un partido perfecto para probar a estos dos magos del balón juntos. En la línea de ataque, no hay mucho que analizar, ya que Zidane dijo en una rueda de prensa, que si la "BBC" estaba bien no había ninguna duda, por lo que estando los tres al 100% parece segura su presencia.

Un Legia manso en Europa

Para intentar contrarrestar el poderío ofensivo del Real Madrid, el Legia intentará encerrarse atrás y aguantar lo máximo posible. Algo que parece realmente difícil, ya que podemos observar lo sucedido en el primer partido de esta misma fase de grupos, ante el Borussia Dortmund, donde los polacos cayeron por 0-6, dejando una imagen de un equipo con recursos bastante pobres.

En Portugal, el resultado fue bien distinto, ya que solamente perdieron 2-0, aunque pudieron ser más. Pero en ese partido, el equipo de Polonia dejó una sensación algo mejor que el partido ante los alemanes, con una defensa algo más sólida. En ambos partidos, Besnik Hasi ha alineado cuatro defensas con una línea de tres centrocampistas muy pegados a esa defensa, por lo que en el balance defensivo, no son cuatro jugadores, sino que son mínimo siete, sin contar a los delanteros, que siempre suelen bajar, al menos uno o dos. 

Por todo ello, el Real Madrid tendrá que tener cuidado e intentar anotar un gol en los primeros minutos, para tratar de abrir las líneas rivales y hacer daño por dentro y, sobre todo, en las contras si los polacos se echaran arriba.

Además, el Legia de Varsovia jugará este partido justamente 21 años después de su última victoria en la Champions League (contando de la fase de grupos en adelante, es decir, no contando fases previas). En aquel partido, los polacos se impusieron por 2-1 ante el Blackburn Rovers FC. Desde entonces, solo han cosechado cinco derrotas y dos empates, lo que hará que salgan más motivados, si cabe, para poder romper esa racha ante el actual campeón de Europa y en un marco inmejorable, el Santiago Bernabéu.