Dressel y Ledecky reinan en solitario, Gran Bretaña en los relevos
El equipo británico, haciendo historia / Fuente: British Swimming

La penúltima jornada de finales en el Centro Acuático de Tokio deja momentos para recordar, aunque con aire de tristeza al pensar que todo esto ha de acabar.

Dressel vence en el 100 mariposa y fija un nuevo récord del mundo, en el mismo día en el que nadó dos veces más. Ledecky, imparable en las pruebas de fondo, se lleva su segundo oro. Por su lado, McKeon fija un nuevo récord olímpico en el 50 libres.

  • Final del 100 mariposa masculino. En un Dressel contra Dressel, ganó Dressel. 

Caeleb Dressel, plusmarquista mundial y uno de los tres hombres que han podido pasar de la barrera de los 50 segundos en esta prueba, era el favorito indiscutible. Competía también el subcampeón del mundo, el atleta del Comité Olímpico Ruso Minakov, así como el suizo Ponti o el húngaro Milak, el rival a batir por el estadounidense. 

Rezó su salmo bíblico de confianza, secó el trampolín y se quitó la chaqueta. Dressel llegó el último y subió el último, sobrado de confianza. Bonita imagen la que dejó la realización, Caeleb contra Kristof, espalda con espalda antes de saltar

Con su dominante subacuático y un gran volteo, lideraba la carrera compitiendo con su propio récord mundial. Milak quiso empujar, pero Caeleb Dressel metió la cabeza. Era imparable. 

49.45 segundos. Nuevo récord mundial. Nuevo acto legendario para un Dressel que sobradamente se llevaba el oro, mientras estrechaba la mano a Milak, plata en esta prueba, volviendo con un 26.03, lo nunca visto, para hacer un tiempo final de 49.68 segundos. Noe Ponti se hace con el bronce, viendo como Caeleb dominaba. 

  • Final del 200 espalda femenino. McKeown solamente conjuga el verbo ganar.

Dos grandes australianas nadarían, McKeown y Seebohm. Masse y Truck competían por Canadá, mientras White lo haría por Estados Unidos, junto a su compatriota Bacon

Todas las miradas en las calles centrales, con Seebohm y Bacon, pero todas podían ser pretendientes para el oro. Buena salida de McKeown, aunque Masse lideraba la carrera en un par de brazadas. Al llegar al segundo viraje, Masse sacaba ocho décimas a la australiana, y la pelea por el bronce estaba muy abierta. 

Se fueron igualando las cosas, fijándose el público en McKeown, que apretaba y adelantó a Masse en los últimos metros. Fue ella la que se llevó el oro, con Seebohm en el bronce. Masse, que lideró toda la carrera, se quedó con la plata. Las estadounidenses, fuera del podio, a pesar del arduo trabajo de Bacon rivalizando con Kaylee. 

  • Final del 800 libres femenino. Ledecky rompe, Ledecky reina, Ledecky impera.

En una de las finales largas de los Juegos Olímpicos, Katie Ledecky era la gran estrella, el lucero de la piscina. El último pulso que mantendría con Ariarne Titmus, nadando en la séptima calle, prometía ser competido hasta el final. Aunque, como dos grandes fondistas, ambas sabían que hasta escuchar la campana, la final no había hecho nada más que empezar. 

Kathleen lanzaba desde el principio la carrera, a varias décimas de su rival australiana. El objetivo de la americana siempre era el mismo, nadar sola el máximo tiempo posible para estar tranquila. Siete décimas por delante estaba en los primeros 200, pero Ariarne no le quitaba el ojo de encima. Junto a ellas, Grimes, la otra estadounidense que quedó segunda en los trials del Team USA

Quadarella quería competir por el bronce contra Grimes, mientras la china Wang quería luchar en esa otra pugna. Titmus nadaba un segundo por debajo de Ledecky, presionando a cada largo. A su vez, en los 450 ya era Quadarella la tercera de la prueba. El siguiente parcial lo empataron Ledecky y Titmus, 31.1 segundos. El sprint final aparecía poco a poco como la única opción. 

La americana, con su nado particular, sin necesidad de dar mucha pierna, se puso a 1.72 segundos de Titmus, queriendo asegurar su puesto en los 600. Escuchó el repicar de la campana yendo 2.43 segundos por delante, con una australiana en la calle 7 a la que ya le pesaban las piernas. 

Por tercera vez consecutiva, Ledecky es campeona olímpica, Titmus sería plata y Simona Quadarella le arrebató el bronce a Grimes

  • Semifinales del 50 libres. Caeleb, sin descansar, también puede dominar.

En la primera terna de competidores destacaba la sorpresa del venezolano Alberto Mestre. Competía también Kolesnikov, el nadador del Comité Olímpico Ruso. Por las calles centrales, Bruno Fratus y Florent Manaudou.

En la prueba más rápida de todas, Manaudou hizo la mejor salida. Muy igualados todos los competidores, pero Fratus se acercó. El francés llegaría primero, tras él el brasileño y después tocó el holandés De Boer

Nada en la segunda semifinal el recién laureado Dressel, que no había podido descansar ni cuarenta minutos. Nadaba también con él Michael Andrew, el italiano Zazzeri o el neerlandés Puts. Junto a Caeleb, Bukhov y Gkolomeev

Buena salida de Caeleb, acercándose el griego y Bukhov. Ganó la carrera Dressel, rozando el récord del mundo, 'yeah, yeah', decía asintiendo. Gkolomeev tocó segundo y el inglés Proud, tercero.

  • Semifinales del 50 libres femenino. Nuevo récord de McKeon.

Pernille Blume defendía el título de Río 2016 en la primera semifinal. Con ella competía Sara Sjoestroem, y Ranomi, la campeona en Londres 2012. También competían las nadadoras chinas Zhang y Wu.

Vencía en la salida Ranomi, pero progresaba bien Pernille, que terminó primera. La seguía Sjoestroem,  y tras ella terminó Ranomi. 

En la segunda tanda de nadadoras lideraban las australianas Campbell y McKeon, que había marcado un nuevo récord olímpico en la jornada vespertina. Simone Manuel nadaba en la séptima calle. 

24.00 segundos, nuevo récord olímpico para McKeon que ya los bate sin inmutarse. La estadounidense Weitzeil quedó segunda, mientras la polaca Wasick tercera

  • Final del relevo 4x100 estilos mixto. El Team GB es de oro y de récord.

Con todos los velocistas habiendo competido hacía minutos, la situación no era la más óptima. McKeon se quedó en la piscina relajándose, intentando estar al máximo nivel para competir por su país. 

En Estados Unidos, Caeleb Dressel participaba sin diez minutos para calmarse. Federica Pellegrini competiría con Italia, disfrutando  del olor a cloro por última vez. Todos los equipos, excepto los estadounidenses, lanzaban mujeres en su última posta. En la primera, los hombres y las mujeres estaban completamente mezclados. 

Jacoby, luchando contra todo / <b><a  data-cke-saved-href='https://vavel.com/es/masdeportes/2021/07/30/juegos-olimpicos/1080170-schoenmaker-ya-es-historia-mientras-nico-y-africa-son-enormes.html' href='https://vavel.com/es/masdeportes/2021/07/30/juegos-olimpicos/1080170-schoenmaker-ya-es-historia-mientras-nico-y-africa-son-enormes.html'>Fuente: FINA</a></b>
Jacoby, luchando contra todo / Fuente: FINA

En la espalda vencía el subacuático Murphy para el Team USA, con un lento Rylov en la primera calle. Gran Bretaña, muy retrasada, sufría. Murphy dio rápidamente el relevo a Jacoby, una de las grandes sensaciones del torneo; aunque llegó a la pared empatado con Ceccon. 

A Jacoby se le cayeron las gafas, lo que le perjudicó en la carrera. Adam Peaty remontó para Gran Bretaña, aprovechándose del sufrimiento de la nadadora de Alaska. 

James Guy recordaba para los británicos, mientras Estados Unidos iba fuera de carrera. Dressel salió último en la cuarta posta, con ocho segundos por debajo. Era imposible que nadie cogiera a Gran Bretaña, pero Caeleb luchaba por la medalla. 

No pudo hacerlo, mientras Reino Unido hacía récord del mundo con 3:37.58. Gritaba James Guy al llegar, emocionado. China mantuvo la plata y Australia el bronce, habiendo peleado contra un Caeleb Dressel que recortó cinco segundos. 

Kathleen Dawson, Adam Peaty, James Guy y Anna Hopkin cerraban así la penúltima jornada de Juegos Olímpicos para la natación. Como todo lo bueno, las competiciones en el Centro Acuático están llegando a su fin.

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