Nico García se cuela en finales cuando China sorprende en los relevos
Nico García, finalista / Fuente: Twitter (@Tokyo20206)

La sexta jornada de competición en el Centro Acuático dio sorpresas, como la de China en los relevos; alegrías, como la de Nicolás García pasando a la final del 200 espalda; y tristezas, por Jessica Vall y Hugo González que han completado sus pruebas con la cabeza bien alta.

  • Final del 800 libres masculino. Sorpresa en el sprint para el Team USA.

Una de las pruebas de fondo del campeonato partía con dos grandes favoritos, los dos que nadaban en las calles centrales, Wellbrock y Romanchuk. Tras sufrir una mononucleosis, Paltrinieri, el campeón del mundo, el que fuera gran favorito quedaba relegado a la octava calle.

En los primeros metros era, sin embargo, el italiano quien lideraba la prueba, con un Finke que empezaba bien para después relegar la segunda plaza a McLoughlin. Wellbrock y Romanchuk ya iban tras Gregorio al llegar a los 150 metros

Se iba igualando la carrera en las calles centrales, formando una barrera en la piscina que quería lanzarse sobre Paltrinieri al llegar a la mitad de la prueba. El que se llevara la medalla en el campeonato del Mundo sufría a cada brazada, perdiendo décimas de diferencia. 

Romanchuk quiso romper la carrera con un magistral deslizamiento, yendo Wellbrock tras él, ambos queriendo dar caza al mediterráneo. Sonaba la campana y el alemán se vengó, poniéndose segundo y queriendo acabar con Gregorio. 

Llegaban a los 50 metros y Wellbrock ya estaba en cabeza, mientras la grada gritaba con Finke esprintando. Tal fue el sprint del estadounidense, dando la sorpresa en los últimos metros, que él se quedó con el oro, mientras Paltrinieri se conformó con la plata y Romanchuk con el bronce, mientras Wellbrock se quedó sin metales. 

7:41.87 fue el tiempo de Robert Finke, 7:42.11 el de Gregorio Paltrinieri y 7:42.33 el de Romanchuk.

  • Final del 200 braza masculino. Nuevo récord para el equipo de los aussies.

Arno Kamminga se postulaba como el único capaz de plantarle cara a Chupkov, Fink y Wilby, aunque el favorito era el australiano Stubblety-Cook. Nada estaba decidido en una de las pruebas más abiertas en la sesión matutina acuática. 

Comenzaban muy igualados los participantes, aunque Kamminga rompió rápido. La velocidad de Arno le hizo estar un segundo y medio por debajo del récord del Mundo al segundo viraje, cuando Mattsson aceleró también

Con el espectáculo del holandés llegando a su final, quedaban solamente unos metros y Chupkov apareció. Todos estaban igualados, pero Stubblety-Cook emergió de la nada con una poderosa brazada, haciéndose con el oro y con un nuevo récord olímpico, fijándolo en 2:06.38

Completaron el podio Kamminga con la plata y Mattsson con el bronce, mientras Chupkov se quedó en cuarta posición.

  • Semifinales del 100 libres femenino. Más competición de lo que se esperaba.

La jornada vespertina del día anterior acabó con un momento emocionante, con un desempate por ser primer suplente entre la nadadora china Wu y la estadounidense Brown, que contó con el apoyo de todo el USA Swimming, los únicos que quedaban en el centro acuático. Por varias renuncias, las dos consiguieron nadar las semifinales, en una coincidencia que resulta de lo más bonita.

En la primera serie lideraban Oleksiak y la kongkonesa Haughey en las calles principales, aunque no debían minusvalorar a la australiana Campbell ni a la holandesa Heemskerk, en las contiguas.

Reinó Haughey toda la carrera, finalizando con un tiempo de 52.40, seguida de Oleksiak en segunda posición y Campbell en tercera.

En la siguiente tanda de competidoras el centro de la piscina lo ocupaban Sjoestroem, la gran referente de esta prueba; y McKeon, la otra favorita, con el récord olímpico y la mejor marca mundial del año. Las dos con los mismo años, 27. 

McKeon reinaba en los primeros cincuenta, no siendo hasta el final de la prueba que Sjoestroem venció. Pese a todo, victoria impecable de la australiana con un tiempo de 52.32 segundos

  • Semifinales del 200 espalda masculino. Nicolás García hace historia, será el más joven en la final.

Rylov era claro favorito en la primera serie, nadando en las centrales junto al coreano Lee Juho, y siendo vecino del polaco Kawecki. 

Lideró, sin embargo, al primer viraje el francés Ndoye-Brouard, aunque el subacuático del atleta del Comité Ruso le puso por delante rápidamente. Los últimos metros los protagonizó Rylov, en una carrera en la que sus competidores reservaron muchas fuerzas. 

La segunda tanda era importante para el COE ya que en la primera calle nadaba el español Nicolás García. En las centrales, los estadounidenses Murphy y Mefford se postulaban como los favoritos. Nico era el más joven de los participantes, con solamente 19 años. 

Salieron todos a la par, con un Nicolás muy rápido que llegaba quinto al primer viraje, en el que lideraba el británico Greenbank. Iba progresando Nico y se puso tercero a los 100, siguiendo de cerca a Murphy, mientras Mefford se le acercaba.

Mefford lo adelantó mientras en los últimos largos se deslizaba rápidamente para poder llegar en cuarta posición y asegurarse la final. Sin embargo, dio la sorpresa y llegó tercero, mejorando su marca personal, haciendo un 1:56.35 y colándose quinto en la gran final

  • Final del 200 mariposa femenino. Zhang sucede a Mireia con récord olímpico.

Entre las favoritas estaban las estadounidenses Smith y Flickinger, sumadas a la china Zhang, ocupando las calles centrales. 

Zhang, con la mejor salida, se puso primera y sacó una gran diferencia a Smith, superando el segundo al llegar al primer subacuático. Cercana al récord mundial, seguía sumando centésimas a la ventaja con las estadounidenses. Sin embargo, Flickenger, experta en romper en los últimos metros como demostró en el 400 estilos, la seguía. 

Con un poderoso viraje, la nadadora china seguía escapándose, haciéndose con el oro y el récord olímpico (2:03.86), seguida de Smith en la plata y Flickinger con su segundo bronce. La final prometió más de lo que se pensaba, en una piscina sin Belmonte ni Hosszu.

  • Final del 100 libres masculino. Dressel no respira para poder respirar tranquilo.

En la prueba reina de la natación, Dressel partía como favorito en una final en la que cualquiera podía llevarse la medalla. Popovici y Hwang se mezclaban entre nombres como Chalmers o Kolesnikov, el plusmarquista europeo.

Los primeros metros eran de Dressel, junto con Kolesnikov que le iba a dar caza. Chalmers viraba rápido y se ponía tercero, en los últimos metros deslizaba magistralmente. El australiano quiso dar más patada que el estadounidense, que hundió la cabeza y, sin respirar, se quedó con el oro y con el nuevo récord olímpico, marcándolo en 47.08 segundos.

Solo seis centésimas separaban a Chalmers del oro, conformándose con una plata que no podía entenderse sin el bronce de Kolesnikov

  • Semifinales del 200 braza femenino. Se le escapó a Jessica Vall.

Era crucial la primera serie, con la representación de Jessica Vall en la calle 2. Por el centro, Lilly King partía favorita, nadando junto a la sudafricana Corbett. 

Iniciaba bien King, la MPV de la pasada ISL, seguida de cerca por la vecina de Vall, Renshaw. La británica adelantó a King, escapándose del lado de Jessica, que buscaba su mejor parcial, el tercero. 

Peleaba la española con la sudafricana, llegando cuarta a los últimos cincuenta metros. Debía remar más rápido para llegar al podio, aunque peleaba contra viento y marea mientras las posiciones se igualaban. No pudo llegar cuarta, tocando sexta la pared mientras Corbett lo hizo primera. Se le escapó de entre los dedos la final.

Sin embargo, la favorita no era Corbett sino su compatriota y nuevo récord olímpico Tatjana Schoenmaker, que competía junto a la nadadora del Comité Olímpico Ruso, Evgenia Chukunova

La de la República de Sudáfrica lideraba la carrera, seguida de cerca por su vecina europea. Evgenia ganaba mucho en el subacuático, queriendo igualarse con Tatjana, que le sacaba más de un segundo. Por mucho que lo intentara la rusa, Schoenmaker se escapó, y aunque quedó primera, no pudo con el récord mundial

  • Semifinales 200 estilos masculino. Hugo lo intentó con todas sus fuerzas.

Grandes nombres nadaban en la primera serie, como el japonés Seto, la sorpresa noruega de Hvas, el indomable Cseh, el subcampeón de la Commonwealth Scott, y los favoritos, Kalisz y Desplanches

Se imponía en el mariposa Cseh, seguido de Hvas y Desplanches. El suizo llegaba a la espalda algo peor, lo que aprovechó Cesh llegando también primero. 

En la braza comenzó a aparecer Kalisz, y Seto dio la sorpresa por la calle lateral haciéndose con la primera plaza. Para terminar en el crol, Cseh quiso aguantar frente a un Scott que se hizo con la victoria, seguido de Seto y Desplanches. 

En la segunda semifinal llegaba el turno del nadador Hugo González de Oliveira, para felicidad de la RFEN. Se mediría con nombres como Clareburt, Larkin o Wang. 

Salió bien Hugo en el tramo de mariposa, aunque lideraba la carrera sin problemas Andrew, seguido de States. Hugo se quedaba por detrás para llegar a su fuerte, la espalda, donde empezó a remontar y se puso sexto. 

En la braza, su otro estilo fetiche, siguió progresando en una carrera en la que continuaba sexto al llegar al crol. Cambió de lado la respiración y aceleró más, pero no fue suficiente, acabando sexto en un increíble esfuerzo. Quedó así fuera de la final.

  • 4x200 libres femenino. 

Con una Australia favorita comenzaban los relevos, en los que Estados Unidos quiso jugar a la estrategia de lanzar a Ledecky en la última posta. Por su parte, Canadá lanzó en primer lugar a la nadadora de catorce años McIntosh, mismo puesto que Titmus para las ausssies.

Australia quería llegar con buena ventaja a la segunda posta, pero China se adelantó a Titmus. McKeon sería el segundo relevo australiano, que pudo adelantar a China en el primer viraje. Sin embargo, China volvió a estar por delante a la mitad de carrera, yendo incluso por debajo del récord del mundo. Estados Unidos en ese momento se puso tercera, a falta de lanzar a Ledecky

A la última posta, China le sacaba 4 décimas a Australia, y en ese momento saltó Ledecky al agua. La americana iba con todas sus fuerzas contra las de Oceanía, que no sabían encajar la sorpresa asiática. 

Con los tres países siguiendo el reciente récord del mundo australiano, Ledecky adelantaba a la australiana y luchaba contra la china. Más de un segundo bajo el récord, la verdadera nueva Guerra Fría se luchaba en el agua. 

Las chinas rompen el récord del mundo para hacerse con el oro, fijándolo en 7:40.33. Ledecky consiguió al Team USA la plata, mientras las australianas tuvieron que contentarse, contra todo pronóstico, con un bronce

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