Zverev ante Kohlschreiber: una final de lujo en Múnich

En Múnich la final es alemana, ya que Alexander Zverev, número tres del mundo, le ganó al coreano Hyeon Chung por 7-5 y 6-2 y su compatriota Philipp Kohlschreiber logró meterse en la final del ATP 250 tras ganarle a Maximilian Marterer por 6-2 y 6-4.

Zverev ante Kohlschreiber: una final de lujo en Múnich
Derecho a la final. Imagen: BMW Open Munich

Zverev con inteligencia y calidad

Buena recuperación de Zverev, que pudo cambiar el ritmo del partido tras un comienzo complicado donde Chung lo tiró para atrás con pelotas profundas y eso hizo que la tercera raqueta del tenis mundial no pueda desplegar toda su potencia. Pero el alemán logró recuperarse inteligentemente, empezó a bajar la pelota y gracias a ello evitó que el coreano pueda desplegar su saque.

Arranque seguro el de Chung, bien con su servicio dominando los puntos y evitando los misiles de Zverev. Del lado del alemán, un poco más indeciso, sin tomar buenas decisiones, muy presionado con la devolución del coreano y entregando dos profundidades de quiebre, gracias al peloteo constante del coreano, que lo llevó a cometer un error no forzado de derecha y cediendo el saque. Tras el quiebre sostuvo Chung y se fue a la silla con las mejores sensaciones de estar jugando de la manera necesaria para mantener al alemán con muchísimas dudas.

Tras el cambio de lado, Zverev comenzó a darle profundidad a sus tiros, y eso generó que el coreano deje de dominar el partido y tirarlo un metro detrás de la cancha. Ese cambio de profundidad de Alexander comenzó a preocupar a Chung, quien ya no dominaba tanto el punto y tirado para atrás también empezó a sufrir con sus juegos de servicio, generando el primer punto de quiebre del alemán y por ello el alemán recuperó el saque.

Por ello con el cambio de juego, Zverev desparramó al coreano por toda la cancha y gracias a ello ganó cinco juegos consecutivos, para pasar del 0-3 al 5-3.

Luego de sostener su servicio el coreano, volvió a presionar a Zverev, que cuando se siente presionado más en arcilla no logra tener la profundidad necesaria, sobre todo en el segundo saque. Por ello Hyeon volvió a devolver a los ángulos y fue así que recuperó el quiebre igualando las acciones.

Pero en el ocaso del set Alexander aumentó la potencia de sus golpes, tiró nuevamente para atrás, sobre todo en el segundo saque del coreano y fue así que le quebró el saque. Luego, gracias a saques por encima de 200 km/h, se quedó con el primer parcial.

En la segunda manga aunque ambos sostuvieron el saque en sus juegos iniciales, Zverev empezó a bajarle la pelota de revés con slice, eso evitó que Chung le juegue profundo y por ello el alemán tuvo tres puntos de quiebre, donde en el tercero metió un drop y el coreano la dejó en la red y cedió su saque.

Luego de sostener el saque, Alexander continuó taladrando la defensa coreana con tiros profundos. Chung ya no tenía respuestas y por ello con tres errores forzados el alemán consiguió tres puntos de quiebre, para quedarse con el saque de su rival y llevar el parcial a 4-1.

Tras el quiebre Zverev cerró su saque en cero y prácticamente definió el partido, muy seguro en el segundo set con el primero sacando por encima de los doscientos kilómetros, el alemán no le dio opción de quiebre al coreano y se quedó con el pasaje a la final y la posibilidad de quedarse nuevamente con el título de Múnich.

Kohlschreiber implacable

En la segunda semifinal de Múnich se enfrentaban el triple ganador del torneo, el alemán Philips Kohlschreiber y su compatriota el joven zurdo Maximilian Marterer, donde el favorito es el tres veces ganador del torneo, el longevo Kohlschreiber.

Luego de un comienzo parejo de ambos donde ninguno se sacó ventajas, en el quinto juego del primer set Kohlschreiber comenzó a generar daño con su fantástico revés a una mano, variando la velocidad de la pelota, jugando slice y pelotas profundas, haciendo que el joven Marterer cometa errores no forzados y por ello terminó cediendo el saque.

Philipp siguió generándole problemas a su rival, muy seguro jugando prácticamente en el patio de su casa y por ello no solo se quedó con su servicio sino que volvió a quebrarle el saque a Marterer, demostrando una diferencia notable de calidad de tenis.

Con un nivel superior, Kohlschreiber con su juego le dejó ganar solo tres puntos desde el 2-1, se quedó rápidamente con el primer set por 6-2 dándole un aplicativo y clase de buen tenis a uno de los futuros del tenis de su país.

Marterer comenzó un poco más agresivo en el segundo, tratando de invertirse y gracias a ello logró quedarse con el primer juego de saque. Marterer que por momentos juega apurado, no termina bien el golpe cuando juega a la carrera y eso le hace cometer errores no forzados.

Y con la misma fórmula del primero moviéndolo de un lado al otro, Kohlschreiber le siguió haciendo daño sobre su segundo servicio, llevando a que Marterer cometa doble falta al querer forzar el saque y fue así que se quedó con el quiebre.

La distancia se hacía imposible de sostener, por ello Marterer empezó a jugar al todo o nada, más suelto con el 2-5 abajo, eso le dio más confianza y cuando Philips estaba por sacar para el partido el joven alemán le arrebató el saque, para luego sostener el suyo y obligar a Kohlschreiber a sacar bien para cerrar el partido.

El veterano jugador alemán se puso el traje de favorito y con solvencia en muy buenos servicios se quedó con el partido, ante un rival que le falta muchísimo para sostener lo logrado esta semana. Marterer tiene buen servicio pero le falta estar mejor parado en la cancha, más cuando tiene rivales como el de hoy que lo mueven para todos lados.

Kohlschreiber va a ser un durísimo rival para Sasha ya que está en un momento de esplendor tenístico, bien de ambos lados, muy parejo y profundo con su saque.