El pasado jueves, con la derrota tres por dos ante las Águilas Cibaeñas de la República Dominicana, concluyó la primera participación de los Caimanes de Barranquilla en la Serie del Caribe.

El equipo barranquillero que representó la LCBP, le sucedió lo mismo que a su antecesor, Vaqueros de Montería. Cinco juegos y cinco derrotas, para ambas novenas en su primera presentación en el clásico caribeño.

Más allá de la contundencia del récord negativo en la serie, analizando la participación de Caimanes, se dieron puntos altos y bajos, que coincidieron para no poder obtener victorias en Mazatlán 2021.

Iniciamos este análisis por los puntos bajos, el picheo falló en momentos trascendentales para la novena caimanista, lo que derivó en derrotas para los saurios y en especial en las últimas dos salidas, donde fueron dejados en el campo en la última entrada.

En términos generales, en toda la Serie del Caribe, el cuerpo de abridores tuvo una efectividad de 5.15, promedio que se vio incrementado por las fallidas salidas de Holmberg y Frías en los dos primeros encuentros. Mientras que, para el bullpen su promedio de efectividad fue de 5.22, donde Jalen Miller con 14.73 y Luis De Ávila con 40.48, fueron los más castigados.

Foto: Serie del Caribe
Foto: Serie del Caribe

En el picheo, es destacable el trabajo realizado por los abridores de los últimos tres juegos frente a los equipos más fuertes en la historia de la competición. En once entradas, los abridores de estos juegos permitieron una sola carrera, para un promedio de 1.22 carreras limpias permitidas.

Otro punto a destacar son las actuaciones de los lanzadores Jhon Romero, Reiver San Martín, Ezequiel Zabaleta, Jean Herrera y Jean Ruíz, quienes en su primera serie tuvieron una destacada actuación individual, gestándose una sólida estructura para futuras competiciones.

Otro ítem bajo en la Serie del Caribe para los reptiles fue el promedio ofensivo, el representativo colombiano bateó para 174 de average, siendo el más bajo de los seis equipos participantes, así mismo, tuvo los porcentajes más bajo de SLG, OPS y OBP de toda la competición.

Sin embargo, es destacable en lo ofensivo, la actuación de Jordán Díaz, quien fue el mejor bateador de Caimanes en la serie, con un promedio ofensivo de .368 y además fue el mejor impulsador con cuatro carreras acarreadas. Otro de buena actuación fue Evan Mendoza, quien tuvo un promedio de .263, anotó dos carreras e impulsó una.

Sin duda, la participación del campeón de la pelota profesional colombiana deja una buena base para futuras participaciones, permitiéndoles a los peloteros colombianos adquirir más experiencia en un nivel más competitivo y que su crecimiento produzca a futuro un mejor resultado a nivel colectivo.

VAVEL Logo
Sobre el autor