El tercer hombre en el podio, el atleta del que nunca se habla

John Carlos y Tommie Smith protagonizaron en los Juegos de México una de las imágenes más destacadas del siglo XX. Ambos hicieron el saludo "black power", y ambos fueron sancionados por ello tal día como hoy en 1968. Esta es la historia de Norman, el atleta blanco que los apoyó, cuyo saludo no se vio ni se recuerda.

El tercer hombre en el podio, el atleta del que nunca se habla
El hombre que también subió al pódium, el atleta del que nunca se habla

Pongámosle nombre e historia a un rostro ya olvidado. George Peter Norman fue un entrenador de fútbol y atleta coburgués cuyo récord sigue siendo imbatible en Australia: 200 metros en 20'06 segundos. Con este tiempo ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de México en 1968.

Delante de él en el palmarés se situó Tommie Smith y la medalla de bronce se la llevó John Carlos, ambos eran negros y americanos. Hace 48 años los tres esperaban a que diera comienzo la ceremonia de entrega de medallas, cuando el australiano se dio cuenta de lo que iban a hacer estos dos. Es más, Norman fue el que sugirió, cuando John Carlos se percató de que no llevaba sus guantes negros, que utilizaran el par de Smith. Por ello en las fotografías tomadas aquel día se ve que uno levanta el puño con el brazo izquierdo y el otro con el derecho. Camino a la ceremonia Norman vio la placa del OPHR (Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos) en apoyo a la causa de estos atletas usada por Paul Hoffman, miembro blanco de la Selección estadounidense de remo y le preguntó si podía llevarla. 

Cuando la prensa le preguntó por este gesto, Norman declaró que se oponía a la política discriminatoria de su país, donde los aborígenes eran excluídos del censo nacional y demás muestras de rechazo como la desventaja económica respecto a la mayoría de australianos blancos. 


¿Y después qué pasó?

El 18 de octubre, dos días después del acto, el Comité Olímpico estadounidense suspendió a los atletas. En la misma jornada Bob Beamon estableció un nuevo récord mundial en salto de longitud, este se convertía en uno de los cinco mejores momentos del deporte del siglo XX según el Sports Illustrated. A Norman lo reprendieron desde su Comité, la prensa australiana lo olvidó y a pesar de sus buenas marcas, no lo quisieron llevar a los Juegos de Múnich en el 72.

Su féretro lo llevaron John Carlos y Tommie Smith

El australiano contrajo gangrena 17 años después, casi le amputaron la pierna y esto le sumió en una profunda depresión que le llevó al alcoholismo. En Sydney 2000 Australia le olvidó, pero los EEUU lo tuvieron en cuenta con un homenaje. Norman murió en 2006 de un ataque al corazón, y su féretro lo llevaron Tommie Smith y John Carlos.

"Three Proud People" mural en Newtown.
"Three Proud People" mural en Newtown.

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