Los mejores 'Big Three' del siglo XXI
Detroit Pistons Champions 2003/2004/ NBA.com.

Tras los dos anillos ganados por Miami Heat, LeBron, Wade y Bosh se han convertido en leyendas de la NBA. Tras conocerse la noticia de que LeBron y Bosh firmaban por los Heat, media liga expresaba su malestar porque se permitiese tal movimiento. Numerosos Managers se quejaron ante tal excelente maniobra de Mr Gomina Pat Riley. El Big Three de Miami es probablemente el más mediático de los últimos años, pero no el único.

Los Spurs de Duncan, Parker o Ginobili, los Celtics de Allen, Pierce o Garnett, o los Lakers de Pau, Kobe y Odom tambien están en esa terna de plantillas inolvidables. A continuación repasamos otros tríos mágicos, que igualmente pasaron a la eternidad por sus estadísticas o por sus hazañas, aunque algunos no llegaron a ganar un anillo. Amados, idolatrados; auténticos símbolos de grandes ciudades o franquicias históricas. Los "otros" mejores Big Three del s. XXI.

Sacramento Kings 2001/2002

Rick Adelman dirigió en los primeros años del nuevo milenio a todo un equipo campeón. Los actuales Kings no son ni la sombra de lo que llegaron a ser cuando el bueno de Adelman entrenaba a un grupo de jugadores talentosos y muy comprometidos. El año anterior consiguieron un record de 55 victorias y 27 derrotas, siendo eliminados en semifinales de conferencia por los Lakers en un 4-0 rotundo. Lejos de resignarse, llegaron en la 2001/2002 con 61 victorias y con un equipo mejor diseñado para asaltar el título.

En ese bloque fascinante destacaban tres jugadores por encima del resto, sus nombres eran Chris Webber, Stojakovic y Mike Bibby; secundados por un jugador leyenda como Vlade Divac que en el ocaso de su carrera aún promediaba unos necesarios 11.1 puntos en el ataque del equipo californiano. En cuanto a las tres estrellas de aquel equipo, Webber era el que mejor promedio tenía con 24.5p.p y 10rb.p. Seguido del alero serbio con 21.2p.p y 5.3rb.p y del carismático base con 13.7p.p y 5 asistencias. Llegaron a final de conferencia donde claudicaron en el séptimo partido en casa frente a unos Lakers también todopoderosos en aquellos tiempos.

New Jersey Nets 2004/2005

Pocos años después otro equipo consiguió reunir tres jugadores franquicia, cuya unión no ayudó a ganar ningún anillo ni tampoco a conseguir ningún hito relevante en exceso; pero sólo con la presencia de los tres era suficiente para ganar a cualquier equipo. Lawrence Frank llevó a su equipo a disputar play-off con un balance de 42-40. De hecho perdieron en primera ronda 4-0 con los Heat, aunque el año pasado casi eliminasen a los Pistons (que acabarían ganando el anillo) por 4-3 en semifinales de Conferencia Este.

Pero la sociedad formada por Vince Carter, Jason Kidd y Richard Jefferson será cuanto menos difícil de olvidar. Carter estaba en un momento dulce de su carrera, merced de los 27.5p.p 6rb.p y 5a.p que le colocaban entre los favoritos de la afición para la elección del MVP (quizás le faltó mejorar el balance de su equipo o llegar más lejos en play-off para lograrlo). Le escudaban Kidd (14.4p.p, 8.3a.p y 5rb.p) y Jefferson (22.2p.p y 7.3a.p, cierto es que no volvió a rendir tan bien como en ese año). La combinación base inteligente director del juego, con escolta estrella anotador, y alero defensivo con recursos para buscarse sus propias jugadas, creaba un cóctel perfecto; lástima que el juego interior no acompañara igual, posiblemente ahí resida el fallo del equipo, en una descompensada gestión.

Phoenix Suns 2004/2005

Ese mismo año otro equipo confeccionó un proyecto igual de ilusionante que el de los Nets, pero mucho más equilibrado, y justo en la costa opuesta del país, el Oeste. Mike D'Antoni, el actual entrenador de Los Angeles Lakers, tenía a sus órdenes un grupo de jugadores bastante profesionales, que no daban problemas (salvo alguna discreta excepción) y sobre todo, muy potentes físicamente y preparados. D'Antoni implantó de inmediato su estilo y forma de jugar, el famoso run 'n gun, donde el balón era un peso para el jugador, y por eso se debía pasar rápido y sin retenerlo demasiado en las manos; se reboteaba rápido y posesión a Nash que subía la jugada mientras el resto del equipo corría al aro rival para desarticular las defensas en zona enemigas, lo cual permitía un pequeño caos defensivo que aprovechaba Steve para en dos botes y tres zancada seleccionar al jugador mejor posicionado y meter así canasta fácil,  y vuelta a empezar.

Para ese esquema de juego Mike poseía los ingredientes perfectos. Steve Nash en su etapa más interesante, una mezcla de madurez profesional y frescura mental. El base promedió 15.5p.p y 11.5.a.p, pero alejándonos de cualquier estadística lo que de verdad le hacía especial era su forma de jugar tan creativa, era un showman. Junto a él, el trío magnifico lo conformaban Shawn Marion y Amar'e Stoudemire. El pívot aseguraba cada partido alrededor de 26 puntos y 9 rebotes, mientras que el alero se iba hasta los 20 puntos y los 11.5 rebotes. Durante casi un lustro los Suns no bajaron de las 60 victorias por campaña, aunando un estilo único y perdurable. No ganaron ningún anillo, lo más lejos que llegaron fue a finales de Conferencia Oeste ante San Antonio (4-1 perdieron), pero un se recuerdan algunos de sus highlights o de sus esquemas de juego; casi diez años después siguen buscando otro Big Three como aquel.

Washington Wizards 2005/2006

Tras el retiro de Jordan, Washington encontró al cabo de poco tiempo otro equipo con el que dar mucha guerra. En su poder tenían a un base de imaginación ilimitada, capaz de crear una sociedad de grandes dimensiones con sus dos compañeros en la zona exterior. Gilbert Arenas, o Agent Zero (en alusión al número de su camiseta) era toda una estrella de la NBA; aunque sí es cierto que posteriormente no tendría la continuidad que se le espera a una superestrella de su talento, también lo es que en ese año era por así decirlo uno de los bases más anotadores del campeonato.

A su lado estaban Antawn Jamison y Caron Butler, dos excelentes tiradores; el primero en movimiento y con defensores encima sin afectarle en absoluto, el segundo en estático (y aún hoy en día sigue siendo muy fiable). Arenas de media consiguió algo más de 29 puntos por partido y 6 asistencias; Jamison le acompañaba con 20.5p.p y 9rb.p, y Butler con 17.6p.p y 5rb.p. A pesar de que hicieron acto de presencia en play-off durante varios años seguidos, nunca hicieron una marca espectacular de victorias-derrotas, en 2006 llegaron al 42-40, cayendo eliminados por 4-2 ante Cleveland Cavaliers.

Detroit Pistons 2003/2004

Los Bad Boys en pleno esplendor. Un equipo en todas sus connotaciones más un entrenador catalogado de hall of fame más una ciudad volcada y el pabellón de mayor capacidad de la NBA solo puede dar como resultado un valor: el anillo. Aquel quinteto es conocido hasta fecha de hoy por muchos amantes del buen baloncesto: Billups-Hamilton,Prince-Rasheed Wallace-Ben Wallace. Todo parecía muy bonito, e invitaba al optimismo a principios de ese año; hasta que se dieron cuenta de que la elección de Milicic como 2º del Draft por delante de Wade o Melo Anthony fue el error más grande de su historia en los despachos.

Larry obró como los genios solo saben hacerlo, creando un juego y una filosofía propia de un equipo, que no podía ser plagiada ni copiada por otros pues solo él poseía las piezas necesarias para hacer funcionar la idea que tenía en mente. Ganaron el anillo contra pronóstico a unos Lakers que de verdad parecían imparables (hasta que se encontraron con la horma de su zapato, y de su juego). Chauncey Billups (16 puntos y 7 asistencias), Rip Hamilton (18 puntos), Sheed Wallace (14 puntos y  8 rebotes) y Ben Wallace (10 puntos y 12.5 rebotes) acapararon todos los focos de ese anillo (junto a Tayshaun Prince). 54-28 de balance, y 4-1 en la final son créditos suficientes para este Big Four, que de momento es lo mejor que ha pasado en Detroit en la última década.

Estos son algunos de los tríos más inolvidables que se recuerdan desde el cambio de número en la cifra de millar del calendario. No se habla de Celtics, Spurs, Lakers y Heat porque son demasiado recientes, y los componentes de esos Big Three siguen en activo, aunque algunos no continúan en el equipo de procedencia del término, sea el caso de los Celtics y Allen, Pierce o Garnett.  Esta es la historia de los mejores Big Three del s.XXI.

VAVEL Logo