Zach Randolph mete a los Grizzlies en Playoffs

Otra temporada más Big Marc y sus Memphis Grizzlies se han clasificado entre los ocho mejores equipo de la Conferencia Oeste. Y ya van cuatro años consiguiéndolo de manera consecutiva. Sin embargo, en esta ocasión el mérito es aún mayor teniendo en cuenta las importantes bajas que han arrastrado durante gran parte de la temporada, que han afectado a tres de sus principales efectivos: Marc Gasol, Mike Conley y Tony Allen. Además, el hito logrado esta madrugada por los Grizzlies cobra aún más valor si se atiende al nivel ofrecido por los equipos de la Conferencia Oeste, la más disputada en años. De hecho, solo cuatro veces en la historia un equipo se ha quedado fuera de los playoffs con 48 victorias. En tres ocasiones han sido los Suns, 1970, 1971 y 2014.

El partido prometía una intensidad propia de la postemporada, pues los Suns estaban ante su última oportunidad de mantenerse en la pelea por la clasificación. El partido presentaba dos oponentes radicalmente opuestos. Por un lado Phoenix, la gran revelación de la temporada, con una predilección marcada por el baloncesto rápido, con posesiones cortas y buscando la velocidad de su backcourt, compuesto por dos especialistas en la entrada a canasta como Dragic y Bledsoe. Los Suns son el octavo conjunto de la NBA que más posesiones disfrutan en un encuentro. Por el contrario, los Grizzlies son los últimos en esta estadística, signo de su estilo de juego, acunado en tiempos de Lionel Hollins. Los Grizzlies optan por un baloncesto más pausado, donde la defensa cobra importancia desde el primer minuto y donde correr no es un requisito indispensable. La mejor arma de los Grizzlies es y seguirá siendo su pareja interior: Gasol y Z-Bo. Anoche sabían que el camino para la clasificación pasaba por percutir desde la zona con sus “dos torres” al endeble frontcourt de Phoenix.

"Z-Bo anotó 13 puntos en el primer cuarto"           

El partido comenzó siguiendo el guión elaborado por Dave Joerger. Ambos conjuntos presentaban dificultades para anotar, seleccionando mal los lanzamientos al no contar con ninguna posibilidad clara de tiro. Los Suns buscaron romper por velocidad a través de Dragic y Bledsoe, quienes superaban con facilidad a sus homónimos Grizzlies. Dragic se echó a la espalda desde el minuto uno a su equipo, encarando al aro con insistencia. Memphis por el contrario, focalizó sus ataques en Zach Randolph, defendido por P.J. Tucker, quien sufrió de lo lindo los pasos de ballet de Z-Bo en la pintura. A la conclusión del cuarto, el ala-pívot ya sumaba 13 puntos y los Grizzlies dominaban el marcador 24 a 14. La asfixiante defensa de los de Tenesse sólo había permitido anotar 14 puntos a los Suns, un equipo al que se le caen los puntos de las manos. La horrible estadística de los locales en triples (1 de 8) y en rebotes (13 a 6) reflejaba el pobre rendimiento del equipo en el primer cuarto. Los Grizzlies se salían con la suya.

La defensa de los Grizzlies sólo concedió 14 puntos a los Suns en el primer periodo

El segundo periodo comenzó con unos Suns dispuestos a revertir la situación con Markieff Morris ya en pista, asumiendo a la perfección su rol de anotador desde el banco. No obstante, Mike Miller se encargó de contrarrestar cada acometida local por medio de sus triples. De hecho, los primeros ocho puntos de Memphis en el cuarto fueron obra del ex de Miami. Pese a los intentos de los Suns por acercarse a su rival, el partido se vio inmerso en un intercambio de golpes dentro del escenario planteado por los Grizzlies. El ritmo de juego era excesivamente lento para Phoenix, que no podía entrar en su vorágine anotadora por los múltiples parones en el juego. Los Suns necesitaban correr al contraataque para sumar varias canastas seguidas y así meterse en el encuentro, pero la segunda unidad de Memphis no se lo consintió. Especialmente Calathes autor de tres faltas en apenas seis minutos.

En los últimos minutos de la primera parte, los Suns se acercaron hasta estar solo cuatro puntos abajo, gracias a un parcial de 11-2 iniciado por un triple de Bledsoe. Las ayudas defensivas frente a Gasol propiciaron una sucesión de robos y salidas con velocidad de los Suns que les permitió infligir este parcial. Los Suns lograron por primera vez en el partido jugar a su ritmo. Al descanso la ventaja era solo de cuatro puntos favorable a Memphis (46 a 42). Miller se fue a vestuarios con 13 tantos en el saco. Por otra parte, la estadística de rebote se igualó (20-15 para Memphis).

Los Suns se ponen por delante

El segundo tiempo arranca con un parcial de 5-0 para los Suns que les coloca por delante, gracias a Plumlee y un triple de Frye, el tercero en trece intentos de su equipo en el partido. Los papeles cambiaron totalmente tras la salida de vestuarios. Phoenix pudo jugar como marca su guión, impulsados por un excelso Goran Drafic – indefendible en sus penetraciones – y la velocidad de sus hombres. Los Grizzlies al principio del tercer cuarto ya habían cometido doce pérdidas de balón, las cuales produjeron 17 puntos para los Suns. Sin embargo, el cambio de escenario no se tradujo en una excesiva ventaja local, ya que Memphis se mantuvo en el encuentro. El choque entró en un intercambio de puntos y una alternancia en el liderato del marcador, nunca con márgenes mayores a los tres puntos. Z-Bo y Mike Miller se encargaron de mantener a su equipo en el partido, como principales y casi únicas armas ofensivas durante el tercer cuarto. Randolph sumaba 22 puntos, mientras que Miller palió el paupérrimo rendimiento de Tyson Prince (nada sorprendente vista su desastrosa campaña) y del backcourt titular de Memphis, que apenas sumaba 4 puntos (2-10 en tiros de campo entre Lee y Conley).

4 de 25 en triples lastraron a los Suns en el partido

El último cuarto arrancó con empate a 67 en el luminoso. El intercambio de canastas se prolongó hasta el cuarto periodo. Ventaja de uno para Memphis, ventaja de tres para Suns, de nuevo ventaja para Memphis… el partido era vibrante, con alternancias en el marcador que auguraban un final de infarto. Los Grizzlies sufrían el pobre papel de sus hombres exteriores (más allá de Miller) y la falta de dirección en Mike Conley. Memphis pecó de falta de imaginación, dependiendo casi en exclusiva de la aportación de Z-Bo en la pintura. Marc Gasol seguía excesivamente errático, expulsado de posiciones interiores por Miles Plumlee.

Parecía que el partido se decantaría para los Suns hasta que acontecieron dos hechos de manera simultánea: malas decisiones de Bledsoe, sobre todo en los lanzamientos, al más puro estilo del alocado Westbrook; mientras que Big Marc y Conley aparecieron cuando el partido más se les requería. A falta de 47 segundos para el final del partido Conley y Randolph establecieron una ventaja de cuatro puntos (95 a 91), la más alta para un equipo en todo el cuarto. Dragic tuvo la posibilidad de meter a los suyos en el encuentro pero marró el triple cometiendo un inoportuno airball. Conley concedió esperanza al público del US Airways Center con tres tiros libres seguidos fallados, pero Markieff Morris volvió a fallar otro triple. Su lamentable estadística en el tiro exterior (4 de 25) lastró a los Suns durante todo el encuentro y acabó con sus opciones de luchar en el partido y en los próximos playoffs. El resultado final fue de 97 a 91 para los Grizzlies, que de esta forma se aseguraron estar entre los ocho mejores del Oeste a final de la regular season.

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