Charlotte Hornets se reivindica ante unos desconocidos Knicks
Kemba Walker penetrando ante Robin Lopez (Fuente: nba.com/knicks)

Tras la abultada y dolorosa derrota ante Los Angeles Clippers la noche anterior, los Knicks viajaban a Carolina del Norte para enfrentarse a los Charlotte Hornets. Además, en los dos partidos anteriores a la visita de los Clippers los neoyorquinos jugaron tres prórrogas, dos ante Philadelphia y una ante Utah Jazz. La imagen de los Knicks en el partido fue bastante pobre, seguramente a raíz del cansancio por los tiempos extra de esta misma semana y el estado anímico por la paliza sufrida en el Madison ante Chris Paul y compañía. 

Pese a las bajas de los locales, que no pudieron contar con Al Jefferson, Nico Batum, Cody Zeller ni Michael Kidd-Gilchrist, los pupilos de Steve Clifford dominaron la mayoría del partido, demostrando una gran soberbia y saber sobreponerse a las lesiones. Aunque empezaran perdiendo el primer cuarto por dos puntos y estuvieran en un 29% en tiros de campo, fue el único momento del encuentro en el que los pupilos de Derek Fisher estuvieron por delante. 

Además de la mala noticia de la derrota, Carmelo Anthony tuvo que irse al vestuario con molestias en la misma rodilla que le tuvo apartado de las canchas casi toda la temporada pasada. Sin duda, la peor de las noticias para los de New York. Por lo menos, en el rato que pudo jugar, Melo consiguió superar a Gary Payton como 30º máximo anotador de la historia de la NBA, tras haber hecho lo propio con Larry Bird en el puesto 31º ante Utah.

El backcourt de Charlotte, en plena forma

Dentro del gran partido que completaron los locales cabe destacar la actuación de un jugador con rol secundario como es P.J. Hairston. El escolta suplente de la franquicia de Carolina del Norte consiguió sus máximos de carrera en puntos y rebotes, con 20 y 10 respectivamente. 

Foto: Jeremy Lin, defendido por Arron Afflalo. Fuente: twitter.com/NBA
Jeremy Lin, defendido por Arron Afflalo. Foto: twitter.com/NBA

Sin embargo, pese a jugar su mejor partido hasta la fecha, Hairston no eclipsó al backcourt titular, en el que la dupla formada por Kemba Walker y Jeremy Lin destrozaron a los neoyorquinos. Sumaron 52 puntos entre ambos, 26 cada uno, y aunque el porcentaje de acierto fuera pobre (14-42 combinado) su aportación anotadora fue la verdadera clave del dominio de los Hornets. 

Por parte de los Knicks, poco pudieron hacer por frenar las acometidas de los locales. Pese a la abultada derrota, los Knicks registraron un mejor porcentaje de acierto que sus rivales (37,7% respecto a un 34,1). El mejor de los visitantes fue Derrick Williams con 19 puntos, 14 rebotes y cuatro asistencias. 

Los tiros libres sentencian a los Knicks

Si al descanso los Hornets iban cuatro puntos arriba, en el tercer período el luminoso iba a desequilibrarse de mala manera para los locales. Charlotte le ganó el tercer cuarto a los Knicks por 32-13, consiguiendo así una renta de 23 puntos para afrontar el cuarto y definitivo tiempo. 

Marvin Williams cubriendo a Carmelo Anthony. Foto: nba.com/knicks
Marvin Williams cubriendo a Carmelo Anthony. Foto: nba.com/knicks

Porzingis vio reducidos sus minutos debido a sus cinco faltas, para así evitar la expulsión, y en la cerca de media hora que jugó se hizo con 13 puntos en total. Pero, más allá de que no pudieran contar con Carmelo Anthony y el letón durante todo el partido, una de las razones de peso por la que los Knicks no se llevaron este encuentro fueron los tiros libres. 

Hasta este partido los Knicks eran líderes en el porcentaje de acierto en este tipo de lanzamientos, convirtiendo una cantidad por encima del 80% de los que tiraban. Sin embargo, en esta contienda no llegaron al 60% y sólo convirtieron 19 de 32, y curiosamente perdieron de trece puntos, así que si hubiesen mantenido ese nivel de acierto se hubiesen quedado cerca de la victoria, y quién sabe si hubiesen podido hacerse con ella. 

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