Markelle Fultz: historia de una lesión
El jugador, en uno de los pocos partidos disputados esta temporada, juega con una protección en el hombro | Foto: Winslow Townson / AP Photo

Han pasado ya casi cuatro meses. A finales de octubre, el cuerpo técnico de los Philadelphia 76ers, anunciaron que Markelle Fultz, el nº1 del Draft de una camada que ya se anticipa histórica, no iba a jugar los próximos tres partidos por una lesión en el hombro. A partir de ese día la lesión se ha ido alargando y alargando, y nadie parece saber qué sucede ahí, y a estas alturas de la temporada, salvo sorpresa mayúscula, parece ser que esta temporada no se volverá a ver al base novato. ¿Qué lesión es esa que tiene el jugador? ¿Cómo se la produjo? ¿Cuánto tiempo estará de baja? Estas son básicamente las tres preguntas que se formulan cuando hay una lesión de por medio, puesto que es la información principal en estos casos. Sin embargo, en este caso, la respuesta a ninguna de ellas está ni mucho menos clara. De esta manera, antes de debate, hay que comenzar por el principio de esta historia.

La temporada pasada, el jugador comienza la temporada universitaria siendo una de las grandes promesas, y se consagra durante ella. Si bien es cierto que su equipo, los Huskies de Washington no se clasifican para el torneo final de la NCAA, él sí que es un destacado jugador de su equipo, lo que le genera elogios de todo tipo, comparaciones con jugadores famosos… Él destaca, entre otras habilidades, por tener un gran tiro exterior, tanto en catch & shoot, como tras bote o con un defensor encima. Es un buen tirador, con unos promedios excelentes (acabará la temporada con un 41% desde la línea de tres puntos), una mecánica fluida y bastante buena, y con puntería desde toda la zona. Ésta, entre otras cualidades como su posible buen hacer defensivo, su visión de juego y su capacidad de rebote y pase, le hacen ser uno de los grandes favoritos a ser el primero de su promoción.

El jugador en uno de sus partidos como 'Huskie' con una forma de tiro más ortodoxa.
El jugador en uno de sus partidos como 'Huskie' con una forma de tiro más ortodoxa. | Fotografía: NCAA

Realiza varios entrenamientos con varios equipos, en las rutas de antes del día del draft. Entrena con los Lakers, que quedan impresionados, y deciden que usarían su pick 2 para escogerle si les llegase. Pero más impresionados aún quedan los 76ers, tanto que traspasan para obtener ellos la primera elección, y poder escogerle como el base de futuro que creen que necesitan para su joven proyecto. En estos entrenamientos no hay muestras de lesiones, ni tiene historial previo, por lo cual, el día del draft, es efectivamente seleccionado en la primera posición.

Llega Julio, y con ello la liga de verano de Las Vegas. En los calentamientos se le ve tirar con normalidad. Pero, a pocos minutos del encuentro, el jugador tiene una mala caída y se lesiona el tobillo. Parece un esguince normal, pero los Sixers, expertos en lesiones por desgracia para ellos, deciden prevenir, y no vuelve a jugar en este campeonato.

Empieza la pretemporada, y con ello, los training camp de los equipos. Hay una gran cantidad de periodistas que quieren ver a Fultz, ya que no se pudo en la Summer League debido a su lesión de tobillo. Debido a la gran presencia de la prensa, empiezan a aparecer los primeros vídeos. Se ve al jugador tirando tiros libres, con una mecánica muy extraña, y que, de primeras, parece muy poco efectiva. Esto además, se generaliza a su forma de tirar, la cual parece que ha perdido rango (apenas llega de tres) y efectividad (bajan mucho sus porcentajes de tiros de campo).

Extrañados, los periodistas preguntan en alguna de la rueda de prensa por este cambio de mecánica, y el entrenador principal del equipo, Brett Brown, responde que el jugador ha trabajado durante el verano para cambiar su mecánica de tiro, y además afirma que personalmente él no está muy de acuerdo con el cambio.

La extraña mecánica actual de Fultz, en un tiro libre | Foto: defpen.com
La extraña mecánica actual de Fultz, en un tiro libre | Foto: Mitchell Leff / Getty Images

Comienza la temporada regular, y los problemas de Markelle Fultz con la mecánica de tiro son más que evidentes. Solamente juega cuatro partidos, y en todos ellos ni siquiera intenta un tiro de tres puntos. El jugador y su agente son preguntados, y comentan que el cambio de mecánica es debido a un dolor persistente en el hombro, y que están tratando de que se reduzca de esta forma. Esto es ineficaz, y tras solamente cuatro partidos, el 23 de Octubre el jugador tiene que parar, pues su dolor en el hombro no remite.

Y es aquí cuando las historias empiezan a separarse. Preguntado el GM de los 76ers por la lesión, comenta que el cambio de mecánica ha supuesto el dolor en el hombro, y que el jugador tendrá que parar tres partidos para ser reevaluado posteriormente. Sin embargo desde el entorno del jugador (su agente) se reafirman en lo que comentaron la primera vez: el dolor provocó el cambio de mecánica, y no al revés. Se ve pues, una mala comunicación entre el jugador y el equipo, al no ponerse de acuerdo en cómo se produjo la lesión, si fue la mecánica la que produjo la lesión o la lesión la que produjo la mecánica. Tras ser reevaluado tras los días pertinentes, el equipo residente en el estado de Pensilvania comunica que es baja indefinida. Según el equipo médico de la franquicia el jugador sufre un desequilibrio muscular en la escápula, que le provoca dolor en los movimientos de giro del brazo y del hombro.

Tras esto, se le sigue reexaminando más o menos cada tres semanas, sin acertar con las fechas de regreso, que se van atrasando y adelantando cada vez que se le pregunta a alguien distinto. Tras un periodo largo sin verle, aparecen vídeos suyos en los entrenamientos del equipo, y con esto saltan todas las alarmas: la mecánica no parece haber cambiado ni un ápice, aunque teóricamente, el jugador está ya casi recuperado.

A principios de este mes de febrero, preguntado otra vez el General Manager del equipo, Bryan Collangelo, comenta que existe la posibilidad de que el jugador se pierda lo que resta de temporada. Una de las posibles explicaciones al tan extraño asunto de esta lesión se encuentra en unas declaraciones que recoge el medio americano Phillyvoice. En ellas consta que el exjugador Caron Butler, con el cual el rookie de Philly comparte agente, usa un término para describir su lesión no usado anteriormente, dyskinesis.

Este término, que traducido al español sería disquinesia escapular, podría ser definida como una disfunción en la escápula (el omóplato) tanto estática como dinámica (la posición inicial del musculo y el hueso es incorrecta, o el movimiento que realizan lo es). El hombro no funciona correctamente, bien sea por su posición original o por su forma de realizar los movimientos.

Además, suele tener asociados otros problemas funcionales, como se dijo en este caso, como un desequilibrio muscular, o podría ser la causa de este desequilibrio. Este término cobra importancia no por el diagnóstico en sí, sino por las consecuencias del mismo. Esta lesión, según se describe, puede acarrear funciones como pérdida del control de la elevación del brazo, pérdida de funciones de los grupos musculares… Esto es especialmente grave para un jugador de baloncesto, pues la precisión necesaria de su brazo de lanzamiento es máxima, y este tipo de lesiones afectan claramente a su puntería.​

El jugador empezando la liga regular, con el hombro en mal estado. | Foto: Seattlepi.com
El jugador, empezando la liga regular, con el hombro en mal estado. | Foto: Winslow Townson / Associated Press
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Esto haría que la lesión provocase que el jugador no pueda tirar con normalidad, a parte del dolor que le causa, por los desequilibrios que provoca. Esto haría que en la franquicia se estén tomando las máximas precauciones actualmente, y estén probando métodos alternativos. Hace poco se ha sabido que el jugador está entrenando con realidad virtual para tratar de eliminar la ansiedad que su tiro le provoca (cabe recordar que solo tiene 20 años). Además está probando cambios de mano en el tiro, consultando médicos…

Es posible que aún no se haya llegado al final de esta historia. Habrá que ver cuándo vuelve el jugador a las canchas, como recupera el nivel que se le supone, si salen informaciones nuevas acerca de su lesión…

Lo cierto es que la lesión es extraña, y que la forma de tratar el asunto por parte de los Philadelphia 76ers ha sido caótica en ocasiones, mezclando informaciones y contradiciéndose continuamente las partes implicadas en este asunto. En una temporada en la que ya acompañan varias lesiones en jugadores importantes que parecen no acabarse nunca (Kawhi Leonard y los Spurs es el otro gran ejemplo), lo importante es que la información sea clara, y la forma de tratar el tema en sí, más allá de médicos y tratamientos, afecta a jugadores y franquicias en muchos más ámbitos.

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