Los secretos de Klay: trucos y rituales del mejor 'catch&shoot'

Un año después Klay ha vuelto a superar los 200 triples en temporada regular, en las 10 mejores marcas de triples en una campaña él comparte casi todas con Stephen Curry, está ya entre los 10 de todos los tiempos en Playoffs y hace apenas un día realizaba una nueva obra de arte ante los Rockets, algo que ha hecho pensar a más de uno: ¿Cómo lo hace?

Por todos es conocida su preciosa y esbelta técnica de tiro cuando tiene que ejecutar un triple. Thompson, de carácter frío, es un jugador que no se deja corromper fácilmente por el buen o las momento que esté pasando en un partido. Solamente en el cuarto ante los Kings o los 60 puntos que le hizo a los Pacers hace menos de dos años ha mostrado con más energía esa sangre caliente que lleva dentro y que solo saca a relucir cuando tiene que soltar la muñeca buscando un triple. Klay es desde hace años un tirador puro, único, raro y a la vez irrepetible, un jugador de ciencia ficción que deja en la gradad del Oracle momentos de vez en cuando que son dignos de estudio, de ciencia ficción.

Foto: @warriors
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La pregunta es clara: ¿Como entrena y vive Klay Thompson en su día a día?

Profundizar en una de las mas bellas y eficaces mecánicas de tiros de la historia no es algo sencillo. Su suspensión es la perfecta para enseñar a los niños que quieren aprender a lanzar de tres, a pesar de que algunos ‘enfadicas’ se quejen de que separa las piernas más de los debido. Pero para la inmensa mayoría de fans del baloncesto tiene un tiro envidiable que casi todos querrían, un tiro que se ha trabajado año a año y que tiene una serie de trucos que lo convierten en único.

Por supuesto está el entrenamiento: Klay lanza en cada entrenamiento durante la temporada un mínimo de unos 150 tiros (50 desde la cabeza de la zona central, 50 desde la media distancia pero siendo de dos y 50 ya desde su sitio, el triple). En verano, entre Playoffs y pretemporada, esa cifra se eleva y cambia hasta los250 (75, 75 y 100 triples en cada sesión… como mínimo. Eso es lo que todo el mundo suele hacer, con más o menos acierto, pero luego ha ido dejando algunas perlas de sus rituales y la verdad es que son imperdibles:

-China como ancla de desconexión. Desde hace ya algún tiempo, Klay suele irse a China a pasar allí parte del verano, donde desconecta de todo la tensión del año y suele pasar buenos ratos de baloncesto con niños pequeños o en partidos de exhibición. Él mismo ha dicho que. Le hace muy bien estar ahí y que quiere seguir yendo año a año.

-Cuando lanza, en su cabeza solo hay agua. Parece ridículo, pero no: cuando Klay va a lanzar, en su cabeza imagina agua que se va moviendo por su cuerpo de los pies a la punta de sus dedos, algo que lo heredó de su padre Michal Thompson, número 1 del Draft de 1978, quien decía que “es algo que tiene que empezar explotando en tu pies, recorrer todo tu cuerpo de manera fluida y salir suavemente por las manos”.

-Fuera de la cabeza las malas rachas.Thompson trata de no sentir presión cuando atraviesa una mala racha de tiro en un partido o en varios consecutivos. Conserva la calma y sigue lanzando sin cambiar su dinámica: cuando falla, suele ser porque tiene ansia por lanzar y pone presión de más en la bola y en su mecánica de tiro, lo que hace que pierda gran precisión en el tiro. En lugar de eso, se concentra en poner el foco en el movimiento de sus piernas y dejar que el resto fluya a partir de ahí, como he dicho anteriormente que le enseñó su padre.

Foto: getty images
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-Tirar a lado cambiado. Klay conoce desde qué punto de la pista es más efectivo: en general prefiere los lanzamientos desde la izquierda, pues al ser diestro su mecánica de tiro es mucho más fluida desde ese lado: "Soy diestro, el movimiento es mucho más automático desde ese lado". Especialmente y si puede ser, prefiere lanzar desde la esquina, y si no desde el lateral.

-El bote de las galletas. Su forma de tirar es completamente canónica: el codo derecho apuntando a la canasta, mientras la pelota comienza a volar cuando ya ha superado la altura de la frente. Una vez completado el lanzamiento, acompaña su trayectoria con un movimiento en el que simula que se estira para meter la mano en un bote de galletas que está por encima de su altura, algo que es un símil pero que encaja por la forma que adopta su muñeca. De esta manera corrigió algo que tenía de manera mecanizada siendo más joven, pues tendía a que la mano con la que tira acabase girando hacia dentro después de lanzar cuando acumulaba varios tiros, lo que le hace cansase más rápido.

Una forma de pensar especial de un jugador más especial todavía, un tipo vital en este equipo aunque a veces pase desapercibido. Pero su importancia se ve en partidos como el último, y si esta noche está a buen nivel los Warriors tendrán mucho hecho. Si Klay siente también el ‘picorcito’, Warriors apiádate de Houston.

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