Omri Casspi, marginado por Joerger

El jugador israelí queda fuera de la rotación de Dave Joerger, con quien admite que la comunicación es prácticamente nula.

Omri Casspi, marginado por Joerger
Omri Casspi, de Sacramento Kings | Imagen: rantsports.com

Sacramento Kings ha sido en los últimos años uno de los equipos más irregulares y decepcionantes en la NBA. Sus resultados, en relación con su inversión en jugadores, nunca han llegado a acercarse ni siquiera a lo que cabría esperar de ellos; lo que se ha reflejado año tras año en el banquillo. Y es que las idas y venidas de entrenadores en la capital de California han sido constantes desde 2015, temporada en la que hasta tres técnicos diferentes se sentaron en el antiguo Sleep Train Arena. En la pasada campaña, la veteranía de George Karl llegó para intentar enderezar la franquicia, pero el no alcanzar los Playoffs y su mala relación con DeMarcus Cousins le llevaron a ser sustituido para esta temporada por David Joerger.

Al fin y al cabo los años pasan, pero los problemas en la franquicia siguen siendo los mismos. La última noticia en saltar dentro del inestable conjunto ha sido la inexistente relación entre Omri Casspi, uno de los veteranos del equipo, y su entrenador. "No hablamos desde la pretemporada. La última vez fue en una reunión de equipo",  declaró el jugador hace pocas fechas (vía Cowbell Kingdom).

El hecho se ha convertido en pasto de los medios tras la reunión que Dave Joerger tuvo con su cuerpo técnico y los directivos de los Kings, en la cual se trató principalmente el tema de la nueva rotación del equipo. Rotación de la cual estaba excluido completamente el alero israelí.

Además, a comienzos de este mes ya se expeculó extensamente con la salida de Casspi del conjunto californiano. Al parecer, el jugador se reunió con su agente para solicitar formalmente a la franquicia su traspaso; informaciones que él mismo desmintió: "Hay cero verdad en este asunto. Cero."

Lo cierto es que esta temporada la presencia de Omri Casspi se ha limitado a tan solo seis encuentros, promediando algo más de quince minutos con unos discretos 4.3 puntos y 3.2 rebotes.