David Beckham y el Real Madrid: profesionalidad más allá de la imagen
David Beckham, el inglés de oro.

Muchos señalan su figura como la del jugador transición que ha dado paso al fútbol moderno. Reconocido como el mayor exponente de futbolista "imagen", inició una nueva época en el balompié. Pero Beckham, a pesar de llevar para siempre tal etiqueta, ha sido mucho más que eso. Una profesionalidad acérrima gracias a un amor incondicional al fútbol y al club del que portaba la camiseta han hecho que el recuerdo perdure en los aficionados de esos equipos. El '23' ha dejado una huella muy profunda y que, tras su retirada, anunciada el pasado jueves y finiquitada tras el último partido con el PSG, va a ser muy difícil de borrar.

Nacido futbolísticamente de la mejor camada que se recuerda en Inglaterra, Beckham aprendió del mejor. Ferguson fue su tutor, aunque finalmente su relación con él acabó por fichar por el Real Madrid. Durante un entrenamiento en el Manchester United en febrero de 2003, cuando el mediocentro inglés ya era todo un icono, Sir Alex le lanzó una bota a la cara. La relación se rompió por completo y los rumores que situaban a Beckham en otros equipos tales como Real Madrid y Barcelona fueron aumentando conforme se acercaba el verano.
La última pieza
El destino quiso que Manchester United y Real Madrid se enfrentasen en la Champions y en Old Trafford David Beckham se quedó en el banquillo para sorpresa de todos. Salió después para meter dos goles (4-3) en la mayor exhibición de Ronaldo que se le recuerda como jugador del Real Madrid. La prensa inglesa seguía hablando sobre su fichaje mientras Beckham alimentaba los rumores: "Como siempre he dicho, nunca se puede decir nunca. El Real Madrid tiene una grandísima historia y cuenta con jugadores de clase mundial".
Beckham fue la última pieza de "los Galácticos" de Florentino: Figo, Zidane, Ronaldo, Roberto Carlos...
Tras un tira y afloja entre la directiva del United, la prensa y el agente de David Beckham, el inglés acaba recalando en el Real Madrid pagando el club blanco 25 millones de euros. Era el fichaje que adornaba la guinda del pastel de Florentino, el de los 'Zidanes y Pavones'.
Llegó en el peor momento, cuando "Los Galácticos" estaban encarando la recta final. Fue el cuarto fichaje, después de Figo (2000), Zidane (2001) y Ronaldo (2002). Formó un histórico doble pivote con Guti. No por la calidad de la pareja, sino por el surrealismo de ello. Más cerca de las cámaras que nunca, Beckham comprendió qué significaba la presión en el Real Madrid. Las críticas por parte de ciertos sectores de los medios deportivos cada vez que sus actuaciones rebajaban las expectativas unido a un ferreo marcaje de la prensa del corazón fueron el pan de cada día de un inglés que había llegado entre anuncios de Armani y declaraciones morbosas de su mujer.
Pero no todo fue márketing. Dejó imágenes para el recuerdo. El Santiago Bernabéu aún añora una pierna derecha tan precisa como la del inglés. Tomó parte de una de las generaciones que más beneficio económico ha dado pese a dejarse 200 millones el equipo blanco en sus fichajes. Raúl, Ronaldo, Figo, Guti, Zidane... compañeros de lujo los cuales hicieron historia más por la parafernalia que se montó en torno al equipo que por los logros que se cosecharon. Para Beckham, el hecho de llegar al cojunto merengue con un extremo derecho titular como Figo le complicó sobremanera -hecho que llevó a Queiroz a colocarle como mediocentro en algunos partidos-. Además, las lesiones no dejaron ver al David que dominó la banda diestra en Old Trafford.
Impacto económico brutal
Por todos estos motivos siempre se vio como un jugador más mediático que brillante futbolísticamente. Prueba de la primera afirmación eran las giras que pactaba Florentino Pérez por Asia, donde los aficionados enloquecían con el jugador de Leytonstone. Su impacto económico fue brutal, ya que el club blanco ingresaba más de 19 millones por año al tener el 50% de los derechos de publicidad del jugador.

Presenció la fugacidad de varias estrellas (Figo, Ronaldo, Zidane...), la quema de entrenadores e incluso la dimisión de Florentino Pérez y por tanto el baile de presidentes del Real Madrid. La etapa fue de las más convulsas que se recuerdan e individualmente Beckham solo logró ser el máximo asistente una temporada de las cuatro que militó en la Liga BBVA.
Un inicio convulso en el comienzo de Capello en 2006 como nuevo entrenador tras las elecciones presidenciales y la posterior victoria de Calderón obligaron al entrenador italiano a tomar medidas. Y una de ellas fue la suplencia de Beckham, que afrontaba la cuarta temporada en el club blanco. En enero se anunció que a final de temporada el inglés se iba a marchar de la escuadra merengue, dando la sensación de que la salida se iba a producir de forma opuesta a su llegada: por la puerta de atrás. Incluso Calderón se metió de lleno en el asunto. Unos días más tarde declaró que Beckham se iba a Hollywood para "intentar ser una estrella de cine". No se quedó ahí en su ataque al jugador: "Hemos decidido que no le queremos en nuestro equipo y parece que pensamos igual que todos los equipos menos Los Ángeles Galaxy. Beckham ha toreado al Madrid". Curioso que, tras conocer su retirada, Calderón solo se desprendiese en elogios hacia su persona:
Profesionalidad, esfuerzo y entrega
Pero Capello tuvo que retroceder y retractarse. Las lesiones obligaron a volver a alinear a David, a pesar de que el entrenador hubiese afirmado que "no iba a jugar más con el Real Madrid". Haciendo gala de una profesionalidad extrema, Beckham supo comportarse cuando quedó relegado a un segundo plano pero también emergió como pieza clave para la remontada que efectuó el Madrid en el último tramo de la campaña al Barcelona en Liga cuando se le pidió colaboración. Lesionado, forzó para jugar el último partido de Liga, el decisivo. Con el tobillo hinchado no pudo acabar el encuentro pero la sonrisa de oreja a oreja reflejaba su satisfacción por haber conseguido su propósito: ser partícipe en una de las mayores gestas que se recuerdan a nivel nacional en los últimos años. Su despedida del Bernabéu reflejó el cariño que profesaba la gente hacia él. Había demostrado que no era un simple futbolista con aires de modelo, comentarios que se llegaron a oír cuando entrenaba en el más oscuro ostracismo.
Beckham en 2011: "Sigo enamorado del Real Madrid, es el club más grande"
La rueda de prensa de despedida en un español macarrónico dio a entender el cariño que había cogido tanto al club como a la hinchada. "Doy gracias a la gente en España, a la afición, a mis compañeros, a mis seis entrenadores, mis cinco presidentes, cuatro casas... ha sido un honor, un placer jugar con este club. Adiós. Lo siento por mi español". Y así lo reconocía hace unos años, cuando el Madrid fue de gira por Estados Unidos jugando contra el por entonces Ángeles Galaxy de Beckham: "Sigo enamorado del Real Madrid. Este es el equipo más grande que existe, lo echo de menos".
El inglés de oro
Se retira, pero su paso por el equipo blanco quedará bien salvaguardado en la historia del Real Madrid. Poco a poco las estrellas que conformaron el llamado equipo de los Galácticos" va tocando a su fin. Primero fue Zidane, luego Figo, Roberto Carlos, Ronaldo y Guti. Ya solo quedan Raúl y Casillas. El jugador inglés que más partidos ha disputado en la Liga BBVA es definido de la siguiente forma en la página del club madridista:
"Beckham dejó una profunda huella a su paso por el Real Madrid. Durante los cuatro años que defendió la elástica blanca, Beckham se caracterizó por una gran profesionalidad, esfuerzo y entrega. Para el recuerdo de los madridistas quedarán los magníficos lanzamientos de faltas y centros medidos del jugador inglés que más partidos ha jugado en España".
Foto 1: AP.
Foto 2: Getty Images.
Foto 3: MARCA.
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