La 'UDL' se desentiende
UD Logroñés 1-1 Ceta B | Foto: UD Logroñés

Jorge Valdano dijo una vez que el fútbol es un estado de ánimo. Si hiciéramos caso a la teoría del argentino tal vez entenderíamos la situación actual de la Unión Deportiva Logroñés. Ya son varios los días que el público de Las Gaunas recorre el camino de vuelta a casa de una forma distinta a la que acostumbraba hace algunos meses. La decepción invade los cuerpos de los aficionados mientras el equipo padece claros síntomas de frustración aciaga. Surge entonces la pregunta. Maldita pregunta. "¿Y si no somos tan buenos?"

Tan sólo dos puntos de los últimos doce, cuatro partidos seguidos sin ganar y un equipo que a día de hoy dista muchísimo de su mejor versión. Esa es la realidad. La 'UDL' está pagando muy caro el esfuerzo realizado durante el mes de enero y atraviesa ahora una pequeña crisis tanto de juego como de resultados. Parecía el Celta B el rival perfecto para volver a la senda del triunfo en una apacible tarde de domingo pero no hubo forma. Tampoco juego. Ni intensidad. Sí hubo un equipo que cuajó un gran encuentro, proponiendo cosas sobre el césped y poniendo en serios aprietos al rival. Pero ese equipo vestía de azul, no de blanco y rojo. 

La primera parte fue un auténtico recital del filial gallego. Adrián, Luis Rioja y Gus fueron el timón de un equipo que demostró tener equipo para estar mucho más arriba de lo que marca la clasificación. Suyas fueron las únicas ocasiones que se vieron en los primeros 45 minutos. Roger avisó con un cabezazo antes de que Pedro, a la media vuelta, cruzara un disparo entre los centrales para poner el 0-1. Los riojanos no se encontraron cómodos en ningún momento y abusaron de juego directo sobre la figura de un Luis Morán que lo intentaba sin ningún éxito. Los constantes disparos lejanos  de Iker Alegre, Chevi y el propio Luis Morán no inquietaban lo más mínimo a Villar, que se fue al descanso sin apenas tocar el balón. 

Cuando tu portero es el mejor del partido significa que algo no funciona bien. Miguel Martínez tuvo que aparecer una jornada más para salvar a los suyos. Fue nada más comenzar el segundo tiempo. Concretamente a los 18 segundos. Una mano al cabezazo de Pedro que hubiera supuesto el segundo gol celtiña. Los locales reaccionaron como consecuencia de esta acción y poco a poco le fueron cambiando la cara al partido. Durante quince minutos la 'UDL' encontró la luz en el incombustible Titi y de su pie derecho brotaron las mejores ocasiones blanquirrojas. En la jugada del gol apareció además un Chevi que no estaba teniendo su mejor tarde. El madrileño encontró a Titi, y éste conectó con el pie izquierdo de Iker Alegre para batir a Villar y empatar el choque. Sin embargo, ahí quedó todo.

Los quince minutos de reacción blanquirroja quedaron en eso, quince minutos. Enseguida se volvió a ver a ese equipo tedioso, falto de ideas y sin chispa. Los cambios tampoco aportaron. Pere Milla y Carlos Fernández evidenciaron aún más el mal momento de forma que está viviendo el equipo. Y aún pudo ser peor cuando Borja Iglesias amenazó la portería de Miguel a falta de cinco minutos para el final, pero su disparo se marchó rozando el poste. Se esperaba un arreón final por parte de los hombres de Carlos Pouso, pero este no llegó. Los fantasmas de la Arandina parecían asomar por cada esquina, de forma que la 'UDL' decidió no arriesgar en exceso y el partido llegó a su fin de una forma un tanto fría. 

Justo pero insuficiente reparto de puntos con Tafalla en el horizonte. Los riojanos viajarán a la localidad navarra este fin de semana con el objetivo de volver a ganar. Los gallegos, por su parte, recibirán en Barreriro al Cacereño.

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