Recordando el último baile en Primera
Carpintero pugna con Iniesta por un balón | Foto: Deportivo Alavés

Son ya más de diez años los que han pasado desde el último partido del Deportivo Alavés en Primera División. Diez años en los que el peligro de desaparición ha existido, en los que el equipo ha cambiado hasta tres veces de dueños y que han llegado a provocar la desidia y desesperación en los aficionados albiazules. Pasar cuatro temporadas en Segunda B fue un golpe duro a la moral de unos aficionados que se habían llegado a acostumbrar a la idea de acumular temporadas en la máxima categoría. En este artículo vamos a repasar cómo fue la última campaña que el ‘Glorioso’ disputó en la que por entonces era la “Liga de las Estrellas”.

El camino a Primera

El ascenso se logró en la jornada 41 de la temporada 2004/05, en Elche. Tras una temporada con ciertos altibajos, en los que el equipo llegó a encadenar seis derrotas consecutivas, para inmediatamente después lograr siete victorias seguidas, la plantilla entrenada por Chuchi Cos y dirigida por el polémico Dimitri Piterman, devolvió el equipo a Primera dos años después de perder la categoría.

Aquella tarde el equipo formó con Bonano bajo palos; Ángel, Téllez, Sarriegi y Edu Alonso en defensa; Carpintero, Astudillo, De Lucas y Nené en el centro del campo; y Bodipo y Rubén Navarro arriba. Aquel era un equipo creado partir de una política agresiva de fichajes que incluía otros jugadores importantes como Juan Pablo, Lluís Carreras, Coromina, Pape Thiaw, Nacho, Juvenal, Epitié o Santamaría. Además, dado el egocentrismo de Piterman, se ficharon a otros más extravagantes como Mario Jardel, antiguo Bota de Oro que no llegó a debutar, o Aleksandr Mostovoi, que jugó 13 minutos contra el Cádiz para anotar un gol y marcharse una semana después. A pesar de tener varios problemas defensivos, el equipo consiguió muchos puntos gracias a su pegada arriba, que se fundamentaba en Nené, Rubén Navarro y Bodipo; que lograron 43 goles entre los 3.

Verano calentito

El verano de 2005 fue bastante convulso en las oficinas del Paseo de Cervantes. La directiva decidió nombrar en un principio a Chuchi Cos director deportivo y pasar a Rafael Monfort, el cual ostentaba ese cargo, a entrenador. Las razones del cambio las explicó Piterman indicando que "no se trataba de buscar a un entrenador omnipotente, porque yo creo más en el grupo", y posteriormente declarando que "quien manda en cualquier club es el presidente, siempre". Esas últimas palabras dejaban claro cual era el pensamiento que tenía Piterman sobre la dirección de un club de fútbol. El problema fue que Monfort no llegó a dirigir ningún partido ya que Dimitri decidió cesarlo antes del inicio de la campaña para colocar a su ‘amigo’ Chuchi Cos de nuevo en el cargo de entrenador.

Aunque durante el mercado de fichajes veraniego el Alavés llegara a incorporar a numerosos jugadores, la secretaría técnica decidió mantener gran parte del bloque del año anterior dejando así a Bonano, Téllez, Sarriegi, Edu Alonso, Carreras, Astudillo, Carpintero, De Lucas, Nené, Bodipo y Rubén Navarro entre otros en la plantilla. Las principales incorporaciones incluyeron al que fue el portero titular Costanzo, a los defensas Gaspar, Pellegrino y Poli; a los centrocampistas Lacen y Jandro y a los delanteros Aloisi, Mena, Wesley, Antchouet y Arthuro.

Debut y primeros problemas

La segunda victoria llegó en San Mamés
La segunda victoria llegó en San Mamés | Foto: Deportivo Alavés

El debut se produjo la noche del 27 de agosto del 2005 ante el Fútbol Club Barcelona de Frank Rijkaard, Ronaldinho, Deco y Eto’o. El mismo que esa misma temporada acabaría siendo campeón de la Champions League ante el Arsenal de Henry, y que representaba la semilla del actual todopoderoso Barça. El partido resultó esperanzador, con un Bonano imperioso el equipo albiazul arrancó un empate a 0 en un partido en el que Bodipo llegó a disponer de alguna ocasión ante Víctor Valdés.

Sin embargo, aquel partido no fue más que un espejismo, ya que aquella temporada el Alavés no lograría su primera victoria hasta la jornada seis, en Santander, gracias a un gol de Carpintero en el 90, que ponía el 1-2 en el marcador. Mientras tanto, el Madrid de Ronaldo, Raúl, Beckham, Guti y Robinho; y entrenado por Luxemburgo, se regodeaba ante la afición albiazul realizando la conocida celebración de la ‘cucaracha’ para ganar 0-3 en Mendizorrotza. En ese inicio de temporada el Alavés caía en casa ante el Eibar en Copa del Rey para acrecentar el descontento de la afición.

Llegados a la jornada 18, el equipo albiazul se encontraba último, con 12 puntos, y sumido en una racha de cinco derrotas y un empate en  seis partidos. Sólo lograron una victoria más, en San Mamés, en un partido en el que Nené y Bodipo dieron la victoria ante un Athletic que se encontraba por aquel entonces penúltimo con 15 puntos. En este momento Piterman decidió relevar a Chuchi Cos y poner a Juan Carlos Oliva como principal entrenador, el futuro de la plantilla en Primera se antojaba difícil.

El fin de un fracaso anunciado

Con Oliva al frente, el equipo dio un paso adelante y consiguió tres victorias, un empate y una derrota (ante el Barça). El equipo lograba salir del atolladero en el que se encontraba y se situó decimosexto. En ese periodo de tiempo Aloisi anotó cinco goles, cogiendo así peso en el equipo. Sin embargo, hay que recordar que Dimitri Piterman seguía comandando el club. En un arrebato de narcisismo, decide que la alineación que pretendía sacar Oliva en el Bernabéu em la jornada 24 no era la adecuada y le releva del cargo para colocar a Mario Luna al frente. Aquella semana el Alavés perdió 3-0, pero la alineación fue la que el presidente deseaba.

A partir de ahí el club encadenó tres victorias y cuatro empates en quince partidos, llegando así a la última jornada liguera en decimoctava posición. A dos puntos se encontraba el Espanyol; en la siguiente jornada, los ‘babazorros’ recibirían al Deportivo de la Coruña, mientras que el Espanyol se iba a enfrentar en Barcelona a la Real Sociedad. Los vitorianos hicieron su trabajo ganando 1-0 con gol de Bodipo, aun así, el Espanyol certificó su permanencia con un gol de Corominas en el tiempo de descuento. Mientras tanto, el Barça ganó la liga dejando al Real Madrid a 12 puntos de distancia, en una temporada en la que Osasuna acabó cuarto jugando así el  siguiente año la previa de la Champions.

Aquella sin duda fue una temporada convulsa, en la que el Piterman logró su objetivo personal, ser el centro de atención. A pesar del descenso hubo jugadores que destacaron, como Aloisi con sus diez goles o Nené, jugador que posteriormente tendría una exitosa carrera en Francia, con nueve. El equipo tuvo varios problemas defensivos, con la alternancia en la defensa entre Pellegrino, Sarriegi y Gaspar, no se llegó a tener un sistema defensivo seguro hasta la últimas jornadas, cuando se dejó la portería a cero alguna vez más. A pesar de los malos resultados hubo jugadores que mantuvieron el puesto de titular durante toda la campaña como Astudillo y Juanito, que formaron el doble pivote del conjunto albiazul; Bodipo, Edu Alonso o los ya mencionados Nené y Aloisi.

Progresa en la clasificación durante toda la temporada| Foto: BDFútbol
Progresa en la clasificación durante toda la temporada| Foto: BDFútbol

La historia a partir de ahí es por todos conocida: tres temporadas en Segunda, en las que el club cambió de propietarios, para a continuación, pasar cuatro temporadas en Segunda B. Cuatro temporadas que sirvieron para valorar lo difícil que es mantener un equipo cuando las cosas no van tan bien. Pasar de ganar en San Mamés a perder en Lezama, de jugar contra el Barça a hacerlo contra la Arandina. Fueron cuatro temporadas que acabaron trayendo a la directiva actual para aportar estabilidad y un buen proyecto. Pero sobre todo, cuatro temporadas que llenaron de ganas a una afición, a una ciudad y a un equipo de ‘volver el gran triunfo alcanzar’.

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