Las claves de la victoria frente al Huesca
Los jugadores blanquillos volvieron a salir al césped para agradecer a la afición su incondicional apoyo.Foto: Real Zaragoza

Durante la tarde del sábado, el Real Zaragoza se llevó los tres puntos en el partido que le enfrentó al otro conjunto aragonés de la competición, la SD Huesca. Los de Natxo González, bien arropados por su imprescindible afición desde bastante antes de comenzar el encuentro, supieron imponerse a los oscenses, que durante los 90 minutos tan sólo dispusieron de una ocasión clara de gol, que no supo aprovechar Melero. Las principales claves del partido fueron las siguientes:

Solidez defensiva de todo el conjunto

A pesar de que ambos equipos salieron desde el principio a por los tres puntos, el Real Zaragoza supo contener los ataques oscenses. Además de dejar la portería a cero (por segunda vez consecutiva), el equipo no dejó a su rival terminar con claridad ninguna ocasión, salvo la antes mencionada de Melero, que chutó fuera del arco de Cristian. Y es que no solo los cuatro defensores realizaron un gran encuentro en cuanto a tareas defensivas. Eguaras bajaba a apoyar a los centrales, Zapater y Ros corrían a presionar y cubrían las espaldas a los laterales, e incluso Borja Iglesias ayudaba, principalmente en algún despeje de córner.

Constancia y efectividad en ataque

El conjunto maño no dejó de buscar el gol en todo el partido. Un soberbio Borja Iglesias, que fue un dolor de cabeza para los centrales azulgranas, estuvo bien acompañado por sus compañeros durante los 90 minutos. Eguaras y los dos centrales daban una gran salida de balón, Zapater y Ros ayudaban constantemente en esa salida, Febas enganchaba bien con los dos de arriba, y tanto Benito como Lasure hacían mucho daño cuando se internaban por sus bandas. Sin ir más lejos en cuanto a constancia, en el único gol del partido, los blanquillos tuvieron que rematar hasta tres veces a puerta (una vez Papu y dos Javi Ros), pero consiguieron anotar frente a un gran Remiro.

El talismán de la afición

La hinchada zaragocista volvió a ser clave en la victoria, pero no solo durante el partido. Casi dos horas antes del comienzo del encuentro, bajo la lluvia de Zaragoza, una inmensa multitud de gente se reunió para recibir al autobús del equipo. Cánticos, bufandas al aire y un color azul y blanco recibieron a los hombres de Natxo. Ya en el interior de La Romareda, la parroquia maña no paró de animar y jalear a sus jugadores, en especial cuando el Huesca intentaba apretar. Todos los integrantes del equipo, como no podía ser de otra forma, salieron a agradecer el apoyo de los aficionados que, aún después de acabar el encuentro, seguían sin marcharse de su asiento.

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