El Juego de Tronos en rojiblanco
Torres y Gabi en 2007 | Foto: José Antonio García Sirvent

Es impensable mirar hacia el banquillo atlético y no ver al argentino trajeado de metro ochenta de siempre corretear por la banda como si le fuese la vida en ello, pero, por desgracia, nada en esta vida es eterno y la era Simeone tendrá que acabar tarde o temprano. 

Gabriel Fernández Arenas, más conocido como Gabi, capitán desde el 2012 hasta el 2018, más de 400 partidos con la camiseta rojiblanca, seis títulos en el equipo madrileño, estandarte del Atleti más moderno y uno de los candidatos a ocupar el trono cuando Simeone abandone el Atlético de Madrid. 

Fernando José Torres Sanz, más conocido como "el Niño" Torres, el rayo de luz en el Atleti más oscuro, casi 360 partidos vistiendo las rayas de los colchones, un jugador que ha llevado al Atlético de Madrid desde Inglaterra hasta Japón, probablemente uno de los jugadores más queridos de toda la historia y el otro candidato al trono.

Construyendo el camino al éxito

Gabi y Torres están siguiendo el mismo proceso de formación en el Atleti, aunque "el Niño" va un paso por delante porque empezó su camino como entrenador un tiempo antes que el que fuese capitán del Atleti y actualmente es uno de los entrenadores del Juvenil A.

Fernando empezó como técnico apoyo en el Atlético B, justo antes de que estos descendiesen de categoría y de ahí avanzó al Juvenil A, equipo en el que se encuentra actualmente junto a Ricardo Ortega y donde las cosas le están yendo muy bien. Líder del grupo, racha de diez victorias, tan solo tres goles en diez partidos y posibilidad de pasar a la siguiente fase de la Youth League.

Por otro lado, Gabi empezó la temporada con Fernando en el Juvenil A, pero desde hace unos días se ha puesto a las órdenes de Tevenet en el Atlético B, segundo de la clasificación a dos puntos del líder, que busca recuperar la categoría cuanto antes. 

Simeone y sus pupilos

Simeone tiene contrato aún hasta 2024 y no parece que se vaya a marchar de Madrid en un futuro cercano. El técnico argentino llegó en 2011 como cabeza de turco ante el mal momento que vivía el Atleti en ese año, básicamente era la única forma de desviar las miradas a la directiva, ya que estos sabían que saliese mal o saliese bien el experimento con el técnico argentino, la afición no se iba a revelar contra un exjugador e ídolo como fue Simeone en su etapa como futbolista rojiblanco, sin embargo, no les podría haber salido mejor. Desde que aterrizase en Madrid, el Cholo ha conseguido ocho títulos y ha llegado a disputar dos finales de Champions, ha clasificado al Atleti a la máxima competición europea más veces que en toda su historia y ha visto como siete entrenadores del Real Madrid y ocho del FC Barcelona han ido y han venido de los banquillos rivales.

Gabi y Torres son amigos desde que jugasen juntos, tan solo hay que ver aquella celebración de la Europa League en Lyon en la que ambos levantan el título juntos, esa imagen en la que dos de los jugadores más queridos y respetados llevan al cielo de Francia un título con más valor sentimental que oficial. Se sabía que esa iba a ser la última temporada de Torres en el Atlético y que además era el primer y único título que había celebrado con la rojiblanca después de haber perdido el año anterior la final de la Champions en Milán, pero lo que no se esperaba es que también iba a ser la última de Gabriel Fernández por lo que esa celebración fue lo último que se vio de ellos en el Atlético de Madrid, esa imagen se convirtió en su legado.

Gabi y Torres levantando la Europa League | Foto: Atlético de Madrid
Gabi y Torres levantando la Europa League | Foto: Atlético de Madrid     

Ahora han vuelto a la que siempre fue su casa, no obstante, esta vez para ganar desde los banquillos, ambos son muy queridos por la afición, pero solo hay un puesto de entrenador, aunque siempre pueden hacer como Simeone y el Mono Burgos, otros dos jugadores históricos del club que compartieron banquillo durante tantos años. Una lucha por el trono que parece sacada de la serie de HBO, sin embargo, lo que deja claro es que el futuro del equipo está muy bien cubierto.

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