Análisis post: dos golpes de suerte hicieron justicia en El Collao
Militão celebrando su gol ante el Alcoyano / Foto: Real Madrid 

El Real Madrid se impuso 1-3 ante un C.D. Alcoyano S.A.D que no puso, ni mucho menos, las cosas fáciles al conjunto merengue. En esta ocasión, la suerte acompañó al cuadro madridista e hizo justicia en el luminoso de El Collao.

Militao abraza a Casemiro tras su gol
Militao abraza a Casemiro tras su gol

Así se planteó choque

El C.D. Alcoyano S.A.D. planteó su 1-4-4-2 habitual para tratar de repetir la épica cosechada el curso pasado. José Juan defendió la meta blanquiazul y, en cuanto a la zaga, Pablo Carbonell, Carlos Blanco, Primi y Lillo constituyeron la línea de 4. Prosiguiendo con la medular, Juanan Casanova y Fran Miranda formaron un doble pivote reforzado en los costados con Andy Escudero y Javi Antón como interiores. En última instancia, Vicente Parras colocó a Dani Vega y Mourad como doble punta de ataque.

Por su parte, el Real Madrid saltó al verde de El Collao con un 1-4-3-3 plagado de novedades en el once. Nacho sustituyó a los habituales Carvajal o Lucas Vázquez en el lateral derecho; Marcelo fue titular en detrimento de Mendy; en la medular, Camavinga y Valverde dieron descanso a la dupla de Kroos y Modric; y, por último, el tridente formado por Hazard, Mariano y Rodrygo fue el recambio de Vinicius, Benzema y Asensio.

Cómo aconteció la primera parte

El cuadro alicantino sorprendió durante la primera parte por su atrevido planteamiento. Las premisas en el conjunto blanquiazul estaban claras. Sin balón, presionaron la salida de balón del Real Madrid sobre la zona de tres cuartos. Y, cuando gozaron de la posesión, los futbolistas del Alcoyano trataron de ensanchar el campo con la apertura de los jugadores de banda. Además, todos los balones en ataque pasaban por los pies de Antón que, aprovechando la proyección en ataque de Marcelo, trató de crear peligro desbordando por banda derecha. No obstante, el paso de los minutos hizo que el Alcoyano recurriera al juego directo para hostigar la meta defendida por Lunin. Sin embargo, las constantes ayudas y coberturas de c y, sobre todo, de Alaba desbarataron las intentonas del equipo local.

El Real Madrid se vio sorprendido en los primeros minutos por el planteamiento rival. Al conjunto dirigido por Carlo Ancelotti le costó entrar en el partido y, en el primer tramo de encuentro, el cuadro blanco generó muy poco. Las reducidas dimensiones de El Collao y el juego directo del equipo local descolocó a un Real Madrid. Los merengues intentaron bajar el esférico e imponer su fútbol con poca fortuna en la primera parte. Al filo de la primera mitad, probablemente, en el tramo de partido más flojo del Madrid, llegó el 0-1 de Militão. El brasileño, redimiéndose de su error en Getafe, se impuso en el primer palo tras un córner botado por Rodrygo. De este modo, los merengues enfilaron el túnel de vestuarios aventajados en el luminoso.

Los cambios fueron determinantes

La lesión de Mariano y el cambio de posición de Hazard como falso nueve cambiaron el devenir del partido en la segunda mitad. La formación madridista se modificó con un rombo en la medular entre Casemiro, como futbolista más retrasado, Camavinga, Valverde y Hazard, como futbolista más adelantado y, por tanto, como punta del rombo. Esta variación en el planteamiento blanco supuso la apertura en los costados tanto de Rodrygo como de Asensio. Por consiguiente, el Real Madrid gozó de una mayor posesión, se hizo grande sobre el terreno de juego y manejó el choque a su conveniencia. Por último, cabe destacar que las sustituciones llevadas a cabo por Ancelotti no pudieron tener mayor eficacia. Asensio logró romper las tablas subiendo el segundo al luminoso; y, entre Isco y José Juan se fraguó el tercero para sentenciar la eliminatoria.

La tónica general de los primeros 45 minutos se invirtió por completo en la segunda parte para el equipo alicantino. El Alcoyano observó impotente como el conjunto blanco se hacía con el control del partido y llevaba la iniciativa en el juego. Pero, contra todo pronóstico, una gran acción individual de Dani Vega franqueó la zaga blanca y puso las tablas en el marcador. Paradójicamente, el primer gol de cada equipo llegó en el mejor momento del rival. Sin embargo, el empate blanquiazul no cambió el devenir de la segunda parte y el Alcoyano continuó viéndose superado por el Real Madrid. El partido parecía seguir la misma narrativa que la anterior eliminatoria copera entre ambos clubes. Pero, finalmente, dos golpes de suerte hicieron justicia y sentenciaron el choque con un 1-3 para la entidad madridista.

Militão invicto en los duelos aéreos

Las condiciones para la disputa del partido no eran las habituales para el Real Madrid (el terreno de juego, el planteamiento del rival…). Asimismo, Militão supo interpretar a la perfección los tempos del partido y cómo jugarlo.

Obviando su gol, el central brasileño resultó invicto en todos los duelos aéreos y fue un cerrojo ante la ofensiva blanquiazul. Tras su error en la derrota liguera ante el Getafe, Éder quiso reivindicarse y, desde luego, lo consiguió.   

Estadísticas y datos relevantes del partido

En primera instancia, cabe reseñar la relativa igualdad en cuanto a la posesión, con un 41,9 % - 58,1 % a favor del cuadro blanco. La superioridad madridista, mostrada en la segunda parte, decanta el porcentaje hacia el Real Madrid. Además, llama la atención el ingente número de pérdidas por parte de ambos equipos, 177 del Alcoyano y 147 del Real Madrid. Estos datos reflejan a la perfección el juego directo llevado a cabo en la primera parte.

La ilusión protagonizó la eliminatoria

Comenzando por el conjunto local, la ilusión era innegable. Los futbolistas tenían como sueño repetir la hazaña cosechada la temporada pasada. El contexto era inmejorable para el C.D. Alcoyano S.A.D., jugaban ante su gente y, sobre todo, perseguían la esperanza de continuar su legado como "matagigantes"

Por otro lado, encontramos la ilusión en el conjunto blanco en el redebut de Dani Ceballos. El utrerano no vestía la camiseta blanca desde el 28 de abril de 2019. Tras su cesión al Arsenal y su lesión en los juegos olímpicos, el internacional español no había tenido la oportunidad de volver a enfundarse la blanca hasta este choque.

Sin embargo, Ceballos no fue el único en redebutar por parte del Real Madrid. El guardameta titular, Lunin, disputaba, ante el Alcoyano, su segundo partido con el club merengue. De hecho, su primer partido con el cuadro blanco había sido en el mismo escenario, en El Collao, pero con un final muy diferente. El joven ucraniano realizó un buen partido y su equipo ha conseguido clasificarse. Ahora, queda en manos de Ancelotti si debe continuar la apuesta por Lunin en la copa; o si, por el contrario, Courtois será el titular. 

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