Pólvora mojada y bala perdida

Tras el empate del Barça frente al Celta, el Real Madrid llegaba con la oportunidad de apretar la Liga a vistas del Clásico del 23 de diciembre. Sin embargo, el Real Madrid de los teóricos titulares no fue mejor que el Madrid 'B' de la Copa y repitió empate, aunque esta vez sin goles.

Pólvora mojada y bala perdida
Pólvora mojada y bala perdida. Fuente: Real Madrid

El Real Madrid llegaba a San Mamés con un Athletic Club décimo sexto y con la Liga abierta. A las 3 de la tarde, sonaba el pitido final en Barcelona, donde el Celta liderado por Iago Aspas daba una oportunidad a Valencia, Atleti y Real Madrid para acercarse al líder. El Atlético de Madrid de Griezmann hizo los deberes. Y unas horas después, el equipo de Zidane desaprovechaba la ocasión y se aleja cada vez más del objetivo liguero.

Zidane puso a su once titular esta temporada que, con la baja intermitente de Gareth Bale, todos sabemos recitar de memoria: Keylor Navas, Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos, Isco, Cristiano y Benzema. En el banquillo, Casilla, Nacho, Theo, Ceballos, Lucas Vázquez, Kovacic y Borja Mayoral, esperarían la orden de Zidane para ayudar al equipo. En esta ocasión, Vallejo, Marcos Llorente y Achraf fueron los descartados junto a los lesionados Bale y Asensio.

Un dominio sin ideas y sin verticalidad

El Real Madrid dejó de ser el equipo de los contragolpes frenéticos y la verticalidad imparable hace ya unas temporadas. Primero fue la venta del argentino Di María. Después el gran número de jugadores de toque del Real Madrid con Modric, Kroos, Isco o James. Y ahora la pérdida innegable de velocidad de Cristiano y la ausencia partido tras partido de Bale.

El Madrid no tiene velocidad y el despegue blanco depende de unas bandas que ya no son tan desequilibrantes. Por la banda derecha, Carvajal sigue cogiendo tono tras sobreponerse a una pericarditis, inflamación de la membrana que rodea el corazón. Por la izquierda, esta temporada se está viendo al peor Marcelo. Sigue subiendo la banda, pero el físico no le da para bajar. Deja huecos, su espalda es un coladero, no acierta en los pases y elige la peor opción una y otra vez. El brasileño es impresincidible en el ataque blanco y uno de los mayores asistentes del equipo. Si él afloja, el Real Madrid lo nota.

La posesión fue merengue durante todo el partido. Sin embargo, una posesión sin intenciones. La lluvia incansable sobre San Mamés nubló las ideas de Modric, Kroos y Casemiro, reconocidos por muchos como los mejores tres centrocampistas del mundo la pasada campaña, que no se encuentran en el campo. Isco, por su parte, realizó uno de sus peores partidos esta temporada, sin la magia que le caracteriza y ralentizando el juego blanco. Y con ellos a un bajo nivel, Zidane mira al banquillo y no confía en su plantilla. En este partido, el francés realizó dos cambios y se volvió a quedar Dani Ceballos en el banquillo. El internacional con la sub-21 sigue esperando oportunidades, pero el mercado invernal se acerca y tiene muy buen cartel.

San Mamés, campo donde se ganan Ligas

El Athletic Club, que solo juega para sus delanteros con balones largos y que lucha por la permanencia en estos primeros meses de competición, salió con el objetivo de dar una alegría a su afición tras el desastre copero.

Bilbao respiraba fútbol y la afición se volcó con su equipo ante un rival con el que siempre dan el 200%. Ziganda planteó un once con la idea de defender y salir al contragolpe. El balón se lo dieron al Real Madrid, pues con él en los pies no sabían qué hacer. La marcha de Valverde y la escasa renovación deja un equipo que esta temporada tendrá difícil luchar por entrar en Europa.

Y el Real Madrid, en un campo difícil, pero ante un equipo en horas bajas volvió a pinchar. Con este partido ya van dos jornadas jugando fuera sin acierto de cara portería. Kepa, recién salido de una lesión y con la presión que supone estar en la agenda blanca, no tuvo muchos problemas y si no para eso estaba el palo.

"Cristianodependencia"

El próximo, si las apuestas no fallan, Balón de Oro está en diciembre con solo dos goles en Liga. En Champions vemos a ese jugador, o al menos al goleador. En Liga no hay ni rastro. El Real Madrid lleva 8 años alcanzando cifras goleadoras extraordinarias por el acierto de su jugador estrella. Sin embargo, sin su efectividad y con un Benzema al que se le sigue esperando, el Real Madrid no tiene gol. Y sorprende este dato cuando hace meses se hablaba del récord de partidos consecutivos marcando. 

Nadie se atreve a hablar más de la cuenta y a asegurar que el fin de Cristiano está más cerca que nunca, porque el Bicho siempre acaba apareciendo y silenciando a sus haters. El jugador no merece pitos por parte del Bernabéu por todo lo que ha hecho por el club, pero el murmullo se escucha y se seguirá escuchando en la grada hasta que sus goles no lo cambien por aplausos. El Real Madrid le necesita más que nunca. El Real Madrid es él.

Foto: Realmadrid.com
Foto: Realmadrid.com

Y llega el Sevilla

En la próxima jornada, el Sevilla visita el Bernabéu con los mismos puntos que el Real Madrid y con la cuarta plaza en juego. El Barça no es el único rival de los de Zidane esta temporada, el Valencia y el Atleti también están por encima de los blancos en la tabla de clasificación de la Liga Santander.

En una semana, el francés tendrá que reordenar el once y vencer al Sevilla si quiere no solo no dar por tirada la Liga, sino para mantenerse en zona Champions. El míster no podrá contar con Ramos, expulsado por doble amarilla, ni con Casemiro y Carvajal que vieron la quinta amarilla en lo que va de Liga, lo que les impide ponerse la camiseta en el importante duelo de la jornada 15.