Especial derbi: Inicio paralelo

El tramo inicial del campeonato tanto en Mérida como en Almendralejo no ha sido ni mucho menos el esperado. Excesivas curvas, malos resultados, cambio de técnico y, en definitiva, una ola de contratiempos que componen la nota predominante tanto en uno como en otro club durante estos primeros meses de campaña.

Especial derbi: Inicio paralelo
Encuentro disputado en pretemporada entre ambos conjuntos. | Fuente: Facebook oficial Extremadura UD

Principios de Agosto. Mérida y Extremadura se enfrentan por partida doble en pretemporada. Gran ambiente estival en una semana propicia para festejar fútbol y dar la bienvenida a dos plantillas renovadas con nuevos directores de orquesta: José Miguel Campos y Diego Merino.

Dos empates a uno y sensaciones parejas marcan la sobremesa de un curso 2016/2017 que se antoja apasionante. Muchas son las ilusiones depositadas en la temporada de playoffs para unos y de retorno a la categoría de bronce para otros. Sin embargo, pocos podían presagiar el duro inicio de campaña que iba a acaecer a uno y otro lado, convirtiendo el arranque liguero de ambos clubes en, prácticamente, un paralelismo.

Dos meses después romanos y azulgranas se vuelven a cruzar, pero esta vez en competición oficial e inmersos en la cruda realidad: la salvaje lucha por salir de la zona baja de la clasificación en una categoría caracterizada por la homogeneidad y en la que una mala dinámica de resultados puede ser letal en el futuro.

Planes trastocados.

Con los playoffs de ascenso en el horizonte, el equipo romano presentaba su ambicioso proyecto. Una buena campaña culminada con un meritorio 8º puesto constituía unos cimientos sólidos para, partiendo de los mismos, poder aspirar a cotas más altas.

Acumulando amplia experiencia en la categoría y tras realizar una gran temporada al frente del Granada B, aterrizaba en Mérida el entrenador murciano José Miguel Campos para tomar las riendas del proyecto. Sus premisas: intensidad, trabajo y fútbol de toque alegre que ilusionase a los aficionados que cada domingo se daban cita en el Romano.

La primera visita del curso 2016/2017 tiene lugar en la Condomina, donde pese a ofrecer buena imagen, se cae frente al Murcia por 2-0. Un primer traspiés, que hubiese sido tildado de anecdótico de no fallar en las pruebas posteriores. 15 primeros minutos fatídicos y una vorágine de imprevistos condicionan el empate a dos frente a la Hoya en el primer partido en casa una semana después.

Posteriormente, la debacle en Melilla tras caer por 4-0 lleva cierto aire de preocupación a la parroquia emeritense,aunque un alivio en forma de buena imagen y victoria frente al Granada B, en cierta medida lo disipa tras la cuarta jornada.

Sin embargo,  lo que parece ser un punto de inflexión para un posterior despegue hacia la zona alta se queda en mero espejismo tras sucumbir a domicilio ante un recién ascendido como es el San Fernando por 2-0. Dos nuevas derrotas  frente al Cartagena y Marbella suponen la sentencia para Campos, que es cesado al lograr 4 puntos de 21 posibles.

Otro entrenador con amplia experiencia, el manchego Eloy Jiménez, es el elegido para el cargo y mientras tanto, el director deportivo, Bernardo Plaza, se hace cargo del banquillo de manera provisional con una victoria tan agónica como importante frente al Real Jaén por 1-0. El debut de Jiménez el pasado domingo en Sanlúcar se empaña tras desperdiciar un 0-2 a favor y el empate a dos en el minuto 95 supone un nuevo frenazo en las aspiraciones emeritenses.

Montaña rusa azulgrana.

Las expectativas, en lo que a temporada se refiere, son muy distintas en Almendralejo. Debutantes en la competición y con un presupuesto inferior, el objetivo prioritario es el de consolidarse en la categoría y dar los pasos pertinentes para una mayor profesionalización del club.

Para encabezar el proyecto se opta por un debutante en la categoría: el joven técnico emeritense Diego Merino. Avalado por sus logros al frente del filial del Rayo Vallecano, se adapta rápidamente a la idiosincrasia del club con su enorme profesionalidad y dedicación.

Tras empatar en su esperanzador debut frente al Villanovense, el equipo cae de forma fulgurante en Jumilla ofenciendo una mala imagen. En cambio, una espectacular eliminatoria de copa culminada con un 5-0 al At. Mancha Real sirve de pasarela para que se logre la primera y, hasta la fecha, única victoria del campeonato: 1-0 frente a la Balompédica Linense en el Francisco de la Hera.

El equipo demostraba una solidez y un nivel competitivo brutales, se vislumbraba un gran clima de unión entre cuerpo técnico y plantilla y, debido a ello, cierto aura de euforia envolvía la ciudad. Una magnífica semana que, a la postre, se convertiría en el período de calma que precede a la tempestad.

El miércoles siguiente una serie de catastróficas circunstancias marcan la segunda eliminatoria de copa, esta vez en Cornellá. Eliminación, expulsiones a diestro y siniestro y cuatro partidos de sanción en liga para Merino y Fall suponen un muy negativo punto de inflexión, desencadenante para muchos de la mala dinámica posterior.

A partir de aquí, el viento deja de soplar en azulgrana y las buenas sensaciones transmitidas pocos días antes se van, poco a poco, diluyendo ante la falta de resultados. El equipo, pese a dar buena imagen, cae en Huelva y posteriormente en casa ante el Linares. El empate en Córdoba en la jornada 6 ofrece una tregua, dando algo de estabilidad emocional, pero el vagón vuelve a descender fulminantemente con el 0-3 recibido por el At. Macha Real en casa.

Diego Merino es ratificado y, tras empatar en El Ejido, es cesado de forma inesperada. El elegido para sustituirle es el sevillano Juan Velasco quien debuta en el banquillo el pasado domingo y lo hace de manera infructuosa: 0-2 frente a La Roda y un clima de tensión exacerbada.

El del próximo domingo es un derbi marcado por la urgencia, con algo más que tres puntos en juego: lograr la dosis de fuelle anímico necesaria para reconducir la situación y abandonar tan delicada parte de la tabla.