Túnez: liderando el buen momento del balonmano africano
Fotomontaje: David Muñoz.

No hace mucho, las selecciones africanas poco tenían que decir en los Mundiales y su participación era una oportunidad para que sus convocados disfrutaran del nivel de sus rivales europeos. Sin embargo, en los últimos años Europa ha ido incorporando jugadores del continente africano a las filas de sus equipos y eso ha repercutido positivamente en el nivel de sus selecciones. Este hecho explica que en el pasado Mundial Túnez fuera capaz de pelear el partido a la todopoderosa Francia hasta los últimos instantes en la fase de grupos.

La selección tunecina fue de las primeras en hacer que sus jugadores dieran el salto a Europa, concretamente a Francia, y eso ha provocado que Túnez reine en el continente africano, con nueve Campeonatos de África en su haber. En las últimas ediciones, selecciones como Egipto o Argelia han entrado en la disputa por la corona africana.

A pesar del crecimiento de sus vecinos, Túnez sigue estando un paso por delante de ellos, ya que es capaz de compensar la falta de técnica de sus jugadores con un juego muy físico y duro y con una intensidad propia de un equipo campeón.

Una selección fija en la cita mundialista

La primera aparición de Túnez en un Mundial fue en 1967. En esa ocasión, el campeonato tuvo lugar en Suecia y el equipo tunecino terminó en el puesto número quince. Fue el segundo país africano en disputar un Campeonato del Mundo, ya que el primero en hacerlo fue Egipto en el anterior Mundial (Checoslovaquia, 1964).

Túnez no participó en los siete Mundiales siguientes. Sin embargo, desde el celebrado en 1995 en Islandia –el cual finalizó en la misma plaza que en su primera aparición- no se ha perdido ninguna cita mundialista. En 1997 descendió al decimosexto puesto, para más tarde, escalar posiciones en 1999 en Egipto (12º) y en 2001 en Francia (10º). Sin embargo, la racha ascendente de los tunecinos se vio truncada en el Mundial de Portugal en 2003, ya que se vieron relegados a la decimocuarta posición.

El Mundial de 2005 se celebró en Túnez y los africanos aprovecharon la ocasión para 'colarse' en semifinales

El Mundial de 2005 supuso un hito en la historia del balonmano tunecino y africano. Túnez consiguió ser elegida como sede del campeonato y logró que su selección alcanzara las semifinales, para disfrute de sus aficionados. A pesar del esfuerzo de sus jugadores, liderados por Wissem Hmam, a priori menos técnicos pero con un físico formidable, la selección española se mostró intratable en el decisivo partido y gracias a la actuación del portero David Barrufet accedió por primera vez a la final de un Mundial, apartando a Túnez de la lucha por el oro. Los anfitriones se enfrentaron a la todopoderosa Francia en la final de consolación y sucumbieron, abandonando el sueño de hacerse con un metal. Aun así, la tunecina fueron la primera selección africana que consiguió disputar una semifinal mundialista.

Los buenos resultados obtenidos resultaron ser fruto de su papel como organizador del Mundial, ya que en los tres campeonatos siguientes se fue deshinchando hasta caer a la vigésima plaza.

En el pasado Mundial de España, la selección tunecina consiguió superar la fase de grupos como cuarta clasificada, hecho que le emparejó con Dinamarca en octavos de final. Los daneses no pasaron muchos apuros y vencieron por siete goles (30-23). Finalmente, Túnez finalizó en el puesto número once.

Titanes africanos

Los peligros de la selección tunecina son dos: su férrea defensa y su potente lanzamiento exterior.

El imponente físico de sus jugadores defensivos hace que sea un equipo muy fuerte atrás. El centro de la defensa lo ocupan los gigantones Jallouz y Hedoui,

apoyados por el guerrero Tej y Gharbi en los laterales defensivos, los cuales no bajan la intensidad en ningún momento del partido. Proponen una defensa con muchas ayudas, sin fisuras, y en ocasiones al límite, pues la dureza con la que se emplean es evidente en los gestos de sus contrarios. La portería es cosa de Maggaiz, mientras que Helal solo pisa la pista para intentar detener algunos siete metros.

El ataque es dirigido por el central Allouni, que da ritmo a su equipo y aunque tiene un gran lanzamiento, no se atreve a soltar el brazo en muchas ocasiones. Jallouz, el jugador del Barcelona, es el dueño del lateral izquierdo y el encargado de castigar la portería rival con los latigazos que maravillaron a Xavi Pascual. Bannour también aporta lanzamiento exterior desde el lateral derecho. El zurdo lleva varios años rindiendo a un gran nivel y no sorprende que no tenga ni un minuto de descanso en todo el partido, aunque suele realizar el cambio ataque-defensa con Gharbi.

El veterano Issam Tej ofrece numerosas soluciones desde el pivote con su movilidad y su incesable lucha. Touati es un gran finalizador y acostumbra a convertir la mayoría de las oportunidades que se le presentan en el extremo izquierdo, mientras que sorprende que Hedoui ocupe el extremo contrario, pues su físico es propio de un lateral lanzador.

Sus jugadores clave tienen muy pocos minutos de descanso

Su técnico Manai mantiene prácticamente el mismo bloque durante todo el partido. El lateral Sanai es el jugador que más entra en sus rotaciones para sustituir a Jallouz y relevarle en la faceta goleadora. Ben Salah da descanso a Allouni en el central y Gharbi a Tej en el pivote.

Además, en esta ocasión Manai podrá contar con Wissem Hmam. El lateral izquierdo del Saint Raphael se perdió el pasado Mundial por lesión y su selección notó su baja. Su aportación es muy importante para los tunecinos principalmente en la tarea goleadora. La recuperación de Hmam perjudicará a buen seguro a Sanai, ya que Jallouz se ha consagrado como un pilar fundamental en el 6:0 y en el ataque africano.

La fase eliminatoria en el punto de mira

Los tunecinos deben pelear por la segunda plaza del grupo

A priori, el grupo en el que la selección de Túnez ha quedado encuadrada es asequible y a pesar de que el primer puesto parece estar reservado para Croacia, la segunda posición deberá ser su objetivo, aunque Macedonia y Austria, y en menor medida Irán y Bosnia-Herzegovina, no se lo pondrán nada fácil.

Si consiguen terminar en segundo lugar, el devenir del conjunto africano en el Mundial se aclarará y paso a paso podrán situarse entre las mejores selecciones del mundo. Sin embargo, a partir de octavos de final la suerte jugará un papel principal, ya que si se cruzan con selecciones como España, Croacia, Francia o Dinamarca sus aspiraciones estarán prácticamente sepultadas. Además, su escaso banquillo mermará sus objetivos a medida que se desarrolle el campeonato.

Aun así, Túnez es capaz de plantar cara a cualquier rival tal y como demostró en el pasado Mundial y será un rival peligroso en cualquier cruce, a pesar de que actualmente se encuentre un peldaño por debajo de la mayoría de selecciones europeas.

La estrella: Issam Tej

A pesar de que Jallouz soporta el peso ofensivo, Tej es el líder del equipo

A pesar de la dependencia del lanzamiento exterior del ataque tunecino, faceta en la que Tej no aporta nada, y de sus 35 años, el jugador del Montpellier tiene un peso enorme en el equipo y es el encargado de dirigir a su selección en el campo.

En 1999 fue llamado para formar parte del equipo nacional de Túnez y desde entonces su selección ha estado a la cabeza del crecimiento africano. El experimentado pivote es capaz de subir el contraataque, de fintar, de lanzar desde fuera, de defender como nadie, de pelearse con la defensa rival y desatascar el ataque de su equipo y lo más importante, es un líder. Aporta esa tranquilidad necesaria en los minutos decisivos y sabe lo que hay que hacer en cada momento.

No cabe duda de que los éxitos de Túnez, incluyendo el cuarto puesto logrado en el Mundial de 2005, responden a su dedicación. Y es que pasan los años pero la ilusión de Tej permanece intacta. No hay campeonato en el que el pivote no se deje todo en la pista.

Su veteranía empieza a pesarle y Manai se ve obligado a darle descanso en ataque, pero eso no quita que siga rindiendo al mejor nivel y que sea un defensor muy respetado por sus rivales. Si el guerrero tunecino muestra su mejor versión, Túnez será una rival muy peligrosa en el presente Mundial.

Jugadores clave: Wael Jallouz y Amine Bannour

Jallouz fue convocado por la selección absoluta tras lograr la medalla de bronce en el Mundial Júnior de 2011. Tuvo un papel secundario en los Juegos Olímpicos

Foto: media.nj.com

de Londres, pero en el Mundial de 2013 en España desató todo su potencial y despertó la atención de varios clubes importantes de Europa. El THW Kiel apostó fuerte por él y lo fichó tras el campeonato.

Sin embargo, el poderoso club alemán creía más en su prometedor futuro que en su condición de entonces, lo que hizo que solo permaneciera un año en las filas germanas y el FC Barcelona aprovechó una ocasión de lujo para hacerse con sus servicios a coste cero.

En el equipo azulgrana comparte posición con Rutenka y Karabatic, por lo que tiene muy difícil disputar partidos igualados. Sin embargo, debido al nivel casi amateur que ha adquirido la Liga ASOBAL, el tunecino está disfrutando de muchos más minutos que en Alemania.

A pesar de su juventud, el brazo del prometedor jugador es de los mejores del mundo, y si se combina un duro lanzamiento con un salto potente el resultado es la desesperación que provoca en las defensas contrarias, que se ven superadas por el poderío físico del tunecino.

Su selección sabe aprovechar a la perfección las cualidades del lateral y sus resultados dependen de su acierto. Además, comparte el centro de la defensa con Hedoui y entre ambos levantan un muro infranqueable.

Por su parte, aunque no realice tareas defensivas, Bannour es el dueño del lateral derecho tunecino. El oxígeno que le proporciona el cambio ataque-defensa le permite llegar fresco a los últimos compases de los partidos. Además de tener un látigo en su brazo, posee una finta muy veloz.

El jugador de 28 años milita en las filas del Club Africain de Túnez y a pesar de no haber disputado ninguna competición europea, sabe adaptarse al ritmo de juego de las competiciones internacionales y acostumbra a soportar el peso ofensivo de la selección tunecina.

Sin embargo, la dependencia de los lanzamientos de Jallouz y Bannour puede volverse en la contra de la selección tunecina, ya que si ambos laterales no tienen el día acertado, la faceta ofensiva de su equipo se ve muy mermada y no encuentra argumentos para sacar adelante los partidos.

Calendario

Día Hora Oponente
16 enero 15:00 MACEDONIA
17 enero 17:00 CROACIA
19 enero 19:00 AUSTRIA
21 enero 17:00 BOSNIA HERZEGOVINA
23 enero 15:00 IRÁN

Lista de convocados

Nombre Posición Equipo Talla(cm) Peso(kg) Nacimiento Partidos Goles
Marouen Maggaiz Portero Esperance Sportive de Tunis 191 105 28/07/1983 146 3
Wassim Helal Portero Esperance Sportive de Tunis 193 87 16/07/1982 111 0
Hamza Majed Portero Al Rayan Sports Club 186 90 08/02/1983 43 0
Jaleleddine Touati Ext.Der. Dunkerque HB Grand Littoral 179 82 12/07/1982 194 397
Oussama Boughanmi Ext.Izq. Tremblay en France HB 185 83 05/02/1990 76 295
Aymen Toumi Ext.Izq. HBC Nantes 184 84 11/07/1990 71 123
Marouan Chouiref Pivote Tremblay en France HB 197 102 27/05/1990 63 52
Issam Tej Pivote Montpellier Aglomeration HB 187 110 29/07/1979 293 770
Mahmoud Gharbi Pivote HBC Nantes 191 91 11702/1982 179 289
Jihed Jaballah Pivote Etoile Sportive du Sahel 196 107 29/07/1989 10 15
Aymen Hammed Lat.Der. Esperance Sportive de Tunis 196 100 26/07/1983 100 352
Amine Bannour Lat.Der. Club Africain 197 90 21/02/1990 74 227
Selim Hedoui Lat.Izq. Al Arabi Sports Club 199 94 01/10/1983 218 398
Mosbah Sanai Lat.Izq. Al Qiada Sports Club 192 83 26/03/1991 59 147
Wissem Hmam Lat.Izq. Saint Raphaël VHB 198 107 21/04/1981 234 761
Wael Jallouz Lat.Izq. FC Barcelona 197 93 03/05/1991 75 171
Heykel Megannem Central Al Jaish Sports Club 186 86 28/02/1977 276 615
Kamel Alouini Central Esperance Sportive de Tunis 187 86 06/07/1988 92 210
Abdelhak Ben Salah Central Club Africain 184 81 25/04/1990 35 69
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