Anuario VAVEL NFL 2017: NFC Oeste, savia nueva
Fotomontaje: Adrián Cobo (VAVEL)

La NFC Oeste ha sido en los últimos años el patio de recreo de los Seahawks, conquistando ocho de los últimos trece títulos de división. Solo los Cardinals de forma esporádica —2008, 2009 y 2015— y los 49ers de Harbaugh —2011 y 2012— fueron capaces de desbancar a los de Seattle. El año 2017 no arrancaba nada bien para los conjuntos de la división, pues Cardinals, 49ers y Rams empezaban el año 2017 eliminados de la postemporada y con visos de estar camino a la irrelevancia más absoluta. Seattle, por su parte, sobrevivía a base de los destellos de una defensa mermada por el paso del tiempo.

Arizona Cardinals: nadie sin sus estrellas

Los Cardinals perdieron a David Johnson en los primeros compases de la campaña, y con ello dieron al traste con sus aspiraciones de hacer algo importante en la temporada. Su dinámico corredor fue el punto focal de la ofensiva del equipo en 2016, y con un Carson Palmer en decadencia el equipo no fue capaz de sobreponerse a la pérdida de Johnson.

Comenzaron el año formalizando las incorporaciones de Antoine Bethea (safety) y Phil Dawson (kicker), ambos procedentes de los 49ers. En el draft, además, se hicieron con Budda Baker, que eventualmente sería nominado para ir a la Pro Bowl como jugador de equipos especiales. Escogieron en primera ronda al linebacker Haasan Reddick, que sin embargo no ha conseguido el impacto deseado en el equipo.

La falta de consistencia es la nota dominante en el conjunto de Bruce Arians, intercalando victorias y derrotas en las primeras seis jornadas de la temporada. En la séptima jornada viajaron a Londres, donde se enfrentaron a los Rams —rivales divisionales—. El partido se saldó con una dolorosa derrota por 0-33, además de suponer la pérdida de Carson Palmer para toda la temporada tras una fractura en un brazo. Se marcharon a su semana de descanso con un balance de 3-4 y muy pocas expectativas de mejora. Sus únicas tres victorias llegaron ante equipos de bajo nivel —49ers, Colts y Buccaneers—, siendo las dos primeras en prórroga.

Tras la vuelta de la semana de descanso consiguieron otra victoria frente a 49ers, y posteriormente incorporarían a Blaine Gabbert para comandar su ofensiva. Con él conseguirían dos victorias relativamente importantes, derrotando tanto a Jaguars como a Titans, lanzando piedras a sus respectivos caminos hacia la postemporada. La adición de Adrian Peterson hizo a los fans confiar en una resurrección del equipo en la segunda mitad, pero el legendario corredor acabó en el mismo sitio que todas sus estrellas: lesionado. Con 14 partidos disputados están completamente eliminados de postemporada y en el mejor de los casos su temporada podría acabar 8-8. Otro año en tierra de nadie. 

San Francisco 49ers: Garoppolo o barbarie

Los 49ers cerraron 2016 y arrancaron 2017 en la parte baja de la tabla. El experimento de Chip Kelly fracasó estrepitosamente y el entrenador fue despedido tras una campaña concluida con balance de 2-14. Kyle Shanahan, excoordinador ofensivo de los espectaculares Falcons de 2016, fue contratado como entrenador jefe. Además, los californianos incorporaron a John Lynch como mánager general de la plantilla.

La reconstrucción dio comienzo con más de la mitad de la plantilla —37 jugadores— abandonando el equipo. En agencia libre se hicieron con un total de 29 incorporaciones, con Pierre Garçon, Marquise Goodwin, Kyle Juszczyk, Robbie Gould y Brian Hoyer como nombres principales. En el draft se hicieron con jugadores como Reuben Foster, gran promesa defensiva, y George Kittle, tight end. Además, incorporaron en tercera ronda a CJ Beathard, quien tomaría las riendas del equipo en mitad de la temporada quitándole la titularidad a Brian Hoyer.

La temporada no comenzó de la mejor forma, encadenando nueve derrotas consecutivas. Brian Hoyer demostró no ser la respuesta que los 49ers andaban buscando, y fue relegado al banquillo en favor del novato CJ Beathard. La franquicia conseguiría revertir su situación cuando, antes de cerrarse la ventana de traspasos, mandaron a New England la elección de segunda ronda del draft de 2018 a cambio de Jimmy Garoppolo. Con la franquicia marchando con una sola victoria —conseguida ante los Giants—, Beathard abandonó el campo en un partido ante los Seahawks en la semana 12, provocando que el nuevo fichaje entrase en el campo. Garoppolo se haría con la titularidad y ganaría sus tres primeros tres partidos, volteando completamente la inercia de la franquicia y dando lustre al proyecto de Shanahan de cara al futuro.

Seattle Seahawks: ¿el fin de la 'Legion of Boom'?

Los Seahawks hicieron pocos movimientos de importancia en la pretemporada. Ficharon a Luke Joeckel con la esperanza de reforzar su línea ofensiva y añadieron a Eddie Lacy y Mike Davis para potenciar su juego terrestre. A ellos se uniría en el draft Chris Carson, elegido en la séptima ronda —y que acabaría siendo el corredor que más gustó en Seattle—. Steven Haushka abandonó la disciplina de los de Pete Carroll para unirse a los Buffalo Bills, por lo que los de Seattle le echaron el guante a Blair Walsh como encargado de las jugadas de pateo.

La línea ofensiva continuó haciendo aguas, y el juego terrestre sufrió tanto por el bajo rendimiento de los jugadores como por lesiones. Carson brilló durante las primeras semanas, pero en la cuarta jornada se rompió un tobillo y fue puesto en reserva de lesionados para toda la temporada. Russell Wilson se encargó de mantener a su equipo en los partidos, corriendo por su vida y extendiendo jugadas hasta límites insospechados. A pesar del increíble rendimiento de los Rams, una victoria en Los Angeles en la quinta semana de competición mantuvo a los Seahawks en la lucha por el título de la NFC Oeste. Pero los partidos fueron pasando y la plaga de lesiones se fue extendiendo. Earl Thomas comenzó a sufrir molestias en los isquiotibiales, Kam Chancellor se lesionó el cuello y Richard Sherman se partió un tendón de Aquiles. Los dos últimos tuvieron que ser puestos en la reserva, y los Seahawks se vieron obligados a recurrir al banquillo y los fichajes para recolocar al equipo.

Byron Maxwell, viejo conocido, se incorporó a la secundaria tras ser cortado por Miami. Los equipos rivales, sin embargo, perdieron todo el respeto por los antiaéreos de Seattle y comenzaron a atacar su defensa de pase. A pesar de una sorprendente victoria sobre los Eagles —que llegaban con balance de 10-1— los de Carroll no consiguieron mantener la inercia y sufrieron dos durísimas derrotas de forma consecutiva que les alejaron de las posiciones nobles de la conferencia. La primera, contra los Jaguars, convirtió el duelo ante los Rams en el Century Link Field en un partido vital. Los angelinos no dieron opción a los locales y atropellaron a los Seahawks en Seattle con un marcador final de 42-7.

Russell Wilson es actualmente el jugador que mantiene a esta franquicia con vida. La defensa comienza a envejecer y a sufrir físicamente. Es posible que esta sea la última temporada, por desgracia, de la famosísima 'Legion of Boom', una de las mejores secundarias de la historia. Richard Sherman podría lucir otros colores la próxima campaña y se oyen rumores de traspaso rondando a Earl Thomas. Los Seahawks cierran 2017 rodeados de dudas y en una posición muy incómoda.

Los Angeles Rams: salve al nuevo rey

Primero hay que echar un ojo al camino recorrido por el equipo desde el final de 2016 hasta octubre de 2017 hablando de los nuevos Rams. El despido de Jeff Fisher y las contrataciones de Sean McVay y Wade Phillips dieron alas a los Rams. Los conceptos ofensivos aplicados por el nuevo entrenador ayudaron a Jared Goff a dar los primeros pasos en su evolución.

Las incorporaciones de Whitworth y Sullivan en la línea ofensiva, además de los fichajes de Watkins y Woods para el cuerpo de receptores, fueron una declaración de intenciones sobre el rumbo que querían que tomase el equipo. Incorporaron en el draft a Higbee y Cooper Kupp y regalaron a Goff un arsenal de armas envidiable, además de contar en el backfield con el increíble Todd Gurley.

A mediados de temporada comentamos el cambio generado en la ofensiva desde la llegada de McVay. Gurley se convirtió en el corazón de un ataque que se latía al ritmo que él marcaba. El excelente rendimiento del corredor desahogó a Goff de muchísima presión y le permitió coger confianza en el pocket y comenzar a demostrar su increíble talento. El joven entrenador se ha ganado por méritos propios ser el favorito en la carrera por el premio al mejor del año. Gestiona el ataque de forma eficaz y facilita las cosas a Goff hasta el punto de transmitirle audibles y claves sobre las formaciones defensivas por el pinganillo. De la mano de McVay los Rams se han convertido en uno de los equipos más potentes de la liga, colocando números ofensivos que no se veían en la franquicia desde que Kurt Warner era el encargado de lanzar el ovoide.

En el lado defensivo del balón Wade Phillips continúa con su magia. Ha convertido a Aaron Donald en el favorito a mejor jugador defensivo del año, dotando al frente defensivo de esquemas y jugadas que les permiten generar presión sobre cualquier quarterback de la liga. A pesar de haber perdido algún que otro partido por el camino, los Rams son más que capaces de competir cara a cara con los mejores de la liga. Tienen la NFC Oeste en la palma de su mano en esta campaña, y el cielo es el límite para los chicos de McVay.

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