Vuelta al 2015. GP de Italia: el himno portugués suena por primera vez

Miguel Oliveira afrontaba la temporada 2015 como uno de los máximos favoritos al título. KTM apostó fuerte por él y lo fichó para su principal equipo, dentro de las filas de Aki Ajo. Contaba con la misión de devolver a la marca austríaca a lo más alto de la categoría pequeña después de que Álex Márquez se proclamara campeón con Honda en 2014.

Sin embargo, en las primeras carreras del campeonato, Oliveira pagó la presión y la mala fortuna. En cinco Grandes Premios tan solo fue capaz de sumar 41 puntos, un podio (segundo en Jerez) y contaba con dos carreras sin puntuar (Qatar y Austin, las dos primeras del calendario). Una cosecha muy pobre para un piloto que debía pelear por el campeonato. Además, Danny Kent se estaba mostrando imparable y sumaba 63 puntos más que el portugués.

Carrera de rebufos

Llegó Mugello y como es tradición en el circuito italiano, la carrera iba a estar disputada hasta la misma bandera a cuadros. La larga recta de más de un kilómetro y la motivación de los pilotos transalpinos ante su afición eran dos factores a tener muy en cuenta a la hora de decidirse la prueba. El rebufo fue la clave más importante. En cada giro, la cabeza cambiaba y el primero podía pasar al quinto al final de recta.

Así se llegó hasta el último giro. Hasta diez pilotos tenían opciones de triunfo, pero solo tres iban a estar en el podio. Los locales Fenati, Antonelli, Bastianini y Bagnaia se jugaban el orgullo ante Kent, Masbou, Binder, Oliveira y los españoles Jorge Navarro e Isaac Viñales, que buscaban su primer triunfo en el campeonato. Algo que no llegaría en Mugello.

También buscaba estrenar su palmarés Miguel Oliveira. El portugués fue el más listo en el último giro y cruzó el primero bajo la bandera de cuadros. Solo 71 milésimas le separaron de Danny Kent, segundo, y 127 de Romano Fenati, tercero. Oliveira se desquitó del mal inicio de temporada y demostró que era un candidato real. De paso hizo sonar el himno portugués por primera vez en la historia del mundial. Una hazaña para el país luso.

VAVEL Logo