Victoria y ventaja Azulgrana

San Lorenzo de Almagro venció 113 a 93 en condición de visitante a Quilmes de Mar del Plata, por el primer juego de octavos de final del Súper 20. Gabriel Deck sufrió la rotura del tabique.

Victoria y ventaja Azulgrana
Tucker fue uno de los goleadores del equipo con 20 tantos. Foto: Carlos De Vita

Luego de conseguir el liderato de su grupo de manera invicta, San Lorenzo estuvo a la espera de un rival en octavos de final, que finalmente fue Quilmes de Mar del Plata, conjunto que eliminó a su clásico rival Peñarol de Mar del Plata.

El Polideportivo Islas Malvinas era el escenario donde ambos equipos volvían a verse luego de las semifinales de la Conferencia Sur, el bicampeón de La Liga se deshizo de su contrincante sin muchas complicaciones. Por lo tanto, era un condimento y un momento de revancha para el Cervecero.

Pero todo volvió a ser del Cuervo. La victoria 113 a 93 le dio el primer punto del partido y la ventaja en la serie. Ahora podrá definir en su casa el día sábado a partir de las 20 horas en el Polideportivo Roberto Pando.

El máximo exponente en la victoria fue el uruguayo Mathías Calfani, quien viniendo desde el banco fue determinante con sus 32 puntos (8/10 T2, 3/4 T3 y 7/9 en TL), siete rebotes, dos tapas y un robo. Matías Sandes, con 17 unidades y 10 tableros, Darquavis Tucker con otros 17, Gabriel Deck con 14 tantos, y Selem Safar con 13 fueron los otros jugadores que superaron la docena de puntos.

Del lado de Quilmes, Iván Basualdo lideró las estadísticas con 18 undiades y siete recobros, seguido por Enzo Ruíz con 17, Eric Flor con 14 puntos, Nicolás Ferreyra con 13, Ricky Sánchez con 12 y Omar Cantón con una decena de tantos.

Cabe destacar que el puertorriqueño Ricky Sánchez, en una jugada desafortunada, le rompió la nariz a Gabriel Deck, por lo cual pone en duda su presencia con el combinado nacional de cara a la primera fecha de Eliminatorias.

En cuanto al juego, arrancó parejo donde en los primeros dos cuartos Quilmes sacó una ventaja seis puntos (52-46) gracias al buen funcionamiento de sus internos y las penetraciones de sus jugadores versátiles.

Para el tercer cuarto, un parcial 33-14 dio vuelta la historia a favor del Azulgrana. Por medio de Calfani, Safar, Deck y Sandes pudieron someter a sus rivales en cada posesión. Para el Cervecero, eso fue una puñalada de la que no se pudo recuperar.

Para el cuarto final, volvió a reinar la paridad, donde con otro período de alto goleo (34-27), San Lorenzo cerró la victoria 113 a 93, en donde no queda reflejado el gran papel de Quilmes, que jugó un gran primer tiempo, pero por culpa de un tramo, se quedó sin nada ante su gente.