Esta no era la manera

Si Temperley perdía en Mendoza ante Godoy Cruz, bajaba a la Primera B Nacional. No solo perdió, sino que fue como todo el pueblo Celeste no quería que fuese, por goleada, y dejando una imagen nula de fútbol.

Esta no era la manera
El estadio Malvinas Argentina en plena disputa del partido de hoy. Foto: PRENSA TEMPERLEY

El presente del club se vió muy comprometido apenas pasaron pocas fechas de la segunda vuelta de la Superliga de Futbol Argentina. Temperley no ganaba y le costaba engrosar su promedio para evitar irse a la B Nacional. La gente mantenía su ilusión, lógicamente. Pero esas personas realistas, que veían ya de ante mano que la próxima temporada del Gasolero iba a ser en la segunda categoría Argentina de fútbol, comentaban que si Temperley se iba, que sea dando buen fútbol, demostrando lo que es Temperley, pura entrega y sacrificio, que no se pierdan los partidos por goleadas humillantes, que no se pierda la dignidad futbolística.
Para la mala fortuna, fue todo lo contrario. Temperley demostró muchas inseguridades en las dos áreas durante todo el torneo. Perdió por goleadas y siendo demasiado inferior a sus rivales, y fue así como le tocó ir a afrontar una de las tantas "finales" que le tocaba jugar, en Mendoza, contra Godoy Cruz. Parada nada fácil, visitando al escolta de Boca Juniors.

El Gasolero tuvo unos 20 o 25 minutos de un fútbol regular, con juego claro, y algunas llegadas aisladas. Pero no fue más que eso. Godoy Cruz pisó un poco el acelerador y a los 34 minutos del primer tiempo, Agustín Verdugo intentó tirarle un centro directo al arco para Santiago García, pero el Morro no logró desviar la pelota, pero si la atención de Josué Ayala que no tuvo la reacción necesaria para despejar la pelota. Gol del Tomba.
Temperley sintió el golpe, y quedó encerrado en su área, en donde Josué Ayala aguantó como pudo los remates mendocinos, que insinuaban que lo peor estaba por llegar.

Apenas comenzado el segundo tiempo, a los 7 minutos, el medio de Temperley le cedió 45 metros a un defensor de Godoy Cruz para que llegue a las cercanías del arco Celeste, pudo tirar el centro que bajó Juan Fernando Garro de cabeza para Santiago García, media vuelta y a la red. El Tomba se ponía 2 a 0, en su casa y con 40 minutos de juego restantes.
Seis minutos más tarde, a los 13, llega un centro desde la izquierda que Josué Ayala intenta sacar con los puños, pero fracasa en el intento y la pelota le queda un poco difícil al goleador del torneo, el Morro García, que pone el ojo en un ángulo del arco, patea y la pelota fue ahí. Palo y adentro, 3 a 0 con media hora restante de juego, partido totalmente acabado.

Temperley no tuvo más que dos llegadas demasiado aisladas en el segundo tiempo, un remate desviado de Franco Sosa y un tiro de esquina que acabó en las manos del arquero del Tomba. Ya se sabía que cosas le preparaba el destino para la próxima temporada, anímicamente los jugadores se veían destrozados en el terreno de juego. 

Fue un partido que tuvo claro y justo ganador, no cabe duda. Y la consecuencia es más que dolorosa para todos los hinchas Gasoleros, que aguardan por el fin de este torneo, y por el comienzo con una nueva lavada de cara en base a la Primera B Nacional