A 55 años del Bicampeonato de América
El saludo emblemático (Foto: Archivo CAI).

En 1964, Independiente se consagraba campeón de la Copa de Campeones de América. El Rojo se convertiría en el primer equipo argentino en obtener el trofeo.  Santos de Brasil y Peñarol de Uruguay también obtendrían sus logros en el torneo internacional con esa dominación. 

En 1965, la competencia se renombró y pasó a llamarse Copa Libertadores en honor a los próceres que hicieron alianzas para culminar con los virreinatos europeos colonizadores. Independiente defendería su titulo tras ser el último campeón del certamen ingresando en la instancia de semifinales luego de eliminar a Boca Juniors

La cruzada entre el Rojo y el Xeneize fue de ida y vuelta. En primer instancia fue triunfo para Independiente por 2-0 en la Doble Visera mientras que la revancha se jugó en la Ribera y fue triunfo para Boca por 1-0 y por lo tanto, dado que el torneo se jugaba por puntos, se disputó un tercer partido en el Estadio Monumental, fue empate sin goles y de esta manera el Diablo se metería nuevamente en la final luego de haber convertido más goles que su rival.

El 15 de abril de 1965, el conjunto de Avellaneda se mediría ante su par de Peñarol en el Estadio Nacional de Chile, enfrentándose en una final a desempate, luego de ganar en la ida por la mínima con un gol de Bernao y caer por 3-1 en Montevideo.

En Chile, Independiente salió a la cancha con: Santoro; Navarro, Decaria, Ferreiro, Acevedo; Guzmán, Bernao, De la Mata, Avallay, Mura y Savoy. El partido fue triunfo y goleada para los Diablos (4-1) con goles de Pérez en contra, Bernao, Avallay, Joya y Goya. La figura del encuentro de aquella noche fue Vicente de la Mata. De esta manera, el Rojo de Avellaneda se consagraba campeón del continente por segunda vez consecutiva y a partir de ese momento, comenzaría a escribir su historia como el Rey de Copas.

 

 

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