54 años de la primera gran gesta española en el Tour de Francia
Bahamontes recibe la felicitación de Anglade y Anquetil. (Foto - ABC).

Han pasado 54 años de una efeméride muy especial para el ciclismo español. El "Mejor escalador de la historia del Tour", coincidiendo con la edición centenaria de la ronda gala, celebra el aniversario de su victoria final en París. El 18 de julio de 1959, Federico Martín Bahamontes lograba completar una gesta que iniciaba en Mulhose el 25 de junio en la 46º edición del Tour de Francia, en la que a la postre sería la primera victoria en la general de la 'Grande Boucle' de un español. El "Águila de Toledo", en una extraordinaria demostración, dejó un gran espectáculo en las carreteras francesas, aunque sólo le bastó con vencer en la cronoescalada de Puy de Dôme, y ser segundo junto a Charly Gaul en Grenoble para alcanzar el triunfo final, justo en el día en que lograba vestirse de amarillo, a falta de cinco etapas para la conclusión.

Coppi le convenció de migas

Era el octubre de 1958, cuando se fraguaba la historia de lo que sería el gran triunfo de Bahamontes en el Tour de Francia. Fue en una mañana otoñal en Talavera de la Reina, en la que Fausto Coppi, mito del ciclismo de la época, animó al toledano a aspirar a la victoria final en la ronda gala. "Comíamos migas cuando Coppi me dijo que era un gran campeón", afirma Bahamontes con motivo de la efeméride. "Si te olvidas de la montaña y haces la general, ganas el Tour", recuerda Bahamontes sobre la conversación con el campeón italiano. La incredulidad del toledano era máxima, más si cabe cuando en el anterior Tour compró Binerva y Redoxon para recuperar en el día de descanso. "Me pincharon en la vena y me atravesaron el brazo", recuerda.

"¿A donde iba a ir yo?", se preguntaba Bahamontes mientras preparaba su asalto al podio del Parque de los Príncipes, donde terminaba la carrera habitualmente en aquellos años. "La gente hablaba de Anglade, de Anquetil, de Baldini", rememora el "Águila de Toledo". Pero lo que nadie sabía, excepto el propio Bahamontes, es lo que acabaría sucediendo finalmente en aquel Tour de 1959.

Aurillac y el Puy de Dôme

"La preparé, pero bien, en la etapa de Aurillac". Así recuerda Bahamontes aquel día en el que el ex-ciclista de 85 años recién cumplidos "armó el taco" en la ascensión. "Dejé a todos", comenta con nostalgia el mítico corredor, "a Anglade, a Anquetil, a Baldini, a Riviere... a todos los favoritos", prosigue. Bahamontes estaba convencido que aquel día, con la gran etapa que realizó, podía tener opciones a terminar el Tour de Francia en primera posición, por delante de todos los gigantes que competían con él. Pero la etapa que marcaría el devenir del Tour, y del más fuerte en esa edición fue la cronoescalada de Puy de Dôme. "Aquel día dí el festival", rememora el toledano con mucho orgullo.

Bahamontes ganó la etapa, marcando el mejor tiempo en aquella ascensión a la cima del Macizo Central francés, y mandó un claro mensaje a todos los demás aspirantes a lograr el triunfo final en París. Dos días más tarde de la cronoescalada, llegó el momento de vestirse de amarillo por primera vez en ese Tour. Grenoble vería como Federico Martín Bahamontes, a pesar de ceder la 17º etapa ante Charly Gaul, lograba vestirse de amarillo a falta de cinco jornadas para la llegada al velódromo del Parque de los Príncipes. París esperaba engalanada al "Águila de Toledo".

Bahamontes vuela en París

El 18 de julio de 1959, Federico Martín Bahamontes certificaba su primer Tour de Francia, y de paso, el primero de la historia para un corredor español. Con un tiempo de 123 horas, 46 minutos y 45 segundos para recorrer los 4.355 kilómetros, y una ventaja de 4 minutos y 1 segundo sobre el corredor francés Henri Anglade, segundo clasificado, "el Águila de Toledo" lograba vencer lo que meses antes le había sugerido Fausto Coppi, uno de sus mejores amigos en el ciclismo. Además de la general y la etapa, Bahamontes ganaba el maillot de la montaña, redondeando un Tour único para el toledano.

"Fue el mayor triunfo de mi carrera"

Con motivo del reciente 85 cumpleaños del ciclista, un servidor hablaba con Federico Martín Bahamontes para tratar su nombramiento como "Mejor escalador del Tour de Francia en su historia", la actualidad de esta edición de la ronda gala o anécdotas sobre su carrera. Evidentemente, no podían faltar las impresiones del mítico corredor acerca de su victoria en el Tour de 1959, la primera para el ciclismo español.

"No tengo dudas de que se trata de mi mayor triunfo en mi carrera. El Tour es la victoria más importante que he logrado", confesó Martín Bahamontes en la conversación telefónica mantenida con él. "Había ganado la clasificación de la montaña en dos años, y me convencieron que tenía que intentar ganar el Tour", afirmó acerca de esa mañana con Fausto Coppi en Talavera, en el que "las migas tuvieron la culpa" de atreverse a ganar la ronda francesa.

54 años de una gesta histórica para la ciudad de Toledo, que recibió en loor de multitudes a Bahamontes, en lo que los más ancianos del lugar rememoran como «la mayor manifestación popular de la historia de la ciudad». El Ayuntamiento recibió engalanado y con la plaza abarrotada de gente al ciclista, que dio un paseo en descapotable por la ciudad antes de ser agasajado por sus paisanos en el Ayuntamiento.

"Fue muy agradable el recibimiento que me ofreció la gente cuando volví del Tour", comentó con emoción Bahamontes. Un triunfo que será recordado en los anales de la historia de la ciudad de Toledo.

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