Paris - Roubaix: los otros 28 protagonistas
El Bosque de Arenberg, el tramo más famoso de la prueba francesa. (Foto vía cyclingnews.com)

Paris - Roubaix: los otros 28 protagonistas

No solo los casi 200 corredores que tomen la salida este domingo en Compiegne se convertirán en los protagonistas. También lo serán los 28 tramos adoquinados que decidirán al ganador de la prueba entre polvo, problemas mecánicos y caídas.

Kreustus
Nacho Primo Genis

Como si no fuera ya duro correr una clásica de 257 kilómetros para un ciclista, más aún será hacerlo con más de 51 sobre terreno adoquinado. Este domingo arranca la Paris - Roubaix, la Clásica de las Clásicas, El infierno del Norte, la clásica que nunca falla al espectador con su gran dosis de espectáculo e imprevisibilidad para los aficionados, y de dureza y cansancio para los corredores. Una clásica que no solo destaca por su gran nivel de participación, sino también por los sectores de pavé por los cuales discurre esta clásica, divididos en 5 niveles de dureza según su estado de conservación, su longitud o su situación en el recorrido.

Los primera categoría son trazados con un adoquín en perfecto estado de mantenimiento y solo pasarán uno en toda la carrera, el de la ciudad de Roubaix a falta de 1'5  km para el final. Los segunda categoría están en peor estado que los primeros, pero alternan tramos de adoquín con algunos de asfalto y casi pasan desapercibidos. A partir de los tercera categorías se habla de un tramo exigente: no suelen hacer diferencias entre los favoritos, pero son vitales para que se produzca un desgaste en los corredores. Los cuarta categoría tienen ya un pavé muy desgastado, a menudo creando desnivel entre la cuneta y el medio de la calzada, y donde se suele rodar por la parte exterior, arriesgando un pinchazo para aumentar la velocidad y reducir las vibraciones de la bicicleta.

Y por último, los míticos, los más conocidos, los categoría especial. El Trouee D'Arenberg, Mons - En - Pevele y Le Carrefour de L'arbre volverán a ser los únicos tramos de quinta categoría, la dificultad máxima. 

Sector 28: Troisvilles *** (2.200 m)

Situado a las afueras de Troisvilles y dirigiéndose a la localidad de Inchy, los corredores tendrán una primera toma de contacto con el adoquín con un tercera categoría. Con solo 97 kilómetros recorridos hasta este tramo, a partir de aquí comienza el Infierno, comienza la Paris - Roubaix.

Sector 27: Viesly *** (1.800 m)

De menos de 2 kilómetros de longitud, otro tercer categoría espera a los corredores en su paso por la ciudad de Viesly y de camino a Quievy. Un tramo que suele estar muy embarrado si llueve y muy polvoriento si durante un tiempo no ha llovido. 

Sector 26: Quievy **** (3.700 m)

Una calle en medio de dos edificios muestra la entrada al siguiente sector, primero de cuatro estrellas. Un tramo que sale de la ciudad de Quievy y dirigirá a los corredores a Saint - Phyton. Con 106 kilómetros recorridos los corredores se encontraran un adoquín serio en una situación de carrera seria que nos hará ver quién no está con fuerzas el domingo. 

Sector 25: Saint - Phyton ** (1.500 m)

Nada más salir del anterior sector, y con el pelotón aún desorganizado, los ciclistas se meterán de lleno en otro tercera categoría. Por suerte, el adoquín es bastante plano y está en buen estado, además con un pequeño descenso y con algunas curvas. Uno de los sectores más fáciles para los corredores.

Sector 24: Solesmes ** (800 m)

Con 120 kilómetros en las piernas los corredores se enfrentarán a este tramo, bastante sencillo por su baja catalogación y su corta distancia y que se estrena en el recorrido de esta clásica.

Sector 23: Saulzoir ** (1.200 m)

Con más de 1.000 metros, el pavé de las afueras de la ciudad de Saulzoir se convierte en nuevo tramo de la carrera, al igual que su precedente. Los corredores pasarán por aquí con 126 kilómetros recorridos y 130 por recorrer.

Sector 22: Verchain Maugré *** (1.600 m)

En el kilómetro 130 se situa este tramo de tercera categoría, que se dirige hasta Querenaing. Se inicia con una mezcla de asfalto y adoquín para seguir con un pequeño descenso.

Sector 21: Quérénaing ** (1.200 m)

A falta de 130 kilómetros para el final,  otro tramo que se estrena en la Paris - Roubaix de este año, en este caso el sector de pavé de Quérénaing que tiene la característica de ser bastante fangoso si llueve. Sus estrechos 1.200 metros provocarán el enfilamiento del pelotón y los primeros cortes.

Sector 20: Maing *** (1.600 m)

Para suerte de los corredores, el pavé de este sector está en buen estado de conservacion y bastante compactado. Situada la entrada a menos de un kilómetro de la salida del tramo de Quérénaing, resultará sencillo para el pelotón, en el que se empezarán a ver los primeros movimientos de los líderes hacia posiciones delanteras, ya que luego viene un duro 4 estrellas. 

Sector 19: Haveluy **** (2.500 m)

A falta de aproximadamente 100 para el final, el segundo cuatro estrellas de esta edición hace su aparición. Si algo caracteriza a Haveluy es el anteceder al Arenberg en el recorrido. Sus 2.500 metros de longitud y su primera parte incluso picando hacia arriba, servirá para frenar el ritmo del pelotón con su característico pavé que va desde el ordenado y bien compactado hasta el totalmente irregular y mal conservado.

Sector 18: Trouee D'Arenberg ***** (2.400 m)

Y a falta de poco más de 90 kilómetros hace su aparición el Bosque de Arenberg. Un tramo donde no se gana la carrera, pero donde se puede perderla, como en 2011 con la avería mecánica de Tom Boonen o en 1998, cuando Johann Museeuw se cayó y se rompió la rótula. Una acción que impulsó la decisión de los organizadores de cambiar el sentido de este tramo para evitar más accidentes de ese tipo.

El bosque más famoso del mundo del ciclismo se presenta cada año con su característica recta de adoquines en mal estado donde se hace la gran primera selección de la carrera. Su desordenado adoquín (que se construyó a principios del siglo XIX, en la época de Napoleón Bonaparte), invitará a los corredores a llegar en cabeza del pelotón y evitar problemas en su pasada por el tramo, llegándose a ver velocidades de más de 60 km/h en los kilómetros previos.

Sector 17: Wallers **** (1.600 m)

Este tramo, situado a 89 kilómetros del final, tiene la función de evitar la reagrupación del pelotón tras su paso por Arenberg. Este 4 estrellas de más de kilómetro y medio evitará la entrada de los cortados por caidas y/o problemas mecánicos que puedan tener en el Arenberg. Su amplio arcén provoca que los corredores eviten el irregular adoquín de este tramo, y se vayan a la arena exterior, arriesgándose así a tener un pinchazo.

Sector 16: Hornaing **** (3.700 m)

El sector más largo de esta edición de la Paris Roubaix hará su aparición a falta de 82 kilómetros para el final. Su desnivel entre cuneta y centro son apreciables a simple vista, en un tramo que serpentea a través de los campos de las afueras de la localidad de Hornaing y buscando el pueblo de Wandignies.

Sector 15: Warlaing *** (2.400 m)

Después de un categoría especial como el Arenberg y dos cuartas categorías para acabar de romper la carrera, el tramo de Warlaing se presenta con un primer kilómetro con un adoquín bastante cuidado que se empeorará a medida que pasen los metros. 

Sector 14: Tilloy *** (2.400 m)

Con la carrera ya totalmente rota por los tramos anteriores, los corredores se plantarán en Tilloy a falta de poco más de 70 kilómetros para el final.  Afortunadamente para las piernas de los ciclistas que a estas alturas ya comenzarán a estar cansadas, este tramo es totalmente llano y con un adoquín bastante compacto y en el que se rodará de forma cómoda.

Sector 13: Beuvry-la-Forêt *** (1.400 m)

El tramo de Beuvry-la-Forêt es relativamente nuevo en el recorrido, pero se caracteriza por su forma de enorme "L". Al salir de este tramo, los corredores tendrán un pequeño descanso de 4 kilómetros hasta afrontar el siguiente tramo.

Sector 12: Orchies *** (1.700 m)

Dividido en dos partes: Su inicio es bastante relativamente bueno (como en la foto) casi sin arcén por donde los corredores sean capaces de evitar el adoquín, pero a medida que los corredores avancen se encontrarán con un pavé mucho peor, con adoquines rotos y puestos de manera muy irreegular.  A 60 km del final las piernas ya pesarán a los corredores y podría causar más de una sorpresa.

Sector 11: Auchy - Lez - Orchies **** (2.700 m)

De casi 3 kilómetros, otro cuarta categoría se les aparecerá a los corredores a falta de 54 kilómetros para el final. Auchy - Lez - Orchies precederá a Mons - En -Pevele, otro tramo de quinta categoría, y aunque su adoquín es bastante compacto, su estrechez y su longitud probarán a las fuerzas de los corredores.

Sector 10: Mons - En - Pèvéle ***** (3.000 m)

El segunda categoría de esta edición de la Paris - Roubaix es probablemente el menos conocido de los tres. En 2006 volvió a formar parte de la carrera después de un pequeño parón y en esa misma edición su adoquín le rompió la potencia del manillar a George Hincapie, en una de sus últimas oportunidades para ganar la clásica. Comienza con una pequeña subida para después tener una pequeña bajada en el kilómetro siguiente, con un adoquín más plano que en la primera parte, con una superficie más irregular.

Sector 9: Mérignies ** (700 m)

Buen pavé y corta distancia para el tramo siguiente al de Mons - En - Pèvéle. Un tramo idóneo para seguir abriendo diferencias después del ataque en el sector precedente.  

Sector 8: Pont Thibaut *** (1.400 m)

Otrro sector muy llano, como el precedente, a 40 kilómetros del final lo normal es que llegados a este punto de la carrera solo estén con fuerza los favoritos, y a partir de aquí comenzará el juego de estrategia y ataques entre ellos.

Sector 7: Templenve ** (500 m)

Poco que añadir aquí. Aunque el adoquín está en relativamente mal estado, su corta distancia de medio kilómetro lo cataloga solo de segunda categoría. 

Sector 6.1 Cysoing **** (1.300 m)

Este tramo es engañoso y se divide en dos. El primero sale de la ciudad de Cysoing, que comienza con un pavé de buena calidad y pasa a jardín de rocas en unos metros. Un cuatro estrellas cuya cercanía al último tramo de cinco estrellas hará guardar fuerzas a los favoritos y no causará tanto daño en los ciclistas como lo haría en una pasada normal.

Sector 6.2 Bourguelles **** (1.100 m)

Un poco más corto que el anterior pero con la misma finalidad: los favoritos guardarán fuerzas para los siguientes kilómetros, porque estamos a 25 de la meta y poco a poco se van acercando a Roubaix.

Sector 5: Champhin - En - Pèvéle **** (1.800 m)

Entre diversas granjas se dirige este sector al norte. A falta de 20 kilómetros para el final y con el Carrefour de L'arbre en la cabeza de los ciclistas, Champhin - En - Pèvéle es un tramo para los ataques de los outsiders a la victoria final. Sus 1.800 metros de pavé, muy empolvado cuando está seco y enfangado cuando ha llovido, aumentarán la emoción de los aficionados y el sufrimiento de los corredores a su paso, que estarán mirando ya a un posible ataque o un "que pase rápido" en el Carrefour de L'Arbre.

 

Sector 4: Carrefour de l'Arbre ***** (2.100 m)

A falta de 17 kilómetros para su final los corredores se toparán con el último 5 estrellas de la presente edición. El Carrefour de L'Arbre es siempre fiel a su cita de elegir a los que se jugarán la victoria en el velódromo de Roubaix, ya que los tramos siguientes no son propensos a crear diferencias. Quién salga de aquí con una renta bastante importante será un gran favorito a ganar la carrera.

Sector 3: Gruson ** (1.100 m)

Con el Carrefour de l'Arbre ya pasado, los corredores afrontan los últimos tres tramos de pavé, que no tienen ninguna dificultad. El primero de ellos es Gruson, con 1.100 metros de longitud.

Sector 2: Hem ** (1.400 m)

Situado a solo 8 kilómetros y medio del ansiado velódromo, Hem se presenta como cada año con sus 1.400 metros de longitud y su nula dificultad, con un adoquín perféctamente cuidado y bien compacto. Al pasar este sector, ya solo espera Roubaix.

Sector 1: Roubaix Espace Crupelandt * (300 m)

Sus 300 metros son testimoniales y que a falta de kilómetro y medio para la meta servirán para conmemorar al ganador en casa de que este llege en solitario. Es llamado así para recordar a Charles Crupelandt, ganador de la prueba en 1912 y 1914.

Fotos: www.cyclingnews.com

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