Silva marca y el City se impone sin brillantez en Stoke

El Manchester City se ha impuesto por 0-2 en el Britannia Stadium frente al Stoke City, en un encuentro que salvo algún tramo aislado, dominó de principio a fin.

Silva marca y el City se impone sin brillantez en Stoke
Stoke-Man.City
Stoke City
0 2
Man.City
Stoke City: Butland, Bauer, Martins Indi, Zouma, Stafylidis, Cameron, Allen, N'Diaye, Shaqiri, Jesé, Chupo-Moting.
Man.City: Ederson, Walker, Kompany, Otamendi, Zinchenko, Fernandinho, Silva, De Bruyne, Sterling, Gabriel Jesus, Sané.
MARCADOR: 0-1, min.10, Silva. 0-2, min.50, Silva.
ÁRBITRO: Jonathan Moss amonestó a Joe Allen (min.73).

El encuentro comenzó con un claro dominio del conjunto dirigido por Pep Guardiola, que como no podía ser de otra manera, estaba controlando la posesión del balón desde el primer minuto, circulándolo con gran fluidez y dinamismo rondando el área contraria en busca de espacios, en la defensa de un Stoke City, que desde el primer momento se replegó e intentó salir a la contra cuando recuperaba la pelota, la cual no le duraba prácticamente nada. David Silva adelantó a los visitantes en el marcador tras rematar en el interior del área, un centro de Walker desde la banda derecha. Tras el gol, siguió ejerciendo el mismo control sobre el conjunto local, aunque con el paso de los minutos se fue diluyendo, y con ello, el partido se empezó a equilibrar, y los citizens empezaron a cometer errores incomprensibles e impropios en la entrega.

Dominio del conjunto visitante que perdió regularidad

Después de los primeros minutos, el equipo de Paul Lambert aumentó su nivel de intensidad, y aprovechando el cúmulo de imprecisiones por el que estaba pasando su oponente, empezó a tener algo más de balón, y aprovechando las carencias defensivas de Zinchenko defendiendo por la banda izquierda, empezó a profundizar por ese costado, con un Shaqiri más participativo con el paso de los minutos. Gracias a ello, comenzó a acercarse con mayor frecuencia a la portería visitante, desestabilizando su dinámica de dominio, que tardaría varios minutos en recuperar, cuando Silva y De Bruyne volviesen a tener regularidad con el balón, y Sané y Sterling volviesen a asociarse y a desequilibrar. En ese momento, el City volvió a concentrar el juego en campo contrario, y retomó su trayectoria de llegadas al área, terminando mucho más las jugadas.

Control cityzen más vertical en los últimos metros

El segundo tiempo comenzó con el 0-2 de Silva que puso tierra de por medio en el marcador, tras batir a Butland con un remate de volea, tras una pared con Gabriel Jesús. Tras el gol, el Stoke trató de acercarse tímidamente a la portería visitante, generando peligro con balones aéreos, aprovechando además la entrada de Petr Crouch por Jesé, aunque le surtió ningún efecto, pues no lograron generar ninguna ocasión clara en el área contraria, y el equipo de Pep Guardiola, enseguida empezó a mover el balón durmiendo el partido por completo, sin renunciar al ataque, aunque elaboró muchísimo más las jugadas, y generó peligro por los costados, especialmente por el diestro, por donde Sterling estaba siendo un dolor de cabeza constante, para Stafylidis, que con el paso de los minutos tuvo que retroceder para defenderlo.

Conforme se acercaba la media hora del segundo tiempo, el conjunto skyblue aprovechó que tenía a su rival muy entregado, para lucirse al máximo, y tratar de ampliar la renta en el marcador, gracias a los intentos constantes de sus jugadores, que trataban de mostrar su mejor imagen y anotar su gol particular. El ritmo de intensidad estaba siendo muy bajo, y a pesar de que se acercaba el minuto 90, el Manchester City seguía controlando la situación a placer, aproximándose cada vez menos a la zona de ataque, concentrándose en dejar pasar el reloj, mientras que se dedicaba a desgastar al rival, obligándole a perseguirlo cuando tenía la posesión.

En los últimos segundos del encuentro, los dos entrenadores se dedicaron a realizar sustituciones, con el objetivo de perder tiempo en el lado ganador, y con el de guardar las apariencias en el conjunto rojiblanco. De esta forma concluyó el encuentro, con un dominio muy intrascendente de los visitantes, que habían conseguido neutralizar a la perfección, la amenaza del juego aéreo, que se le podía presentar en la segunda parte, con la entrada de Peter Crouch, y la desesperación por el paso del tiempo y el resultado.