Especial VAVEL MLS 25
Edición. Freddy Adu, el niño precoz
Especial VAVEL MLS 25 Edición. Freddy Adu, el niño precoz || Carlos Avilés (VAVEL.com)

El mundo del fútbol está constantemente buscando quien será la próxima estrella, quien será el jugador que domine este deporte o que lo logre colocarse entre los mejores. Cada año surgen nombres de jóvenes futbolistas que irrumpen con gran fuerza en sus equipos, realizando actuaciones maravillosas, y que pronto se les coloca la ‘maldita’ etiqueta de ‘el nuevo …’. Jugadores en muchos casos en etapas juveniles, aún por formarse y que todavía tienen la totalidad de su carrera deportiva como profesional por delante.

Estas tempranas apariciones son un arma de doble filo para este tipo de futbolistas, ya que en muchas ocasiones se les carga un peso sobre sus espaldas, el cual no debían soportar. La responsabilidad goleadora de un equipo, la contundencia en la línea defensiva de un jugador curtido en ‘mil batallas’. En esta etapa a esos futbolistas hay que dejarlos disfrutar, que se diviertan, ya que, gracias a esta frescura y descaro, han logrado hacerse con un pequeño hueco en sus equipos.

Pero estos nacimientos han sido en muchos casos, la tumba de futbolistas que con apenas 16-17 años irrumpieron con una gran fuerza con la que parecía que se comerían el mundo, pero que con el paso del tiempo se quedaron en meros juguetes rotos de los que ya nadie se acuerda salvo, salvo algún erudito de este deporto. Sin embargo, tampoco podemos ser injustos con estas jóvenes promesas del fútbol mundial ya que en muchos más casos de los que se creen, ha habido futbolistas que apareciendo muy jóvenes, lograron tener una exitosa carrera. ¿La clave?, sencillo, un buen trabajo por parte de los entrenadores y sobre todo y más importante, evadirlo de la presión mediática que ha acabado con tantos y tantos jugadores.

A lo largo y ancho del planeta, y prácticamente por todas las competiciones, siempre han surgido estos diamantes en bruto que muchos han sabido pulir y otros han quedado en el olvido. En Estados Unidos, por muy joven que sea el deporte profesional en este país también apareció un diamante en bruto, aunque en este caso, se trató de la aparición más precoz a nivel profesional, que tuvo una gran repercusión mediática en cualquier punto del planeta. Un futbolista que con 14 años firmaba un contrato como profesional. Sí, has leído bien, 14 años. Su nombre quedará guardado en los libros de historia, Freddy Adu.

Freddy nació en Tema (Ghana), una ciudad costera a muy pocos kilómetros de Acra, la capital del país. Al igual que muchos de los niños de ese país que practican este deporte en una temprana edad, se crió jugando al fútbol descalzo, en un terreno de juego lejos de las condiciones que conocemos en muchos lugares del mundo. En su caso y como él contó, fue un aparcamiento cercano a su casa y jugando con gente mayor, que le obligaba a ser más fuerte y querer mejorar día a día.

En 1997, la vida de Freddy dio un primer vuelco cuando su madre ganó la lotería de la ‘Green Card’, que le daba a esta la ciudadanía estadounidense. Ante la oportunidad, Emelia (como se llamaba su madre) decidió emigrar a los Estados Unidos para que sus hijos, Freddy y Fro, recibiera una mejor educación. Fue en Rockville (Maryland) a las orillas del Potomac en donde con poco más de ocho años, Freddy vivió un proceso de adaptación a otra cultura y otra sociedad como cualquier niño de su edad, con una rapidez inaudita. En estos primeros meses, el fútbol fue para el pequeño de los Adu una manera de superar esos momentos de cambios importantes en su vida. El balón era su amigo.

"En casa jugábamos al fútbol todos los días; siempre estábamos fuera todo el día", explicó Adu en una charla con Sports Ilustrated. "Cuando vine por primera vez aquí no pude conseguir que nadie saliera a jugar. Todo el mundo estaba siempre dentro y cuando conseguía que los niños salieran, la mayoría quería jugar al baloncesto. Si no había nadie en el campo, salía a esta gran pared y pateaba el balón todo el día. Destruiría la pelota".

En 1998 Adu conoció a Arnold Trazy, quien sería su mentor durante toda su carrera deportiva

Su carrera en el fútbol estadounidense comenzó algunos años después de su llegada a Estados Unidos, en 1998. Un compañero de la Elementary School, deslumbrado por sus hazañas con el balón en los recreos le invitó a acudir a un torneo organizado por Potomac Soccer Asociation, donde Arnold Trazy, entrenador de los Potomac Cougars, quedó prendado del juego de Freddy. Este nunca había formado parte de ninguno equipo desde su llegada y todos sus conocimientos fueron adquiridos en ese fútbol callejero tan poco visto en la cultura del fútbol en el país.

"Lo vi ese día y me volví loco", dijo Tarzy en una entrevista a Washinton Post. "Lo llevé a entrenar con mi equipo y no pude dormir esa noche. Nunca había visto a un jugador como Freddy antes."

Freddy, con poco más de diez años destacaba por ser un futbolista muy potente para su edad (algo inherente de por sí en el futbolista estadounidense en categorías infantiles) y que con el balón en los pies era un auténtico peligro. En carrera era prácticamente imparable y su habilidad con la pelota le colocaba muy en ventaja con el resto de chicos de su edad. Su superioridad no era sólo con rivales o compañeros de su edad, sino que también con chicos mayores, demostraba estar muy por encima de ellos. En el trabajo sin balón y la disciplina táctica era donde Adu tenía ciertas lagunas, pero todavía era muy joven para poder mejorar en esos aspectos tanto o más importantes que la técnica individual.

Adu en su etapa con Bethsa Internationals (flick.com)
Adu en su etapa con Bethesda Internationals (flick.com)

Tan pronto fue descubierto por Tarzy (quien desde ese momento se convirtió en la persona de mayor confianza para la familia Adu), fue acogido por el Olympic Development Program Sub-14 con quienes compitió durante los siguientes años frente a diferentes conjuntos de U.S. Soccer Federation que realizaban encuentros de preparación para probar jugadores. Estos partidos los disputó siempre ante equipos de un mayor nivel, demostrando la superioridad de su juego.

Entre los años 1999 y 2000, el nombre de Freddy Adu comenzó a sonar también allende de sus fronteras. Con el programa olímpico participó en varios torneos por Europa, aunque fue en Italia donde su impacto fue mayor, permitiendo que varios equipos de primer nivel del fútbol transalpino llamasen a su puerta para incorporar a sus categorías inferiores a un diamante en bruto. En estos torneos se enfrentó a equipos con jugadores con más edad que la suya de equipos como Inter, AC MIlan o Juventus, dejando una gran impresión al proclamarse el máximo goleador y ganar el MVP al mejor jugador y, sobre todo, proclamarse campeón con el equipo estadounidense. Sin olvidar el matiz, jugaba contra jugadores incluso dos años mayor que él.

Fue en su segunda participación cuando despertó un interés real por algunos conjuntos italianos, siendo el Inter Milan quien realizó una oferta formal para que el jugador se incorporarse a su sistema de academias, con una oferta que uno de sus representantes en Estados Unidos, Matt Driver, presentó a su familia. La oferta realizada por el equipo según fuentes oficiales fue el de un plan de desarrollo y $125,000 durante cinco años y la posibilidad del jugador de quedarse en los Estados Unidos con su familia, además de no obligarle a firmar un contrato como profesional en el futuro con el conjunto milanista. Sin embargo, en palabras de la familia Adu, el montante de la operación llegó a los $750,000. Se desconoce el porqué de las diferencias entre ambas cifras, lo único claro es que la madre del Freddy fue quien declinó esta oferta ya que ella prefirió seguir educando a sus hijos, aunque fuese manteniendo los dos trabajos en los que se encontraba.

"A mis dos hijos les va tan bien en la escuela y en el fútbol", dijo Emelia Adu en su entrevista a Washington Post. "Por eso tengo dos trabajos, para ellos. Necesitamos dinero, pero no quiero apurar a Freddy. Es sólo un niño. No venderé a mi hijo. Sigue siendo sólo un niño".

Durante los dos siguientes años, Freddy continuó compaginando su presencia en el programa olímpico con su equipo, los Bethesda Internationals Sub-14 (antes Potomac Cougars Sub-14) a quienes ayudó a conseguir el campeonato nacional y prepararse para dar el salto a una categoría más. También participó en varios encuentros con el equipo de su colegio The Heights, hasta que a principios de 2002, Emidia Adu encontró una oferta de futuro para su hijo en la que encontraba el equilibrio entre deporte y estudios.

Como muchos de las jóvenes promesas del fútbol estadounidense, Adu se incorporó a la residencia de la U.S. Soccer en Florida, conocida como Bradenton Academy, después de recibir una oferta para incorporarse a la misma. Allí entrenó junto con los 30 mejores jugadores Sub-17 del país mientras, completaba sus estudios de secundaria a un ritmo acelerado. Un año después, las críticas de Freddy no podían ser mejores. "Es increíble”, dijo Cory Ashe, uno de sus compañeros de aquella etapa. "No ves a un chico de 13 años haciendo step-overs y 'maradonas' y cosas así, y él los hace. También es un chico genial, siempre sonriendo, siempre positivo. Muchos de los chicos lo han acogido y lo han cuidado.”

Adu se convirtió en un icono mediático de Nike con 13 años

En 2003, la vida de Freddy Adu cambió por completo. En apenas unos meses pasó de convertirse en ese chico de la academia de Bradenton con un futuro espectacular por delante a ver como el sueño de convertirse en profesional estaba cada vez más cerca y eso que solo tenía 13 años. En mayo de ese año, Nike sorprendió al firmar un contrato de patrocinio con el futbolista estadounidense, convirtiéndolo en uno de los ‘elegidos’ en ese selecto grupo donde se encuentran futbolistas como Derard Deulofeu o la estrella de la NBA, LeBron James y señalándolo como el futuro icono mediático de este deporte en el país. Adu firmó por aquel entonces un sueldo de un millón de dólares anuales con esta marca de ropa, dejando constancia la gran diferencia con el resto de los deportes del país. LeBron firmó ese mismo año con la misma marca por una cantidad de 90 millones.

Unos meses más tarde, Adu consiguió un objetivo soñado desde que inició su etapa como futbolista, al obtener la nacionalidad estadounidense para poder entrar de manera definitiva en el programa futbolístico, pudiendo ser ya seleccionado con el combinado norteamericano. Esta llamada no tardó en llegar ya que en el verano de ese mismo año, el jugador fue seleccionado por el combinado norteamericano Sub-17 para disputar la Copa del Mundo de su categoría que se celebró en Finlandia.

Su participación con la selección estadounidense fue bastante llamativa ya que consiguió clasificar para los Cuartos de Final donde perdió contra Brasil, quien a la postre sería el campeón del torneo. Fueron en total cuatro encuentros en los que anotó cuatro goles, tres de ellos en su debut contra Corea del Sur.

MLS en el horizonte

Las categorías juveniles se le quedaban pequeñas. Jugaba contra chicos mayores que él y demostrada una superioridad inusitada, lo que obligaba a Freddy a tener que dar un paso más en su carrera. Arriesgado, sí, pero necesario. Fue así como a principios de 2004, el jugador dio el paso más importante en su carrera al firmar su primer contrato como profesional en la primera división del fútbol estadounidense, Major League Soccer. En el mes de enero, iniciaba una nueva temporada en MLS y con ella, el pistoletazo de salida la dio el MLS SuperDraft 2004 en el que los mejores proyectos del fútbol universitario y colegial, buscaban un contrato como profesional para desarrollar su carrera deportiva.

"Estoy muy contento de iniciar mi carrera profesional en MLS," dijo Adu. "Me crié viendo MLS y estoy listo para este reto. La Liga me ayudará a desarrollarme como jugador y espero que pueda dejar mi huella lo más pronto posible."

Adu en el MLS SuperDraft 2004 (starsandstripes.com)
Adu en el MLS SuperDraft 2004 (starsandstripes.com)

Entre los nombres de los elegibles se encontraba el de Freddy Adu, que ante su proyección, todos los ‘mock’ le daban como la primera elección. Todas estas apuestas no fallaron, y el futbolista de origen ghanés se convirtió en la primera selección de este Draft, siendo elegido por DC United.  Con 14 años (cumpliría los 15 unos meses después), se convirtió en el jugador americano más joven en firmar un contrato como profesional. En un principio ese puesto era para Dallas Burn, pero el equipo capitalino se hizo con él para que el jugador no estuviese lejos de su casa cuando todavía era un adolescente, intercambiándolo por Allocation Money.

"Major League Soccer y aficionados por todo el país están encantados que Freddy y su familia escogiera MLS," dijo el Comisionado de MLS, Don Garber. "Es considerado el mejor joven futbolista en el mundo y creemos que al jugar en su país en MLS lo ayude en su desarrollo y más importante como persona.”

Para comparar la dimensión del proyecto de futbolista que era Adu, ese mismo año hubo algunos jugadores que también fueron elegidos en el draft, pero lo hicieron en posiciones inferiores y posteriormente han sido estrellas en sus equipos y la selección nacional. El primer caso es el de un joven Clint Dempsey que fue seleccionado en el puesto ocho por New England Revolution o un adolescente Michael Bradley, que con 17 años fue elegido por New York/New Jersey MetroStars en donde entrenaba su padre.

Su impacto fue inmediato. Los medios de todos los países se hicieron eco de este suceso único en el deporte estadounidense, con un jugador de un futuro prometedor llamado a ser una estrella mundial. Muchos le comenzaron a llamar el ‘nuevo Pelé’. Sí, se le dio ese sobrenombre en muchos medios de comunicación, algo que está a la orden del día en este deporte, tratando de buscar siembre al ‘nuevo ...’ o el ‘próximo …’. Su cara era conocida a nivel mundial, imagen para marcas, portadas en revistas como Times... Adu era una figura publicitaria con 14 años. Un cartel que en muchas ocasiones les ha sometido a estos chavales a una presión innecesaria para su edad.

Tales fueron las esperanzas puestas en el jugador que el ‘nuevo Pelé’ comenzó a tomar forma y lo que al principio parecía un apodo gracioso o divertido, fue ganando normalidad, llevando a dar una de las imágenes más representativas en la historia del jugador. En un claro símbolo de la cultura estadounidense, una bebida gaseosa consiguió unir a Freddy Adu y a Pelé en un anuncio que quedará en el recuerdo por la historia de esta dupla que por el producto que vendían en sí.

Adu y Pelé compartiendo cancha (diez.hn)
Adu y Pelé compartiendo cancha (diez.hn)

Salvando todo el marketing que rodeó a Freddy, comenzó su primera temporada en Major League Soccer 2004 en la que llegó su debut como profesional. En el primer encuentro de la temporada que tuvo lugar en el RFK Stadium, Adu se estrenó con la camiseta de DC United saliendo desde el banquillo en un partido ante San Jose Earthquakes. Su juventud hizo que saliese en muchos encuentros desde el banquillo, acumulando un total de 30 apariciones en toda la competición, con 14 encuentros en los que salió desde el inicio. Su progresión en esa temporada fue de menos a más, ya que terminó siendo titular y clave en la última MLS Cup lograda por el conjunto ‘capitalino’. En total anotó cinco goles y concedió tres asistencias, logrando su primer gol al mes de su debut, en un partido que su equipo perdió por 3-2 ante MetroStars. Esta temporada también superó un nuevo récord al ser el jugador más joven en jugar un MLS All-Star al ser elegido por el Comisionado.

Su presencia en DC United continuó durante dos temporadas más en las que mantuvo una participación activa en el equipo, disputando la gran mayoría de los encuentros posibles. Sin embargo, ambas temporadas fueron muy diferentes en su rendimiento, con una primera en la que continuó adquiriendo poco a poco experiencia y sumando minutos importantes y una segunda en la que con apenas 16 años, se consolidó en el once titular. En total disputó 61 partidos más con el conjunto del Distrito Federal, manteniendo unos registros de goles y asistencias en consonancia con su primer año. Seis goles y 14 asistencias en 2005 y 2006, siendo el primero de estos años el que logró sus mejores números en cuanto a goles y asistencias, sumando cuatro y seis respectivamente.

Europa llama a su puerta

Al finalizar la temporada, Adu recibió una de las mejores noticias en su carrera deportivo, que le abría las puertas de un gran club del fútbol europeo. Un Manchester United FC que en aquel momento era un equipo dominante en el ‘Viejo Continente’ se fijó en el futbolista estadounidense al que llevó durante dos semanas a un Training Camp para ver su valía. Pero esta aventura inicial de Adu solo duró estos 14 días, ya que no consiguió convencer a la dirección deportiva del ‘ManUtd’.

"Estamos muy interesados en él ya que es un jugador que llevamos siguiendo desde hace un tiempo”, dijo Ferguson. "Tratamos de traerlo aquí hace algunos años, pero firmó con el DC United y eso hizo que parasemos su seguimiento.”

Adu (No. 3) durante su Training Camp en Manchester (SPORTbiblie.com)
Adu (No. 3) durante su Training Camp en Manchester (SPORTbiblie.com)

En 2007, cuando Freddy todavía no había llegado a la mayoría de edad, vivió el que sería su primer traspaso de club en una carrera que comenzaba a despegar. Real Salt Lake fue el equipo que firmó al prometedor centrocampista, junto con un guardameta que acabaría siendo historia del club y la competición, Nick Rimando. El acuerdo con el conjunto de Wasinghton se cerró a cambio de Allocation Money, el guardameta Jay Nolly y un porcentaje de la futura venta de Adu a otro equipo.

Hizo su debut con los ‘Royals’ en la primera jornada ante FC Dallas tras el que llegaron otros diez partidos más, anotando un gol y concediendo dos asistencias. Su presencia en el equipo de Salt Lake City fue de apenas unos meses, ya que en el verano de ese mismo año, Freddy dio el salto al fútbol europeo gracias a su fichaje por el S.L. Bnefica de la primera división portuguesa en un traspaso cerrado en $2,000,000. El conjunto lisboeta quedó prendado del potencial del futbolista norteamericano después que este realizase una espectacular Copa del Mundo Sub-20 con su selección en la que consiguió anotar tres goles y ayudar a su equipo a llegar a los Cuartos de Final, derrotando a potencias como Uruguay y Brasil.

Trotamundos en Europa

Su debut con el conjunto portugués llegó a las pocas semanas de su fichaje cuando salió desde el banquillo en un encuentro de la fase de clasificación para la UEFA Champions League ante el FC København, disputando poco más de 50 minutos. Pero lo que parecía el fichaje de una de las mayores esperanzas del fútbol mundial, no terminó de cuajar, y tras una temporada en la que disputó solo 14 encuentros y anotó dos goles comenzó un periplo de cesiones por diferentes clubes europeos, tratando de ser ese jugador del que tanto se esperaba.

A partir de la temporada 2008, vivió un periodo de cuatro años en los que jugó para cuatro equipos diferentes sin llegar a convencer en ninguno de ellos. Primero fue cedido durante una temporada al AS Monaco de la Ligue 1 donde apenas disputó 10 partidos en todas las competiciones. El conjunto francés tenía en el contrato una opción para hacerse con el jugador en propiedad, pero decidió no hacer efectiva esta cláusula. La siguiente temporada volvió a la liga portuguesa, aunque en esta ocasión fue para reforzar la plantilla del Os Belenseses en donde tampoco convenció al club, disputando apenas tres encuentros.

Fueron dos destinos más en los que Adu continuó buscando su sitio en una carrera que tristemente comenzaba a decaer. En enero de 2010 firmó como cedido con el Aris Thessaloniki FC de la Super League Greece donde coincidió con su compañero de selección Eddie Johnson. Fueron 12 encuentros en todas las competiciones en las que anotó un gol y concedió una asistencia. Un año después terminó esta cesión y encadenó otro préstamo a un conjunto de la segunda división turca como era el Çaykur Rizespor en lo que fue su cuarto contrato de préstamo fuera del Benfica. Su situación en el conjunto otomano tampoco cambió con respecto a experiencias anteriores, ya que su participación fue de apenas una decena de partidos en las que su aportación goleadora estuvo acorde a los escasos minutos disputados.

Vuelta a MLS

A mediados de 2011 la carrera del que era considerado como el mayor proyecto del fútbol estadounidense se había estancado. Tal vez por las expectativas generadas a su alrededor o por su precipitada llegada al fútbol de Europa, con la presión de jugar en un club importante, Freddy Adu no consiguió la regularidad ni la protección que necesitaba un joven futbolista como él. Sin embargo, con 22 años, el norteamericano todavía tenía la posibilidad de redirigir su carrera encontrando un equipo que le permitiese dar esos pasos para por lo menos, conseguir ser una de las grandes figuras de este deporte. En el verano de ese año volvió a Major League Soccer, buscando estar cerca de casa y poyarse en esta competición para relanzar su carrera. Fue Philadelphia Union quien firmó al futbolista tras desvincularse del Benfica, gracias a que el entrenador de los ‘Zolos’ en aquella época, Piotr Nowak, confiase en él ya que lo dirigió en DC United y en la selección nacional Sub-23.

Adu durante su etapa en el Union (mlssoccer.com)
Adu durante su etapa en el Union (mlssoccer.com)

Adu llegó al Union en la segunda ventana de incorporaciones y su participación en el equipo fue total desde el primer día. Eso chocó de lleno con la idea de ir poco a poco recuperando su mejor forma, provocando que las sensaciones de sus últimos años en el DC United volviesen a aparecer. Y es que en Estados Unidos su nombre y su figura era reconocible y la presión era algo que no iba a poder sacarse. Aún así disputó 12 encuentros en los que llegó a los MLS Cup PlayOff’s y aportó un gol a su equipo.

Tras finalizar esta temporada, una gran sorpresa volvió a aparecer en el entorno deportivo del jugador. Durante dos semanas, Adu estuvo entrenando con el Rayo Vallecano de la primera división española, buscando nuevamente un futuro en Europa. Pero su estancia en el equipo entrenado por Sandoval apenas duro esos 15 días, no mostrando nada que pudiese convencer al equipo madrileño y volviendo así nuevamente a los Estados Unidos.

En un año más con Philadelphia Union, Freddy volvió a ser un futbolista imprescindible para el equipo durante la temporada 2012. Disputó 24 encuentros durante la temporada regular, consiguiendo igualar su mejor marca de goles, cinco, y concediendo una asistencia. Finalizó el año con el equipo fuera de los PlayOff´s, y con la cesión a mediados de junio de su mayor valedor en el banquillo, el futbolista tuvo que buscarse una salida, acabando así con su etapa en Major League Soccer ya que el jugador no volvería a jugar al máximo nivel del fútbol estadounidense.

Esta situación provocó que entrase en la operación que llevó cedido a Kleverson del Bahia al conjunto estadounidense, reforzando él al equipo ‘Tricolor’. Su estancia fue muy dura ya que durante todo el año buscó recuperar su mejor forma, pero no fue capaz de rendir a un nivel aceptable, terminando por rescindir su contrato a finales de esa misma temporada. Eso llevó al jugador a buscar de nuevo un acomodo en el fútbol europeo que le llevó a realizar pruebas en varios clubes como el Blackpool FC, Stabæk Fotball o AZ Alkmaar, pero en ninguno de ellos consiguió convencer para ganarse un puesto en la plantilla.

Esa dura realidad empezó hacer ver a Freddy, que su carrera en el ‘Viejo Continente’ estaba ante sus últimos momentos encontrando acomodo en equipos menores de ligas menos, viviendo así sus últimas experiencias. Tras una prueba en el FK Jagodina, el futbolista firmó a mediados de año con el conjunto serbio en donde no jugó ningún minuto. Fueron unos meses hasta que a principios de 2015 reforzó el KuPS, combinando encuentros con el primer y segundo equipo, demostrando que el fútbol europeo se le quedó grande.

¿Llegó el final?

En julio de 2015, Freddy Adu volvía a los Estados Unidos para aceptar una oferta que le hicieron desde Tampa Bay Rowdies. La franquicia del Estado de Florida en la North American Soccer League (NASL) fue el decimosegundo equipo de su carrera, logrando que el futbolista recuperase cierta continuidad y sumando los minutos que había dejado de tener en los últimos años. Fueron 12 partidos en los que no anotó ningún gol, pero la vuelta del ‘niño prodigio’ y sobre todo la mejora demostrada le llevó a ganarse alguna prueba en un equipo ‘emelesero’. Portland Timbers puso a prueba a Adu durante dos semanas al finalizar la temporada, pero el entrenador por aquel entonces, Caleb Porter, declinó está opción.

Freddy cayó en el olvido durante unos meses. Con 28 años, cuando la carrera de un futbolista profesional se encuentra en su máximo punto, el jugador continuaba buscando la enésima oportunidad para hacer lo que más le gustaba, jugar al fútbol. En el verano de 2017 hizo un nuevo intento por volver a Europa al probar con el recién ascendido a la Ekstraklasa, el Sandecja Nowy Sącz, pero parece que este fútbol le había cerrado de manera definitiva las puertas.

Un año más tarde, el ‘niño prodigio’ del fútbol estadounidense volvió a vestirse de corto en el que sería su último equipo como profesional. Aceptó una oferta de Las Vegas Lights FC, un equipo recién llegado a la United Soccer League (USL), con quienes tuvo la oportunidad de sentirse nuevamente futbolista. Sin embargo, las esperanzas en recuperarle duraron lo mismo que su contrato, ya que a pesar de que el futbolista quiso volver en la siguiente temporada, su nuevo entrenador, Eric Wynalda, prefirió dar oportunidades a chicos jóvenes, no ejerciendo así la opción de renovación.

‘Barras y ¿estrella?’

La carrera de Freddy Adu en la Selección Nacional de los Estados Unidos fue muy precoz, llegando a debutar muy joven, pero su presencia estuvo acorde con su carrera a nivel de club. Fue poco a poco diluyéndose.

Sin embargo, haber nacido en Ghana hizo que el futbolista fuese tentado por el combinado africano para jugar con ellos. En categorías inferiores ya jugó con los ‘Black Stars’, y llegado el momento que la federación la llamó para la absoluta, el centrocampista prefirió mantener su presencia con los Estados Unidos.

La aventura con la camiseta de la selección de las ‘barras y estrellas’ comenzó en 2003, cuando recibió la ciudadanía estadounidense. Fue ese el momento que más estaba esperando desde que iniciase su carrera como jugador en Norteamérica, cuando John Ellinger le llamó para formar parte del combinado que disputó la Copa del Mundo Sub-17. Pero su presencia en el equipo en exclusividad apenas duró unos meses ya que pronto fue llamado para la selección Sub-20, combinando participaciones en ambos equipos.

Adu durante la Copa del Mundo Sub-17 (sierraleonefootball.com)
Adu durante la Copa del Mundo Sub-17 (sierraleonefootball.com)

Su progresión continuó en la selección Sub-20, dando el siguiente paso, disputando varios trofeos internacionales como la Copa del Mundo Sub-20 de 2007 y los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. Fueron 15 encuentros en los que anotó 16 goles con el combinado Sub-17, mientras que con los Sub-20 disputó una treintena donde también logró 16 tantos. Con una progresión meteórica, era cuestión de tiempo que la llamada con la absoluta no tardase en llegar.

En enero de 2006, Bruce Arena convocó hizo realidad uno de los sueños de Adu al convocarle por primera vez para la Selección Nacional de los Estados Unidos, para ser parte del Training Camp que el combinado realiza antes del inicio de MLS. Su debut se dio en el amistoso disputado en estas fechas ante Canadá, remplazando en el minuto 81 a un Eddie Johnson que abandonaba el terreno de juego lesionado. Adu se convirtió en el jugador más joven en debutar con el combinado norteamericano con 16 años y 234 días.

Durante los tres siguientes años, Adu tuvo varias apariciones con el combinado mayor participando en encuentros de clasificación para diferentes campeonatos internacionales como FIFA Copas del Mundo o CONCACAF Copa de Oro, logrando anotar dos goles. Sin embargo, su salto al fútbol europeo y la falta de minutos le llevó a quedarse fuera de las convocatorias de la selección durante los dos siguientes años.

Parecía que la carrera del futbolista en la selección estaba acabada, pero de manera sorprendente fue convocado por Bob Bradley para disputar la CONCACAF Copa de Oro que se celebraba en 2011. Una llamada que parecía la confianza necesaria para recuperar para la nueva etapa que se abría en los USMNT. Pero su presencia en el equipo no fue para nada lo que él esperaba, quedándose sin participación en los amistosos ni en los primeros encuentros de la fase de grupos. Los primeros minutos los disputó en la semifinal ante Panamá, asistiendo a un compañero para lograr el pase a la gran final. Su actuación le valió para ser de la partida en el último y más importante encuentro de la competición, pero su actuación no fue acertada, fallando un par de manos a manos que contribuyeron a que su selección perdiese el título.

Esa fue la última vez en la que Adu se vistió la camiseta de las ‘barras y estrellas’, ya que, tras la derrota en la Copa de Oro la selección llevó a cabo una revolución en el banquillo y en el ‘roster’. Jürgen Klinsmann pasó a ser el nuevo seleccionador y con su llegada, un relevo generacional comenzó para buscar el resurgimiento de una selección que debía volver a ser importante a nivel internacional.

Adu en un entrenamiento con USMNT (citisportsonline.com/)
Adu en un entrenamiento con USMNT (citisportsonline.com/)

¿Y ahora qué?

Aunque a día de hoy y en una entrevista realizada a ESPN, Adu aseguró que todavía quiere jugar al fútbol como profesional, parece que su carrera ha acabado. Con 30 años se ve capacitado para volver a competir y colocarse las botas por enésima vez. Sin embargo, sus piernas y su cabeza parecen haber decidido, aunque el destino es caprichoso y este todavía guarde una bala en el futuro del jugador.

Lo que sí es seguro es que a día de hoy, Adu se encuentra desarrollando otro proyecto, desde que en 2018, dos amigos suyos le convencieran para ayudar en la academia Next Level Soccer, ayudando al equipo juvenil en sus entrenamientos. En un principio llegó para ayudar en la faceta ofensiva del equipo, enseñando a los chavales a disparar a puerta. Con el paso de los meses, los quehaceres con el equipo han crecido y ahora se encuentra dirigiendo sesiones como primer entrenador, y como el ha dicho en alguna ocasión: “Es la primera vez en años que me divierto con este deporte”. Esto demuestra en gran medida la presión que el jugador ha tenido que soportar durante toda su carrera como profesional, sin olvidar que la comenzó con mucha menos edad que los jugadores que ahora entrena.

Que mejor para estos chicos que recibir consejos de un jugador internacional con su selección y que ha jugado a los máximos niveles de este deporte por todo el mundo. Sí, no tendrá el glamour de otras estrellas del país, pero para esos chicos, esa persona que tienen al lado es Freddy Adu, historia de este deporte en el país.

Lo que, si hay que señalar y no olvidar, es que por muy malas que le hayan venido o por muchas trabas que haya tenido, Freddy Adu es una persona que siempre ha tenido y tiene una sonrisa en la cara. Un aspecto muy importante para un chico que reconoce sus orígenes humildes y que, a pesar de haber estado en la cresta de la ola, esto solo es un deporte y la vida es algo por lo que estar feliz.

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