Serial Finales de Copa Barcelona - Athletic: 1952/53 duelo entre dos delanteras históricas
Manchón, aprovechando un rechace de Carmelo, hizo el momentáneo 2-0 en la final de Chamartín.

Tras haberse visto las caras en tres finales anteriores (1920, 1932 y 1942), catalanes y vascos se citaban en el Estadio de Chamartín el 21 de junio de 1953 para disputarse un nuevo título de la Copa de España, en aquellos tiempos denominada Copa del Generalísimo. Al igual que sucederá el próximo viernes, la final copera se disputaba en la capital, si bien las circunstancias políticas y sociales eran totalmente diferentes. Con el nombre de ambos equipos castellanizados (Club de Fútbol Barcelona y Atlético de Bilbao) ambos conjuntos llegaron a la final de los dos equipos coperos por excelencia con una delantera que ha pasado a la historia del fútbol español. Por un lado, llegaba el Barça de las cinco copas, con su delantera inolvidable y hecha canción de Serrat formada por Basora, César, Kubala, Moreno y Manchón, si bien el goleador César no participó en la finalísima. Por su parte, el Atlético de Bilbao llegaba con otra delantera de esas que salen de carrerilla cuando se habla de la historia del conjunto vasco. Iriondo, Zarra, Venancio, Panizo y Gaínza eran los 5 hombres que formaban aquella demoledora delantera bilbaína, que anotaron, entre todos, 848 goles a lo largo de su historia en los rojiblancos.

CF Barcelona llegaba a Chamartín en uno de los mejores momentos de su historia. El año anterior fue una temporada para el recuerdo, conquistando todos los torneos en los que participó: Liga, Copa, Copa Latina, Copa Eva Duarte y Copa Martini Rossi. A esta nueva final acudía en busca de su segundo doblete consecutivo, tras haber conquistado aquella temporada la Liga española, por delante de Valencia CF.

Los leones, bajo las órdenes de Antonio Barrios, acudían a Madrid después de quedar sexto en el campeonato liguero y con el bagaje de las últimas conquistas coperas. Subcampeón de Liga en la Liga del año anterior, Club Atlético de Bilbao había conquistado el torneo del KO en cuatro de las últimas diez ediciones, habiendo sido subcampeón en otra ocasión.

Los blaugranas, dirigidos por el mítico Ferdinand Daucik, saltaron al césped de Chamartín con el siguiente once: Ramallets; Seguer, Biosca, Segarra; Flotats, Gonzalvo III; Basora, Bosch, Kubala, Moreno y Manchón. Por parte rojiblanca la alineación de aquella tarde de verano estuvo compuesta por Carmelo; Orue, Areta, Garay; Manolín, Canito; Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gaínza.

El choque, con 35.000 espectadores en la grada, arrancó con los bilbaínos buscando la portería de Ramallets. Durante los primeros 20 minutos de juego, Club Atlético de Bilbao fue superior al Barça y solo el portero barcelonista, Seguer y Biosca evitaron que el resultado se moviera en esos minutos. Poco a poco, CF Barcelona fue haciéndose el dueño del balón y controlando el encuentro a su antojo y Basora, Manchón, Moreno y Ladislao Kubala gozaron de las ocasiones más claras en los primeros 45 minutos, pero la falta de acierto y las buenas intervenciones de Carmelo propiciaron que al descanso se llegara con el resultado de 0-0 en la final.

Con el arranque del segundo período llegaron los goles. El primero, obra del húngaro Kubala. “No ha transcurrido un minuto cuando Areta tiene una indecisión en el despeje, en una pelota franca. Manchón se apodera del balón y sale escapado, solo, hacia la meta bilbaína, siguiendo a su marcha Kubala, por el centro también solo; el extremo catalán llega a los dominios de Carmelo y cuando éste se dispone a salir para contarle el avance pasa retrasado a Kubala, que no tiene, sin enemigo alguno a su alrededor, más que empujar la pelota para marcar el primer tanto de la tarde”, cuenta la crónica de la época.

Apenas, diez minutos el Barça sentenciaba la final al hacer Manchón el 2-0, aprovechando un rechace del meta que Carmelo, que no acertó a blocar un disparo de Kubala, que llegó al borde del área tras sortear a varios rivales. Pero Atlético de Bilbao no bajaba los brazos y acto seguido Venancio recortaba diferencias al cabecear un rechace de Ramallets, que había hecho una gran parada ante el disparo de Gaínza.

Ya no hubo más goles en el encuentro pero si mucha emoción. Las ocasiones en el ecuador de la segunda parte se sucedían hasta que poco a poco Gonzalvo III comenzó a imponerse en el centro del campo y dominando el juego barcelonista, que poco a poco fue estirando filas hasta asediar la meta bilbaína, que pudo recibir algún gol más en los últimos instantes de la final. Pero con el 2-1 se llegaba al término de aquella edición de la Copa del Generalísimo y Gonzalvo III levantaba al cielo de Madrid la que significaba la 12ª Copa de España para el Barça, tercera consecutiva.

Pero hubo tiempo además para la polémica. Los jugadores rojiblancos se marcharon del terreno de juego muy enfadados al término del choque ya que en los últimos minutos Kubala estuvo perdiendo tiempo con la pelota en un córner dejando pasar los segundos. El presidente de Atlético de Bilbao, Guzmán, declaró que “nada tengo que decir de la victoria del Barcelona, pero sí de lo que al final del partido ha ocurrido con Kubala entreteniendo el juego para cortar un posible empate que habría significado la prórroga y la posibilidad de ganarla todavía nosotros. No es en realidad deporte el no jugar, ni dejar que jueguen los demás”.

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