Un rival "casi" invencible
Foto: Carlos Martínez (VAVEL)

Será la cuarta vez que Luis Enrique se enfrente como entrenador al Málaga, equipo que por estadísiticas no se le ha dado muy bien. Una victoria, un empate, y una derrota en los tres partidos precedentes, y sólo un gol a favor, el que consiguió Vermaelen en el partido de la primera vuelta en el Camp Nou. La temporada pasada fue el equipo que frenó al club de dos rachas de resultados muy buenas.

Frenazo al arranque ganador

El Barça llegaba a la Rosaleda invicto, habiendo ganado todos los partidos de liga que se habían disputado. De hecho Javi Gracia ya amargó el gran inicio de la temporada 2013/2014, con el Tata Martino al frente, cuando derrotó al Barça con Osasuna en la jornada 9, un equipo que había ganado todos los partidos hasta dicha jornada.

En esta ocasión era la jornada 5, y el Barça venía de vapulear al Levante en su casa por 0-5. Un Barça que todavía no contaba con el charrúa Luis Suárez, sancionado por la FIFA mostró una cara oscura y de la cuál ya no le vimos levantar cabeza definitivamente hasta después de tocar fondo en Anoeta. Era un Barça sin ideas, sin profunidad, repetitivo y que además estaba en los inicios de tan criticadas rotaciones de Luis Enrique y que tan buenos resultados dieron al final de temporada. De hecho, jugó de titular Douglas, el lateral brasileño que ni se le vió por el campo, y que sólo se dedicó a devolver los pases que recibía al mismo jugador que se lo había dado. Año y medio después seguimos sin verlo por los terrenos de juego.

Debut de Douglas. Foto: FCB
Debut de Douglas. Foto: FCB

Fue un partido donde el Barça tuvo el dominio del balón pero no de las oportunidades del partido, ya que el Málaga perdonó e incluso llegó a lanzar un balón al palo que paró los corazones de los culés, el conjunto andaluz pudo llevarse los tres puntos. Un Messi desconocido, un Neymar invisible y un Pedro que lo intentaba pero sin mucho peligro. 0-0 y primer tropiezo de la temporada de Luis Enrique.

A las puertas del liderato

El conjunto azulgrana llegaba a la cita del Camp Nou ante el Málaga en una racha ganadora parecida al inicio de la primera vuelta. 6 partidos seguidos de Liga sin perder, la última la deblacle en Anoeta, sumado al mal momento de forma que estaba pasando el Real Madrid, permitían al Barça colocarse líder de la Liga, después de varios meses sin serlo, si ganaban el partido.

El ambiente de euforia rápidamente se esfumó, cuando Juanmi, delantero malagueño, aprovechó un error de comunicación entre Bravo y Alves, para marcar a placer el 0-1, en el minuto 7 de partido, que ya no se movería del marcador. Un Barça que estaba acostumbrando a la gente al espectáculo y las goleadas, mostró su peor cara de nuevo y no supo levantar el gol tempranero del Málaga. A diferencia del partido de la primera vuelta, el Barça dispuso de las mejores ocasiones para remontar el resultado adverso, pero el balón no quiso entrar, de hecho Kameni se lució una vez más ante el Barça. Se notó su pasado perico en cada intervención que hacía. Con la derrota el Barça perdía una ocasión de oro para colocarse líder.

Vermalen tumba al muro

¿Si un planteamineto funciona, para qué cambiarlo? Los excelentes resultados que el Málaga cosechó la temporada pasada ante los azulgranas fueron con un planteamiento muy defensivo y una salida rápida al contraataque, como el gol que les daba la victoria en el Camp Nou. No fue diferente el esquema planteado por Javi Gracia en el choque de la primera vuelta esta temporada. El Camp Nou volvía a ser el escenario.

Vermaelen, goleador sorpresa en el encuentro de la primera vuelta

El Barcelona volvió a ser muy superior al conjunto andaluz desde los primeros compases del partido y las oportunidades no tardaron en llegar, pero de nuevo estaba Kameni en porteria para parar las embestidas culés. Luis Enrique recuperaba al tridente, después de las paperas de Neymar, pero ninguno de sus integrantes fue quien perforó la portería del Málaga. Vermaelen, inédito por una lesión durante toda la temporada pasada, y que estaba jugando de titular gracias a la sanción de Piqué, por su expulsión en la Supercopa de España, salvó al Barça cuando faltaban 23 minutos para el final. Conectó una volea que entró como un mísil en las redes andaluzas. Un gol que acababa con la agonía de los seguidores azulgranas que veía como otra vez, había la posibilidad de pinchar contra el mismo equipo al cual la temporada pasada el Barça fue incapaz de ganar.

Vermaelen celebrando su gol. Foto: FCB
Vermaelen celebrando su gol. Foto: FCB

Tres precedentes que deben servir de aviso para el partido de este sábado. Tres partidos en los cuáles el Barça sólo ha marcado 1 gol y ha conseguido 4 de los 9 puntos posibles. La Liga presente está muy apretada y cualquier pinchazo es un regalo para un Madrid renovado y un Atlético cada vez más fuerte. La Rosaleda será un desplazamiento difícil para los hombres de Luis Enrique.

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