Empate amargo que no sirve para los intereses rojillos
Reflejo claro de cómo se le quedó ayer la cara al aficionado después del partido. Fotografía: Rodrigo Jiménez

Osasuna no fue capaz de sumar tres puntos vitales en casa ante un Tenerife que no creó mucho peligro. Osasuna no fue capaz, o no quiso, porque ocasiones tuvo. Desde el club se había realizado la propuesta de regalar al socio una entrada hasta agotar las existencias, de tal forma que se obtuviera un resultado parecido al del día del Alavés.

La afición, como tantas otras veces, respondió y más de 14 mil personas ocuparon las gradas del feudo rojillo. En el césped, los pupilos de Enrique Martín Monreal no supieron interpretar el buen ambiente que llegaba desde la grada.

Antonio Otegui llevó la manija del encuentro

El sistema que sacó el técnico de Campanas no cuajó el efecto deseado. El dominio rojillo pasaba por las botas de un espectacular juvenil de 18 años. Antonio Otegui vio cómo su gran partido se veía reconocido desde la grada en el momento de su sustitución.

El canterano rojillo cuajó un gran encuentro, en el que la mejor ocasión de la primera parte estuvo en las botas del alicantino Miguel De las Cuevas. Roberto Torres, cerca de la línea de medio campo, enviaba un balón por alto que ganaba de cabeza Álex Berenguer. El balón le caía al 20 rojillo que, tras una pared con Urko Vera, disparaba a la izquierda de la portería de un Dani Hernández que desbarataba la ocasión desviando el balón a saque de esquina. Ese saque de esquina, lanzado como siempre por Roberto Torres, lo remataría David García a las manos del guardameta visitante.

Lavado de cara azulona

El descanso le vino bien al cuadro de Martí, pues fue el Tenerife quien comenzó asediando la portería del canario Nauzet, pero sin obtener el premio del gol.  La primera ocasión visitante llegaría por medio de Omar. Un balón sacado desde la defensa lo prolongaba de tacón Suso Santana para la llegada de Nano, que cedía a Omar para que escorado, dentro del área, mandase el balón por encima de la portería rojilla.

Esta ocasión le sirvió para coger alas al conjunto canario. Oier salvaría la mejor ocasión visitante. Aitor Sanz en la zona de tres cuartos mandaba un balón en profundidad para  la subida del lateral zurdo que centraba envenenado por bajo, Nauzet despejaba y en el rechace, Oier, que llegaba desde atrás, se lanzaba al suelo para mandar a córner el disparo de Omar, que pudo significar el 0-1.

En ese mismo córner llegaría otra gran oportunidad para los azulones. El balón salía despejado por Urko Vera y Vitolo, que estaba esperando el rechace desde la frontal, empalmaba el balón de volea y su disparo se marcharía ajustado al palo izquierdo de la portería rojilla.

Osasuna no se encerró atrás y tuvo su ocasión en las botas del canterano Miguel Olavide. El canterano controlaba un balón en el área y, tras zafarse de dos defensas rivales, encaraba al portero, pero su disparo acababa parándolo Dani Hernández.

Osasuna lo intentó con un asedio en los diez últimos minutos, pero el marcador no se movería. Un Osasuna que nota mucho la ausencia de Mikel Merino en el centro del campo. Se nota cuándo está y cuándo no lo está el nuevo jugador del Borussia Dortmund. “¿Merinodependencia?”.

Una jornada más que Osasuna no consigue el objetivo de sumar los tres puntos, y así va a ser muy complicado acabar, como mínimo, en la sexta posición que permite jugar el play off por ascender a Primera División. Quedan 11 finales para que termine la competición y es ahora donde Osasuna debe mostrar que quiere acabar, como mínimo, en la zona de Play Off.

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