Real Zaragoza - Bilbao Athletic: un auténtico tiovivo
Fotografía del partido de la primera vuelta entre Bilbao Athletic y Zaragoza | Fotografía: UGS Vision

Subiendo y bajando, como si fuera un tiovivo. Así están ambos equipos. Lo mismo realizan un partido tremendo, donde no dejan opciones al rival, como se complican la vida cuando tenían todo a su favor. La regularidad no forma parte de su trayectoria en esta Liga Adelante, aunque los objetivos sean muy distintos en uno y otro bando. Mientras que el Real Zaragoza lucha por intentar subir a la máxima categoría del fútbol nacional, el Bilbao Athletic cada vez tiene más complicada la permanencia en Segunda División. Los de Ziganda son el farolillo rojo cuando quedan seis partidos para poner punto y final a la temporada.

Una estabilidad que no lo es tanto

Aparentemente, el Real Zaragoza parece haber cogido la senda del triunfo. Ya son cuatro partidos sin perder para el equipo de un Lluís Carreras que sustituyó en el banquillo a Popovic tras la derrota ante el Nástic en la jornada 18 de competición. A partir de ese momento, el equipo ha sumado veintinueve de los cincuenta y cuatro puntos posibles gracias a las ocho victorias y cinco empates en los dieciocho encuentros en el banquillo maño. Estos números le han servido para colocar al equipo en el quinto puesto, aunque viendo la tabla clasificatoria y los partidos que aún hay que disputar, esto no garantiza nada. La Liga Adelante ha demostrado ser una de las más competidas, las ventajas son mínimas y la diferencia entre una victoria y un empate puede provocar el delirio o la tristeza más absoluta en un vestuario.

Como ejemplo se puede tomar el último encuentro del equipo maño. Fue ante la Ponferradina en El Toralín. El equipo castellano-leonés está luchando por la permanencia en la División de Plata del fútbol español, por lo que los intereses de ambos equipos eran muy distintos. El gol de Acorán en el último tramo del partido llevaba la alegría a una grada que tuvo que volver a sentarse en sus asientos tras el gol de Ángel a ocho minutos del final. El Zaragoza obtenía un punto, o se dejaba dos. La Ponferradina se dejaba dos, o sumaba uno más ante un rival superior.

Mejor cara mostraron los de Lluís Carreras en el último partido en casa. Fue ante el Alcorcón, otro de los equipos que quiere codearse con los grandes del fútbol nacional. El partido se iba a convertir en una disputa de poder a poder por hacerse con las plazas de playoff de ascenso a Primera División. Sin embargo, el empuje del Zaragoza fue mayor y se llevaron una contundente victoria por 3-1 gracias a los tantos de Dongou, que hizo un doblete, y Ros. Ellos remontaron el tanto inicial de Rafa Páez, que puso por delante a los madrileños a los once minutos de partidos.

Ros celebra el tanto ante el Alcorcón | Fotografía: Zaragoza
Ros celebra el tanto ante el Alcorcón | Fotografía: Zaragoza

Una última posición que no significa nada

Son frecuentes los debates sobre los posibles problemas del Bilbao Athletic. El equipo de Ziganda no ha terminado de arrancar en su periplo por Segunda División y todo hace indicar que volverán a la categoría de la que salieron tras su victoria ante el Cádiz. Sin embargo, lo cierto es que la sensación en el equipo rojiblanco es muy diferente. El aprendizaje que han adquirido futbolistas que tarde o temprano llegarán al primer equipo es uno de los puntos más positivos que se pueden obtener de esta aventura por la División de Plata.

Han logrado plantar cara a, prácticamente, todos los rivales de la categoría y difícilmente han dado un encuentro por perdido. Sin ir más lejos, se puede tomar como ejemplo el partido ante el Leganés del pasado lunes. El filial rojiblanco se puso por delante gracias al tanto de Gorka Santamaría aunque no pudieron aguantar la presión del líder y terminaron sucumbiendo. Szymanowski y Gabriel dieron tres puntos más al equipo pepinero, ya asentado en la primera plaza de la clasificación.

Gorka Santamaría celebra el tanto ante el Leganés | Fotografía: UGS Vision
Gorka Santamaría celebra el tanto ante el Leganés

Trágico fue también el partido en Almería, ante un equipo que se convertía en un rival directo desde el inicio de la temporada. Los de Gorosito se pusieron por delante en dos ocasiones gracias a los goles de Ángel Pozo y Quique, aunque Guarrotxena y Urtzi Iriondo consiguieron empatar. Cuando todos pensaban que el reparto de puntos era un hecho, Uche llevaba el delirio a la grada andaluza y la tristeza al territorio vasco. Otro punto que se escapaba en el último minuto y, lo que es peor, otro rival directo que ampliaba la distancia en la clasificación.

Un gran reparto de goles

Si por algo se caracterizan ambos equipos es por no tener un goleador destacado. En el Real Zaragoza es Ángel el que ha sumado nueve tantos, mientras que en el Bilbao Athletic, Aketxe es el máximo referente de cara a la portería contraria. El de Santa Cruz de Tenerife ha llegado a la ciudad maña tras un paso discreto por el Eibar. Ya ha llegado a la treintena de partidos, partiendo en el once titular en veinticinco de ellos. Sus más de 2000 minutos sobre el terreno de juego le han servido para anotar los nueve tantos que han ayudado al Real Zaragoza a ocupar la posición en la que está.

Ángel, en el Zaragoza, y Aketxe, en el Bilbao Athletic, son los máximos goleadores

Por su parte, Ager Aketxe ha vivido un camino parecido, aunque sin cambiar de club. El Athletic tiene la posición de mediapunta bastante cubierta, más aún con la llegada de un Raúl García que se ha convertido en una pieza clave en el esquema de Ernesto Valverde. Sin opciones de disputar minutos en Primera División, descendió al Bilbao Athletic para seguir formándose a las órdenes de Ziganda. No lo ha podido aprovechar de mejor manera y ha logrado ocho tantos en los escasos diecisiete encuentros que ha disputado en la División de Plata.

Que un equipo no tenga un goleador destacado es, a la vez, preocupante y positivo. Es cierto que puede sorprender el hecho de que no haya un encargado de la tarea más importante del fútbol, anotar un gol, pero puede resultar beneficioso a la hora de no depender de un único futbolista para ganar los partidos. Las temporadas son largas y las lesiones, sanciones y malas rachas frecuentemente hacen acto de presencia. Así pues, tener hasta catorce jugadores que hayan visto puerta, como es el caso del Real Zaragoza, o hasta once, como sucede en el Bilbao Athletic, puede quitar presión a los arietes y, sobre todo, a los entrenadores.

Altas, bajas y posibles alineaciones

Una baja sensible con la que tiene que contar Lluís Carreras es la de Dorca, el centrocampista que recibió cartulina amarilla en su último encuentro liguero y deberá cumplir ciclo. También tendrá que hacer frente a la rotura de fibras en el gemelo de la pierna izquierda de Pedro, el extremo del equipo maño. Por su parte, Ziganda no puede contar con Aitor Seguín, que tiene una rotura en el ligamento cruzado, ni con Yeray Álvarez, el excelente central que arrastra problemas en su hombro. Sí recupera a Asier Villalibre e Íñigo Córdoba.

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