Samuel Umtiti, estreno, goleada y clasificación
(Foto:sport)

Finalizó el último duelo de cuartos de final de la Eurocopa 2016 de Francia con un resultado, si no esperable dadas las continuas sorpresas que nos viene regalando, sí previsible. La anfitriona Francia venció con buen juego, eficacia y contundencia a los aguerridos islandeses. Los bleus se las verán en la semifinal contra la principal favorita para alzar el trofeo, la excelente Alemania dirigida por Joachim Low desde el banquillo y Tony Kroos desde el verde.

Además de tratarse de una eliminatoria a partido único, vida o muerte, y del abultado 5-2, para el hincha azulgrana, el espectáculo fue más interesante si cabe, dado que pudo observar y analizar al primer fichaje de los de la Ciudad Condal para la temporada 2016/17, el defensa zurdo francés Samuel Umtiti.

Deschamps y Umtiti (Foto:elperiodico)
Deschamps y Umtiti (Foto:elperiodico)

A pasos de gigante en este 2016

La consolidación al máximo nivel con su inmaculada tercera temporada en la primera plantilla del Olympique de Lyon y su fichaje por el FC Barcelona como previsible sustituto de Javier Mascherano, son dos de los escalones subidos recientemente en el fulminante ascenso hacia la élite.

Aun así, Umtiti fue convocado para la cita europea por un cúmulo de casualidades en forma de lesiones, siendo una opción residual durante los enfrentamientos previos. Sus tempranos 22 años y el aún escaso bagaje, a pesar de ser indiscutible en Lyon desde su ascenso y haber sido mencionado por segunda temporada consecutiva entre los mejores defensores de la Ligue 1, pesaban demasiado en el seleccionador Deschamps, quien para el centro de la zaga venía llamando con habitualidad a futbolistas más curtidos.

Primero el líder defensivo del combinado, el madridista Rafael Varane, luego el inicialmente seleccionado, quien será su compañero en Barcelona Jeremy Mathieu, cayeron lesionados. Contratiempos que no hacían más que agrandar la plaga de bajas en la retaguardia francesas, sumándose a las de los jóvenes Zouma y Laporte y a la sanción del jugador del Liverpool Mamadou Sakho.

Finalmente llegó el momento de dos jugadores que no entraban en las ideas de base de Deschamps, el veterano Adil Rami y el prometedor Umtiti, que junto a Mangala y el fijo Koscielny serían los elegidos para proteger el área de Hugo Lloris.

Acción del partido (foto:elperiodico)
Acción del partido (foto:elperiodico)

Debut soñado

Durante toda la Eurocopa Rami ha formado pareja titular con el inamovible Laurent Koscielny, esperando en el banquillo Umititi y Mangala la oportunidad. La sanción del central del Sevilla CF ha dado paso, a priori temporal, al cambio de cromos y puestos en la defensa.

Umtiti jugó con soltura, sin atisbo de vacilación. Se ofreció constantemente en posición beneficiosa.

Rami venía actuando como central derecho, siendo Koscielny el que se ubicaba en la siniestra. Entre el imprevisible e irregular Mangala y el ascendiente pero todavía inexperto a nivel de selecciones Umtiti, el entrenador finalmente optó por éste, confiando en que su velocidad de movimientos pudiera complementarse con las cualidades de colocación del jugador del Arsenal. Y a juzgar por lo escenificado frente a Islandia, Deschamps no parece haber errado su elección. Lo visto en la noche del lluvioso 3 de julio en el Stade de France de París fue bastante alentador para los aficionados franceses y catalanes. Umtiti partió desde la izquierda, desplazando con ello a la diestra a Koscielny. Desde allí jugó con soltura, sin atisbo de vacilación. Se ofreció constantemente en la salida del balón, la cual culminó con gran precisión cuando éste pasó por sus botas, generando cuando vio oportunidad o asegurando los pases y no comprometiendo a sus compañeros en las ocasiones de solución compleja. Los conceptos de toque en corto y apoyo inmediato al nuevo poseedor del esférico los realizó a la perfección jugada tras jugada, evidenciando una concentración absoluta en su zona de influencia y una colocación exquisita, requerida en cada acción de posesión.

Igualmente demostró una de sus principales facultades, la rapidez. Tanto con Koscielny como lo será con Piqué, la figura de Umtiti pasa por ser la de central corrector. Su velocidad al cruce es primordial para sistemas arriesgados en defensa, temerarios como el del FC Barcelona. Frente a los islandeses alternó bien las anticipaciones y las entradas en velocidad con las veces que tocaba esperar, exhibiendo así las cualidades de templanza y toma acertada de decisiones en momentos de tensión. Ambas características son esenciales e inmensamente difíciles de mezclar, y sólo los mejores centrales consiguen estabilizarlas durante temporadas completas. El reciente ejemplo de la salida de Marc Bartra sin haber podido triunfar en el club en que creció se debió en gran medida a esta carencia.

Quizá la principal debilidad apreciada a Umtiti ha sido el juego aéreo. Su 1.81 metros de talla no favorecen un dominio en las alturas. Además de ello su capacidad de salto no es tan precisa como su juego de pies, apreciándosele acciones a destiempo, precipitadas probablemente por su falta de seguridad y supremacía en tales circunstancias.

No cabe duda que con el tiempo irá ganando empaque, posicionamiento, liderazgo y mando, ya que la acumulación de partidos en los mejores equipos y competiciones del mundo, junto a futbolistas de primer orden como Mascherano o Piqué, serán lecciones permanentes de aprendizaje, tendentes a la consolidación mundial.

Parece evidente, por pocos minutos que se vea jugar a Umtiti, que ostenta multitud de virtudes para ser un defensor influyente en el futuro próximo. Su mente, su constancia y compromiso, la capacidad para superar momentos adversos y la siempre caprichosa fortuna, dictarán el resultado final. Samuel Umititi ha salido de su debut con Francia por la puerta grande. Es sólo un peldaño más; la Eurocopa, la Liga BBVA y la Champions League, aguardan.

El pase, una virtud (foto:foot)
El pase, una virtud (foto:foot)
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