El Gamper en los años 90
Gamper y jugadores (foto:gabrielabraham)

El Gamper en los años 90

Llega el Joan Gamper, el trofeo de pretemporada que se convierte en una celebración para los futboleros catalanes. Muchas anécdotas del club se han iniciado en él a lo largo de los años, y aquí se repasarán algunas de ellas.

JaviRoldan
Francisco Javier Roldán Pérez

Se cumple medio siglo desde el primer Joan Gamper, el trofeo veraniego que homenajea al fundador del FC Barcelona (Hans Gamper) y que se ideó para presentar ante la afición cada año, en ambiente festivo, al nuevo equipo azulgrana.

El de 2016 (temporada 16/17) acogerá como rival a la Sampdoria, en conmemoración de los 25 años de la primera Copa de Europa barcelonista, conseguida en Wembley en la campaña 1991/92 contra el mismo equipo italiano.

Asimismo el tradicional torneo sirve para mostrar a las nuevas contrataciones. Este año se espera el debut, entre otros fichajes, de André Gomes, exquisito centrocampista portugués por el que los dirigentes del club han apostado fuerte en este período estival.

El Gamper se lleva a cabo cada año en la segunda semana de agosto, a poco tiempo del comienzo de la Liga, y al margen del nivel que pueda dar el partido, siempre es interesante para el aficionado culé. Un repaso por las citas pasadas reflejará por qué este día suele ser especial.

La década de los 90 en diez momentos

Gamper 1990, Johan Cruyff comienza a volar

El del primer año de la década se disputó por primera vez en el estadio Olímpico de Montjuic, al estar afectado el césped del Camp Nou. El Dream Team empezaba a despegar, en gran parte debido a la incorporación de una de sus principales estrellas extranjeras, Hristo Stoichkov, que completaba el trío de foráneos que Koeman y Laudrup habían iniciado un año antes.

El búlgaro debutaba ante los seguidores azulgranas de la mejor de las maneras, siendo el líder de su equipo en la semifinal, donde anotó un gol en el 4-1 contra el Spartak de Moscú, y en la conquista del torneo, donde fue el más destacado y volvió a marcar.

El FC Barcelona alzó la copa al vencer por tres goles a uno al Anderlecht belga, siendo la exhibición barcelonista un prólogo a lo que se disfrutaría durante el resto del año.

Gamper 1991, los campeones de Liga vuelven al trabajo

La primera de las cuatro Ligas consecutivas de Cruyff había sido lograda en la temporada 1990/91. El equipo se presentaba ante su afición entre halagos y vítores. El Rapid de Viena salía goleado en el primer partido por cuatro a uno contra los de Johan. En la cita definitiva esperaba el gran Olympique de Marsella de inicio de los 90, subcampeón de la Copa de Europa ese mismo año al caer contra el Estrella Roja y con figuras en la alineación como Boli, Papin, Abedí Pelé, Boksic o el naciente Didier Deschamps.

Un contundente 3-0 hizo las delicias de los aficionados. En la alineación titular volvieron a estar los esenciales, Zubizarreta, Bakero o Beguiristain, autor de dos goles. El tridente extranjero se convirtió en un cuarteto, ya que el talento zurdo holandés Richard Whistchge, apuesta personal de Cruyff y parte importante de la posterior Copa de Europa, formó de inicio y dio muestras de su nivel técnico. Stoichkov, como ya empezaba a ser costumbre, completaría la victoria con un gol más en su haber.

Gamper 1992, estreno como campeones de Europa

La campaña 1991/92 acabó con el FC Barcelona venciendo en Wembley a la Sampdoria de Vialli y Mancini y coronándose por primera vez como campeón de la máxima competición continental. Lo que unido a la nueva consecución del campeonato doméstico completaban un excelente doblete. El Dream Team ya había cuajado y Cruyff daba un paso más hacia su leyenda. Una de las mayores goleadas vistas en el Gamper abriría el torneo. 7-1 endosó el conjunto de la Ciudad Condal a los búlgaros del CSKA de Sofía, ex equipo de Stoichkov. La final se disputó contra el Feyenoord, de los Países Bajos. 2-0 con tantos de Beguiristain y Soler fue el resultado final. Un futbolista dirigió las directrices del Flaco sobre el verde, como ya hiciese en gran parte de los partidos de la temporada anterior. No fue otro que quien se convertiría en uno de los mejores organizadores de la Historia de ahí en adelante, el catalán Josep Guardiola.

Gamper 1993, “Amigos para siempre”

El Tenerife de Jorge Valdano colaboró de manera desinteresa pero inestimable en dos campeonatos ligueros del FC Barcelona, venciendo en la última jornada al líder y máximo rival barcelonista, el Real Madrid. De ahí a que a modo de chanza los rotativos de la ciudad, para agradecer la aportación tinerfeña a sus Ligas, acuñaran la expresión de “Amigos para siempre” que la famosa canción del grupo Los Manolos había puesto de moda en aquellos años.

Lo cierto es que el resultado final tornó la broma en desdicha. El Tenerife de Valdano, con la figura de un ex canterazo azulgrana sin fortuna en el primer equipo, el delantero Pinilla, como principal activo con dos goles, pasó por encima de los barcelonistas, imponiéndose por 3-1 en el partido decisivo. Una sonora pitada a los actuales campeones de Liga sería seguida por el reconocimiento en forma de ovación cerrada al vencedor.

El Joan Gamper de 1993 tendría, por otro lado, un recuerdo muy positivo, y es que presentaría a la última de las figuras del Dream Team, y por la puerta grande. Romario, goleador fichado del PSV, asombraría a los testigos del evento en los dos partidos. En la victoria por cuatro goles a cero del primero de ellos contra el Hadjuk Split el brasileño firmaría un hat-trick de bellísima factura. Siendo igualmente el que anotase el del honor en la final contra los de las islas. Un nuevo ídolo había aterrizado en el noreste español.

Gamper, 1994, Zubizarreta, el valladar bajo otros palos

La temporada 94/95 sería el inicio del fin de la era Cruyff. El todopoderoso conjunto del holandés se desmembraba y los resultados comenzarían a ser esquivos, no consiguiendo alegría alguna de aquí en adelante. Pero en aquel inicio de temporada los aficionados aún no lo sabían, ya que venían de ganar la cuarta Liga consecutiva, otra vez de manera agónica en la última jornada, con el famoso penalti parado por González a Djukic que evitó la victoria del Deportivo de la Coruña.

Como si se repitiese la historia, Nuñez y la Junta decidieron invitar para la cita al equipo que recientemente había sido trascendental para que el FC Barcelona conquistase la Liga. Así el Valencia CF, ahora entrenado por el reciente campeón del mundo en USA 94 con el Brasil de Romario, Carlos Alberto Parreira, se aupaba a la final del Gamper. Una nueva derrota de los de Cruyff, como ya pasase el año previo contra el Tenerife, por un resultado de 4-1 convertiría al club valenciano en el segundo y último español en arrebatarle la copa al Barça.

El equipo de los sueños había ido perdiendo estrellas. Ya no estaban, entro otros, dos de los mejores: Laudrup y Zubizarreta. El encuentro sirvió para que los asistentes rindieran honores a la trayectoria azulgrana del gran guardameta, que ya veterano había marchado hacia zonas más sureñas y menos exigentes para acabar su carrera. Zubi no tuvo apenas que participar dado el aluvión de los suyos. Pero el que sí lo hizo, y de manera sobresaliente, fue uno de los mejores delanteros del momento, el futuro jugador del Real Madrid, autor de uno de los goles más importantes de su historia, el montenegrino Pedja Mijatovic, que se sirvió para desestabilizar a toda la defensa rival con cada uno de sus movimientos. Uno de los últimos supervivientes del gran equipo, Stoichkov, anotaría el gol que impediría una goleada valencianista inmaculada.

El nuevo Barcelona de Cruyff siguió alternando cantera y reputación. Así en la semifinal se presentaron con muy buenas actuaciones uno de los mejores futbolistas europeos del momento, quien no tuviese fortuna en su paso por el Real Madrid pero comandase a Rumanía en su excelente participación mundialista, el media punta Gica Hagi, y uno de los de la Masía que más alto apuntaban. Jordi Cruyff, hijo del entrenador, anotó dos tantos en la semifinal ante el Brescia, y junto a Hagi, que también sumó por partida doble, serían las principales atracciones del 4-0 frente a los italianos que les daría el paso a la final.

Gamper 1995, el último de Cruyff

San Lorenzo de Almagro, como campeón argentino, llegó a la final del Gamper, para acabar siendo goleado por un buen Barcelona. La 95/96 sería la definitiva de Johan -que no acabaría la temporada- tanto en el banquillo del FC Barcelona como de cualquier otro, dado que una vez que fue relevado por su ayudante Carles Rexach abandonaría la libreta, colgaría las botas, la ropa de corto y guardaría el bolígrafo para siempre. Por tanto, fue un mal año para todos los que aman este deporte.

Como en el anterior, el aliciente, a priori inesperado, resultó estar en la presencia de otra de las sensaciones europeas del momento que no había triunfado en el eterno rival. Pero que, así como Hagi, no tuvo continuidad –en parte por las lesiones- y se diluyó como un azucarillo. Fue el Gamper de Robert Prosinecki, que con una exhibición de técnica e inteligencia, llevó a los suyos a golear a los dos rivales invitados, primero el CSKA por 4-0 y luego San Lorenzo por la misma diferencia de goles, en un resultado de 5-1. Los paralelismos con el anterior Gamper no quedaron ahí, ya que junto al crack europeo lo mejor de ambos partidos fueron los recién subidos de la Masía. Así, De la Peña comenzó a tomar la medida al máximo nivel, Jordi Cruyff nuevamente, con dos goles, y otro de los alumnos predilectos del holandés, el media punta Óscar García con un hat-trick, pusieron la salsa al insípido guiso en el que la plantilla parecía haberse convertido las dos últimas temporadas.

Gamper 1996, una nueva era

Finiquitado Cruyff, y tras la interinidad de Rexach, se fichó a Robson. Aunque durase poco, el entrenador inglés dejó títulos y buenas sensaciones, dirigiendo a una de las mejores plantillas que se le recuerda al FC Barcelona. Esta vez se potenciaron las llegadas sobre los ascensos del filial. Y se fichó muy bien. En 1996 se presentaron varios futbolistas que dejarían huella, pero sería únicamente ante la afición, no sobre el césped del Camp Nou, que volvía a estar resentido del largo año y necesitaba ser replantado aprovechando las vacaciones. Nuevamente el estadio Olímpico situado en las alturas de Montjuic, acogió el evento.

El retorno de Stoichkov tras un año en el Calcio, los fichajes del ex madridista Luis Enrique o del futuro merengue Luis Figo, y principalmente quien tras la temporada sería el mejor delantero centro del mundo, Ronaldo Nazario, eran varias atracciones verdaderamente apetitosas. El debut de Ronaldo fue en las semifinales frente San Lorenzo de Almagro, que tras la goleada del año anterior volvió a ser invitado y caía por dos goles a cero. La final se disputó contra el Inter de Milan. Un gol de falta de Pep Guardiola, usando la picaresca para batir a Pagliuca, y la entrada de Ronaldo en sustitución de Figo fueron los detalles más recordados de la victoria por 2-1 contra los italianos.

Gamper 1997, el cambio a partido único

Desde la creación en 1966, el trofeo había contado con cuatro equipos participantes, siendo este año el primero en que era a partido único. La Sampdoria, rival al que se enfrentarán en este 2016, fue el primer invitado de este formato.

Louis Van Gaal había tomado el relevo de Robson en el banquillo. Pese a la buena temporada de Bobby la junta directiva tenía apalabrado el contrato previamente con el técnico neerlandés, campeón de la Champions League 1995 con el Ajax de Amsterdam. El resultado final fue de 2-2, con goles locales de Andersson y Giovani. La copa quedaría en las vitrinas azulgranas finalmente al vencer en la tanda de penaltis. Con esa victoria ante la Sampdoria de Klinsmann y Montella, se daba comienzo a la era holandesa, que principiaría de forma ilusionante y esperanzadora con la consecución de las siguientes dos Ligas y una Copa del Rey, y que finalizaría de peor modo, con un tercer año sin títulos y un retorno futuro del entrenador desastroso.

Lo más destacado, sin duda, fue la primera presencia del que se convertiría inmediatamente en la esperanza barcelonista de los próximos años. La pronta marcha de Ronaldo, tras ser máximo goleador y baza esencial de los títulos de Robson y posteriormente vendido al Inter de Milan sin justificación posible, fue cubierta de urgencia por un nuevo brasileño. Al equipo de Van Gaal llegó Rivaldo, por quien se desembolsó la cláusula de rescisión pocas horas antes del comienzo de las competiciones.

Gamper 1998, poco atractivo para el aficionado

Este año se invitó al Santos de Brasil, y fue el que menos afluencia de público tuvo en toda la historia. Bien por el rival o quizá por el poco gancho del fútbol propuesto por Van Gaal, pese a ser el actual campeón de la Liga que paliaba los tres años de sequía doméstica, el del 98 no será recordado como uno de los mejores.

El Santos se presentaba con una delantera formada por los colombianos Viola y Aristizábal, hoy viejos conocidos de la competición española tras su paso por el Valencia CF. La delantera azulgrana la componían dos brasileños, Rivaldo y Andersson. Esta última pareja fue la única ofensiva que anotó, completando con sus goles el 2-2 con el que finalizó el partido. Los lanzamientos fatídicos volvieron a permitir la victoria barcelonista.

Gamper 1999, la maestría de Xavi

Van Gaal dejó muchas cosas mejorables, como el desaprovechamiento y posterior salida –por dos veces- de Iván de la Peña, cuyo lanzamiento y progresión habían sido iniciados por Cruyff y Robson respectivamente, o la transformación del equipo en un conjunto plagado de jugadores holandeses, muchos de ellos de entidad cuestionable. Pero varios aspectos beneficiosos no deben serle ignorados. Van Gaal dio a Xavi Hernández la manija del equipo de manera incuestionable. La confianza ciega en el eje que componía con Cocu permitió a quien hoy es nombrado como uno de los mejores centrocampistas de todos los tiempos, crecer a grandes zancadas. El de 1999 fue el Gamper de Xavi, quien apoyado por su compañero de cantera Gabri, llevaron a los suyos hacia la cómoda victoria por tres goles a uno ante los portugueses del Sporting de Lisboa. Por cierto, este sería el último de estos torneos que vestiría de azul y grana a Luis Figo, un ex lisboeta. El propio Figo, Dani y el francés Dehú marcarían los goles del actual campeón de Liga.

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