Balaídos, un campo difícil para el Barça
Aspecto del estadio vigués / Foto: RC Celta

Hace exactamente 90 años nació uno de los estadios con más historia del fútbol español nació: Balaídos. Fue inaugurado el 30 de diciembre de 1928 y, desde entonces, se convirtió en el feudo del Real Club Celta de Vigo. En el santuario vigués se han vivido partidos memorables, encuentros europeos, grandes conciertos e, incluso, tres enfrentamientos correspondientes a la  Copa del Mundo de 1982, celebrada en España.

En los últimos años, el estadio se ha visto inmerso en un proceso de remodelación y aunque las obras tenían que haber estado terminadas a medianos del año pasado, se han retrasado. Visitar Balaídos es volver a saborear el fútbol de antaño pero, en los últimos años, el estadio vigués se ha convertido en territorio hostil para el FC Barcelona.

Iago Aspas, una de las peores pesadillas azulgranas en las últimas temporadas / Foto: Ernesto Aradilla (VAVEL.com)
Aspas, una de las pesadillas azulgranas en los últimos años / Foto: Ernesto Aradilla (VAVEL.com)

Unas últimas dos visitas para olvidar

Si hay algunos partidos que se recuerdan con mal sabor de boca durante las tres temporadas que Luis Enrique dirigió el conjunto culé estos son, sin duda, las derrotas azulgranas en septiembre de 2015 y octubre de 2016 en el feudo vigués. En ambos casos el conjunto azulgrana salió goleado y aunque en la temporada 2016-2016 el Barça igualmente se proclamó campeón de liga, en la siguiente se quedó a tres puntos del título. Unos puntos que, hubiendo ganado en Balaídos, le hubieron servido para ganar su tercera liga consecutiva.

Antes de entrenar al FC Barcelona, Luis Enrique era el entrenador del Celta de Vigo. Con el asturiano dirigiendo el equipo, los gallegos pasaron de luchar por el descenso a poder soñar con Europa y aunque finalmente no pudieron cumplir su sueño esa temporada -pero sí unos años más tarde-, el recuerdo que Luis Enrique dejó en Vigo fue más que positivo.

En su primera visita como técnico visitante, el FC Barcelona consiguió ganar 0-1 gracias a un gol de Mathieu. El partido no fue nada brillante, pero victorias cómo la que se consiguió en Balaídos le valieron al Barça para levantar el título liguero y, así, completar el segundo triplete de su historia.

Pero la mala racha en el campo vigués llegó la temporada siguiente. Ya ese mismo verano, el conjunto de Luis Enrique perdió la Supercopa de España ante el Athletic Club de Bilbao después de caer por 4-0 en San Mamés y conseguir un estéril 1-1 en el Camp Nou. Ese Barça empezó la temporada con dudas, que se confirmaron cuando el 23 de septiembre de ese mismo año, el FC Barcelona cayó estrepitosamente por 4-1 en Vigo. Nolito, Iago Aspas -en dos ocasiones- y Guidetti fueron los goleadores locales mientras que Neymar consiguió anotar el gol del honor azulgrana y, ese día, todas las miradas apuntaron al banquillo y a la portería. Al banquillo, por un planteamiento equivocado del asturiano, y a la portería porque, después de una lesión de Bravo, Ter Stegen ocupaba la portería azulgrana en liga y encajó cuatro goles. Una noche gris.

El destino hizo que un año y una semana después de la estrepitosa derrota azulgrana, el FC Barcelona volviera a visitar Balaídos. Y aunque el recuerdo del 4-1 estaba muy presente, poca gente podía imaginar que el conjunto culé volvería a salir goleado de Galicia. Pero así fue. Cierto es que, ese día y gracias a los goles de Piqué -que marcó un doblete- y Neymar, el Barça consiguió marcar tres goles en un campo más que complicado, pero Sisto, Aspas, Mathieu -en propia- y Pablo Hernández volvieron a hacer que, otra vez Ter Stegen, encajara cuatro goles en Balaídos. Ocho goles ha encajado el portero alemán en sus dos visitas en Vigo. Unos números nada positivos para el que algunos dicen que ya es el mejor portero del mundo pero que, mañana, verá el partido desde el banquillo.

Ter Stegen antes de disputar el FC Barcelona 2-2 RC Celta de Vigo / Foto: Ernesto Aradilla (VAVEL.com)
Ter Stegen antes de disputar el FC Barcelona 2-2 RC Celta de Vigo / Foto: Ernesto Aradilla (VAVEL.com)

Con la voluntad retomar el rumbo en Vigo

Pero no siempre ha sido así. De hecho, nos tenemos que remontar hasta el 26 de enero de 2003 para encontrar la última derrota del Barça en Balaídos antes de los dos partidos de 2015 y 2016. En ese partido, correspondiente a la temporada 2002-2003, los azulgranas cayeron por 2-0 en Vigo y, después de la pobre imagen dada por el FC Barcelona, el entrenador blaugrana, Louis Van Gaal, fue destituido. Esa temporada se recuerda como una de las peores en la historia azulgrana. llegando a estar cerca de los puestos de descenso pero desde entonces, y hasta los partidos ya comentados, el Barça no sabía qué era perder en Balaídos.

De hecho, fueron todo victorias exceptuando un empate (2-2), correspondiente a la temporada 2012-2013. Incluso, el 3 de mayo de 2006, el Barça se proclamó campeón del estadio vigués después de superar a los locales por 0-1 con un gol de Samuel d'Eto'o. Esa fua la décimoctava liga del conjunto azulgrana, la segunda de la era de Rijkaard como máximo responsable del primer equipo y una de las noches más felices del FC Barcelona en el campo del Calta. Porque los culés ya saben qué es ganar en el templo vigués y, el jueves, lo intentarán hacer para acercarse a los cuartos de final de la Copa del Rey. La clave: retomar el rumbo en Balaídos.

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