El Celta golea al Union Berlin
Aidoo debutó con la celeste Fuente: Union Berlin

El Celta ha disputado, en el Stadion An der Alten Försterei, en Berlín, lo que es hasta el momento el partido más correoso de todos los que ha disputado. Se enfrentaba el combinado vigués al Union Berlin, un recién ascendido a la Bundesliga que jugaba ante su afición su último partido de pretemporada.

El Celta salió con un equipo con mucha pinta de titular, sólo las lesiones de Okay y Mallo impidieron a Fran Escribá sacar su equipo de gala. Jugaron Rubén; Kevin, Costas, Aidoo, Olaza; Sáenz, Lobotka, Brais Méndez, Denis Suárez; Mina y Aspas. Cabe destacar el debut de Aidoo y la posición de Sáenz como mediocentro acompañando a Lobotka.

Primera parte: el Celta se atasca

Le costó al Celta salir de la presión en los primeros compases, y sólo encontraban el desahogo a base de balones largos. No ayudaba en demasía tampoco la excesiva rudeza de los alemanes, impropia en un partido de estas características, que impedía que el Celta jugara con más soltura. Fruto de esa rudeza llegó el susto del partido: Aspas recibía un golpe y se iba al suelo con signos evidentes de dolor. Escribá le retiraba inmediatamente por el canterano Iker Losada, y a todos los celtistas se les puso el corazón en un puño viendo cojear ostensiblemente a Iago. Por suerte se quedó en un susto, y el moañés sólo sufre una fuerte contusión en su rodilla, aunque el susto pudo ser doble, ya que minutos después, una entrada a la altura de la rodilla, hacía que Kevin se doliera en el suelo, por lo que tuvo que escuchar pitos cada vez que tocaba el balón al entender la afición alemana que había exagerado la caída.

Aspas siendo atendido por el doctor Cota Fuente: Celta
Aspas siendo atendido por el doctor Cota Fuente: Celta

Por suerte, cuanto más peligro corría el partido en enfangarse, cogió la pelota Denis que, con un descomunal pase, rompió dos líneas de presión y permitió que Brais batiera al portero con una sutil vaselina.

La primera parte terminaría con una brutal parada de Rubén a un tiro a bocajarro y un cabezazo que se encontró con el palo de la portería defendida por el guardameta celeste.

Segunda parte: hay portero

La segunda parte empezó como terminó la primera, con el Union Berlin volcado en ataque y el Celta sobreviviendo a base de los paradones de Rubén y haciendo más que ostensible la fragilidad de la zaga céltica. Y cuando más sufría el Celta, Lobotka interceptó un pase del portero local y se la dio a Mina para que batiera al portero.

Mina celebra con sus compañeros el tanto de la tranquilidad Fuente: Celta
Mina celebra con sus compañeros el tanto de la tranquilidad Fuente: Celta

Con el 0-2 sí que moriría el encuentro definitivamente, y solo hay dos ocasiones dignas de ser reseñables. Un paradón de Iván Villar, que había salido minutos antes por Rubén, y un córner sacado por Sisto que terminaría en un golazo de cabeza de Sáenz.

Resumen del partido: contundencia arriba, fragilidad atrás

Y así terminaba el partido, un 0-3 contundente aunque engañoso, ya que el Celta no tuvo el control del partido en casi ningún momento y vivió a base de paradas y el descomunal talento de los Cuatro Mosqueteros. Es necesario trabajar la defensa y traer un medio centro de garantías que pueda suplicar a Okay, aunque si para algo sirven estos partidos, es para comprobar estos detalles.

El partido completo:

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