Gerard Moreno maquilla dos penas de Ramos
Ramos fallando el primer penalti / FOTO: AFP

España viajaba Suiza con la necesidad de cosechar una victoria para no complicarse la vida en el último enfrentamiento con Alemania. Viajaba a Suiza para competir por la Final Four. Viajaba a Suiza para despejar dudas del once. Viajaba a Suiza para despejar dudas del juego. 90 minutos después, España se marcha sin cumplir ningún objetivo. Salvó los muebles, pero dejó en el camino más incógnitas de las que tenía antes de saltar al campo. Dudas, errores e incertidumbre. Alemania se relame ante el choque del martes. 

Ahogamiento suizo

El 0-1 del Di Stéfano en la ida constató las dificultades que imprime a sus rivales el cuadro suizo. Con liderato del grupo entre ceja y ceja, Luis Enrique colocó en St. Jakob-Park un once con numerosas sorpresas. En la portería Unai Simón volvió a salir de inicio, anticipando el adelantamiento del vasco sobre Kepa y De Gea. La defensa la compondrían Sergi Roberto, Ramos, Pau Torres y Reguilón, con Busquets, Mikel Merino y Fabián en el medio. Arriba, un mar de dudas, con tres peones que podrían colocarse en cada cuadrante del tablero. El arranque situaría a Dani Olmo de 9, Ferran a la derecha y Oyarzabal a la izquierda. Impredecible. En el otro lado de la moneda, Vladimir Petkovic desplegaba el 4-4-2 a través de un bloque contencioso y potente en tres cuartos compuesto por Sommer, Fernandes, Elvedi, Akanji, Ricardo Rodríguez, Xhaka, Freuler, Shaqiri, Zuber, Emboloy Seferovic.

El combinado suizo salió valiente ante una España que plantó un monólogo con la posesión desde el minuto 1, donde el balón era dirigido con obligatoriedad hacia los costados de Oyarzabal y Ferran para ensanchar el campo y abrir la zaga contraria. Una pasarela de tacones del futbolista de la Real y Dani Olmo dejaron al citizen el primer disparo del encuentro, que se marchó muy por encima del arco de Sommer. Fruto del ejercicio de presión, Suiza respondió. Fabián erró en el pase cerca del área, lo que sirvió a Embolo y Shaqiri para montar una jugada que Unai Simón rechazó anticipándose al disparo del hombre del Liverpool. La Selección se apagó con el transcurso de los minutos, aunque Oyarzabal dio el susto con un centro envenado que Sommer tuvo que detener en dos tiempos, tras resbalársele de las manos en primera instancia.

El gol de Suiza / FOTO: AFP
El gol de Suiza / FOTO: AFP

 

El protagonismo de los hombres de Petkovic sobre el verde se constató con el 1-0. Una cadena de errores generó un desbarajuste defensivo que aprovechó Embolo para romper el marcador. Cayó a banda tras dejar vacante su puesto Reguilón, sacó a Ramos del área y descargó hacia Freuler, que limpió las telerañas de la portería de Unai Simón con un precioso pase a la red. Suiza se había acomodado con balón en sus dominios y aunque materializaban alguna ocasión, España logró, por medio de Fabián, hacer intervenir de nuevo a Sommer con un flojo disparo del jugador del Napoli. Sin embargo, más allá de ese tímido acercamiento, el centro lateral se postulaba como la única iniciativa para generar peligro hasta el descuento. Fue ahí cuando Oyarzabal sacó su zurda de nuevo con un lanzamiento que despertó los ánimos. Inmediatamente después, Ferran no conectó en boca de gol la peinada de Mikel Merino desde el corazón del área.

FOTO: AFP
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Se llegaba al descanso con el despertar de La Roja, esta noche de gris, como el partido que, hasta el momento estaba disputando ante una Suiza aplicada, osada en la presión y tácticamente implacable. La reanudación no trajo cambio de cromos, pero sí de posiciones, pasando Oyarzabal a colocarse como el delantero centro y Dani Olmo como extremo. Salió mal el experimento a Luis Enrique, carente de una referencia necesaria para derruir el bloque suizo. A los 5 minutos, Unai estuvo cerca de protagonizar el error de la noche con una salida en falso que Seferovic fue incapaz de aprovechar. Se le hizo de noche al ariete, y cuando se predispuso a disparar, Ramos se colocó bajó palos con el disfraz de portero para detener su disparo.

La pesadilla de Ramos

El panorama no atisbaba mejora, lo que obligó a Morata a vestirse de corto para salvar el liderato. Fabián fue el sacrificado, retrasando a Dani Olmo al puesto de volante. Ni 10 segundos llevaba el ariete Juventino sobre el campo cuando Ramos cabeceó sobre la mano de Ricardo Rodríguez en un córner. Penalti para España con el nombre de Sergio. La oportunidad de extender su idilio desde los 11 metros lo impidió Sommer con una estirada por bajo excepcional. 25 penaltis seguidos transformados por el camero. La marca quedaba parada el día de las 177 partidos. Lo que es el fútbol. Sin embargo, el error no quedaría manchado por sus ganas de paliarlo, rematando con peligro los dos siguientes córners que lanzó la Selección.

FOTO: AFP
FOTO: AFP

 

El combinado nacional creció con el transcurso de los minutos, dejando a Suiza recluida en su campo buscando el golpe definitivo al contragolpe. Pau Torres evitó el que hubiera sido el impacto definitivo. Embolo se predisponía a encarar a Unai cuando el central del Villarreal sacó a relucir su figura con una segada primorosa al borde del área. El aparente acompañante de Sergio sigue demostrando porqué tiene encandilado a Luis Enrique.

20 minutos para la conclusión trajeron un baile de cambios, con la entrada de Adama, Koke y Canales por Busquets, Oyarzabal y Dani Olmo. Adama se colocó en la izquierda, y su poderío no relució desde el costado. Koke y Canales comandaron el medio, aportando la frescura necesaria. En Suiza serían Shaquri y Zuber los sustituidos por Sow y Steffen.

FOTO: AFP
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El destino es sumamente caprichoso. Koke buscó con un envío vertical a Morata, que en plena carrera controló, perfiló el cuerpo y cuando se predisponía a empalar el balón, fue derribado por Elvedi. Segunda amarilla para el zaguero. Segundo penalti para España. Segunda oportunidad para Ramos. Y segundo penalti parado por Sommer. El capitán buscó sorprender con un panenka mal efectuado, blandito y blocado por el arquero. De marcar 25 a fallar dos el mismo partido. El día del récord llegó con otra marca bajo el brazo, siendo el primer jugador de la Selección que fallaba dos penas máximas el mismo encuentro.

La última bala sería Gerard Moreno. El 9 fue el encargado de poner el 1-1 en el 89 tras un centro al corazón del área de Reguilón. Al primer toque. Remate de killer para preservar la esperanza. La desesperación seguía persiguiendo a Ramos, que se ubicó como delantero buscando cualquier balón con el que curarse las heridas. Ni atacando el cielo del Jakob-Park pudo evitar el empate. Cabeceó hasta tres balones en el descuento, pero no era su noche. Adama la tuvo, pero la excesiva vehemencia con la que enganchó la volea desterraron la victoria.

Gerard Moreno celebrando el 1-1/ FOTO: AFP
Gerard Moreno celebrando el 1-1/ FOTO: AFP

 

Rocosos en defensa, infranqueables bajo palos y temerosos en ataque. Los suizos vendieron cara su piel. Aguantaron con valor y encontraron recompensa tras un encuentro que los postula como serios rivales de cara a la próxima Eurocopa. Sin figuras, pero con el sacrificio de Sommer, Akanji, Xhaka, Frauler, Embolo o Shaqiri pueden llegar lejos. Hueso duro de roer. 

Decepcionante resultado para España, que se jugará la vida ante Alemania en la Cartuja. Los alemanes con 9 puntos llegan líderes a último choque, aventajando en un punto a la Selección, tres a Ucrania y seis a Suiza. 

Una noche donde no cabía en las quinielas el error. Dos años y medio era el tiempo que el vigente máximo internacional europeo no se marcaba de los 11 metros sin celebrarlo. Tuvo que ser hoy. Los cambios dieron un vuelco al equipo. Koke, Canales, Morata y Gerard Moreno llaman a la puerta de la titularidad de cara a la final del martes. La Selección necesita una referencia, velocidad y mucho más desborde. Atenerse al final del encuentro y olvidar el primer tiempo, la labor de Luis Enrique para el futuro más inmediato. Aguarda el campeón alemán en lo que será una prueba de fuego, una prueba de nivel, una prueba a vida o muerte. Espera Alemania. 

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