El Levante y las dos maneras de "seguir en Primera"

Levante y Rayo miden sus fuerzas en un partido que la temporada pasada tenía como escenario la Primera División. Las cosas han cambiado mucho desde el último enfrentamiento entre ambos.

El Levante y las dos maneras de "seguir en Primera"
Levantinistas y rayistas se saludaban tras el último partido de la Liga pasada. | Foto: La Liga

15 de mayo. Juanfran García llora sobre el césped del Estadio de Vallecas. Porque el Levante se va a segunda. Porque se acaba de lesionar. También, lo más importante, porque se retira del fútbol. Todo el Estadio, conmovido por la tragedia tanto de su equipo (iba ganando pero el Sporting hacía lo mismo ante el Villarreal en aquel partido famoso por las palabras de Marcelino), se suma al homenaje y aplaude. El final del partido es trágico. Ambos equipos descienden a Segunda. El Levante lo sabía desde hacía unas semanas, y el Rayo lo intuía desde hace una semana, desde el partido de Anoeta que tantas cosas cambió.

Medio año después, granotas y franjirrojos se vuelven a ver las caras en un terreno de juego. Como decía la canción, “cómo hemos cambiado”. Después de seis meses sin encontrarse, el destino, y sobre todo el fútbol, ha querido que el Levante sea el líder de la Liga 1|2|3, mientras que el Rayo está peleando por no descender a Segunda B. Es por eso que ambos equipos dan la sensación de seguir en Primera División.

Dos maneras de pensar que siguen en la elite

Por un parte, el Rayo sigue sin creerse que esté en Segunda, y este tiempo que está tardando en abrir los ojos puede llevar a los hombres de Baraja a perder la categoría y sumir al club en una crisis institucional. El potencial de los jugadores nombre a nombre es muy superior a casi la totalidad de los equipos, pero muchos jugadores aún se creen que son de 1ª, y es ahí donde está el problema. Jugadores como Trashorras, Miku, Embarba, Ebert, Quini o Rat, que realmente hicieron muy buenas temporadas en la máxima categoría del fútbol, necesitan un cambio de mentalidad para adaptarse a la competición, más directa e intensa, donde las diferencias se reducen más aún.

Esto parece haberlo entendido a la perfección el Levante, líder desde la jornada cuatro y en puestos de ascenso desde el comienzo de la temporada. Incluso algunos se atreven a hablar de “bache” porque perdió 2-0 la semana pasada ante el Oviedo y empató a cero ante el Cádiz, pero lo cierto es que el conjunto levantinista acumula 31 puntos, siete más que los tres perseguidores, Girona, Sevilla Atlético y Reus. Es decir, hay los mismos puntos entre el primero y el segundo que entre el segundo y el decimonoveno clasificado, el Numancia, ya en puestos de descenso. Una prueba más de la igualdad de esta categoría.

¿Y cómo ha conseguido esto el Levante? De la mano de Muñiz, el técnico que tenía el objetivo del ascenso, el equipo está más cerca de conseguirlo. Básicamente, con los goles de Roger Martí. El delantero será la principal amenaza del Rayo, ya que es el pichichi de la categoría con diez goles. Se fueron hombres como Rubén Martínez, Diego Mariño, Medjani, Feddal, Orbán, David Navarro, Verdú, Jose Mari, Ghilas, Rossi, Cuero o Deyverson, todos ellos fundamentales años atrás, pero con los que se quedaron (Pedro López, Iván López, Verza, Morales) y los fichajes de gente experimentada como Abraham Minero, Raúl Fernández, Natxo Insa, Javier Espinosa o el retorno estelar de Roger Martí, el equipo ha encontrado su sello y un camino para lograr el ascenso.