Primeras conclusiones: mucho para trabajar 
Luciatti y Monteseirín en acción. No estuvieron sólidos (Foto: Mundo Deportivo).

El Matador volvió al ruedo, tras seis meses con la pelota detenida. La espera se hizo larga, pero ya se jugaron dos compromisos internacionales. Por el Grupo B de la Copa Libertadores, el Matador primero perdió por 4-1 ante Guaraní en Asunción y luego empató de local contra Bolívar. Con un plantel prácticamente nuevo y algunas primeras conclusiones.

En la Copa Libertadores, la suerte de Tigre ya está prácticamente echada: tiene un punto en cuatro jornadas y necesita un milagro para clasificar a octavos de final (ganar sus dos partidos, que Guaraní los pierda a los dos, que Bolívar no sume más de dos puntos y, claro, tener en cuenta la diferencia de gol). Por ello, todos los cañones van a apuntar a lograr el tercer lugar y conseguir un cupo a la Copa Sudamericana, una meta también difícil, pero más realista.

Las caras nuevas 

En el partido ante Guaraní, se presentaron oficialmente Abel Luciatti, Facundo Monteseirín, Sebastián Prieto, David Gallardo, Pablo Magnín e Ijiel Protti. A los pocos minutos, el lateral Prieto asistió al goleador Magnín, que abría el marcador con un zurdazo de primera. 

Tigre no aguantó la ventaja en Paraguay, y en el segundo tiempo, tras un penal polémico, el equipo paraguayo se puso en ventaja y aumentó la diferencia en la recta final. El resultado fue más abultado de lo que se mostró en la cancha, pero Tigre pagó caro sus errores defensivos y su falta de efectividad (Juani Cavallaro pudo haber decretado el 2-2).

Tigre pudo haberse llevado algún punto de Paraguay y ganar contra Bolívar

La versión más floja fue en el cotejo ante Bolívar, ya en Victoria. El equipo boliviano, que nunca pudo ganar en la Argentina, aún con limitaciones, fue superior al elenco tigrense, que llegó al primer gol fuera de contexto, tras un zapatazo del juvenil Facundo Giacopuzzi (que le ganó la pulseada a Nicolás Sansotre, uno de los refuerzos), que dejó a Magnín con la pelota servida en el área chica para facturar en la red. Sin embargo, el cuadro del Altiplano minutos antes antes había estrellado una pelota en el palo, luego una en el travesaño, y llegó a la igualdad por un grosero error de Gonzalo Marinelli (la única mancha del arquero en los dos partidos). En el complemento, Bolívar pudo haberlo dado vuelta y Tigre recién apretó el acelerador en los últimos 10 minutos, con un penal errado incluído. 

Ya paga con goles

Magnín es la apariciones destacada hasta el momento. El artillero de Sarmiento de Junín, en los dos partidos dejó su sello en la red. Lamentablemente, desperdició ese penal ante Bolívar, al minuto 93, atajado por el arquero Rojas. No obstante, tras la salida de Emanuel Dening, Pipo ya tiene a su 9, mientras Enzo Díaz y Carlos Luna aguardan como relevos. 

Nueva defensa, mismos problemas 

Tigre cambio totalmente su última línea, pasando de Pérez Acuña, Alcoba, Moiraghi y Rodríguez a Giacopuzzi, Monteseirín, Luciatti y Prieto. Los laterales nuevos han aportado más en la parte ofensiva, con centros y remates de media distancia, que en la defensa. Mientras que la zaga central, Monteseirín-Luciatti, de buena talla, no ha brindado seguridad, sobre todo en el partido en casa. Recibió cinco goles en dos encuentros, y pudieron ser más incluso de no ser por algunas intervenciones de Marinelli (que ahora tendrá la competencia de Nicolás Navarro). 

No obstante, para el próximo partido cambiará la zaga central, porque tanto Luciatti como Monteseirín se lesionado esta semana, por lo que tendrán sj chance Ezequiel Rodríguez y Néstor Moiraghi, al igual que el juvenil Brian Leizza.

¿Y el medio?

Gorosito apuesta a un doble 5, con Sebastián Prediger como bandera junto a Agustín Cardozo. Por ahora, no ha sumado ni un minuto Román Martínez, uno de los refuerzos de más renombre y experiencia del plantel, que deberá seguir esperando. 

Al jugar con un 4-4-1-1, el enganche es Diego Morales, para aportar fútbol de tres cuartos en adelante y ya bien para colaborar atrás. Ya sin la frescura por el paso de los años, Cachete continúa siendo uno de los jugador que marca la diferencia con su habilidad, aunque da la sensación de que le falta un socio.

En los extremos, jugó ambos partidos David Gallardo, un volante con desborde que tuvo arranques interesantes, sobre todo contra Guaraní, sin gravitar ante Bolívar. Del otro costado, Juani Cavallaro estuvo presente, pero bastante irregular, sin mostrar ni velocidad ni definición, por lo que probablemente sea sustituido por Facundo Melivilo, que cuando entró contra los bolivianos, con buenos centros, demostró que quiere ganarse la titularidad. Asimismo, en los dos encuentros ingresó Ijiel Protti, mostrando cosas interesantes en las pelotas paradas, así que seguramente seguirá sumando minutos. 

Sin novedades 

La Primera Nacional sigue sin fecha de reinicio, sin formato y sin noticias más que el reclamo de San Martín de Tucumán ante el TAS, reclamando el ascenso a la Liga Profesional porque la AFA dio por finalizada la temporada 2019/20. Entonces, no se vislumbra un reinicio para este año en el ámbito doméstico. Por lo tanto, si Tigre no quiere jugar solo dos partidos antes del verano, tendrá que ganarle a Guaraní en casa y dar el batacazo ante Palmeiras (ya clasificado) en San Pablo.

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