Deberá seguir trabajando

Cuatro puntos de quince posibles parece marcar un rumbo negativo para cualquier equipo. Pero en Gimnasia apuestan a un proyecto a largo plazo. A los hinchas, que tengan paciencia.

Deberá seguir trabajando
Soso, por ahora, tiene el apoyo asegurado. Pero debe corregir los desacoples de su equipo. Foto: Gimnasia web

No fue nada bueno el comienzo del torneo por parte de Gimnasia. Transcurridas las primeras cinco fechas, con quince puntos en juego, el Lobo solamente pudo sumar cuatro unidades. El triunfo en Bahía Blanca ante Olimpo y el vibrante empate ante Defensa y Justicia en el debut y no mucho más.

Antes de iniciar la Superliga, el hincha esperaba con ilusión el andar del equipo conducido por Mariano Soso. A raíz de buenos rendimientos en los encuentros amistosos y la obtención de resultados más que positivos, el Lobo transmitía la sensación de un conjunto a tener en cuenta.

Con la llegada de Soso al banco de suplentes de 60 y 118, la filosofía de juego iba a ser distinta a la que se venía observando desde hace un tiempo largo. Atrás quedaba la solidez defensiva de Gustavo Alfaro y la verticalidad impuesta por Pedro Troglio. El técnico que arribó desde el Sporting Cristal de Perú instaló en sus futbolistas la idea de jugar por abajo, con mucha movilidad en la mitad de la cancha y siempre manteniendo la posesión del balón.

En estas cinco jornadas, se pudo observar a un Gimnasia respetuoso del libreto de su técnico pero con claros desacoples defensivos como ofensivos. La táctica 3-1-4-2 desaprobó todos sus exámenes, sobre todo a la hora de defender. Con once goles en contra, el Tripero tiene la valla más vencida del campeonato, un detalle que no se le debe escapar al cuerpo técnico.

Si hay un tema que genera debate en La Plata es la posición de Fabián Rinaudo. Está más que claro que Fito no es central (o líbero, como está desempeñándose en la cancha). No tiene el manual implementado para cumplir esa función por lo que siempre queda mal parado y pierde las divididas con los delanteros rivales. A favor del jugador nacido en Armstrong, provincia de Santa Fe, es que en su nuevo rol otorga una salida limpia desde el fondo aunque la cuestión pasa por otro lado.

Habrá que esperar cuando Maximiliano Coronel pueda regresar al equipo, ya que es el hombre indicado para esa posición y permitiría que Rinaudo vuelva a su puesto original, por más que Agustín Bolivar esté teniendo grandes actuaciones como volante central.

Gimnasia es un equipo desequilibrado. Defensivamente, no ofrece garantías pero a la hora de atacar tampoco. La posesión intermitente del balón no sirve y eso le pasa al conjunto platense. El Lobo mueve el esférico y trata de ensanchar la cancha pero carece de ideas para armar jugadas como así también de profundidad para llegar al arco rival. Brahian Aleman, su mejor guitarra, no encuentra la mejor compañía ya que Lorenzo Faravelli está muy por debajo de su nivel. Y así, el goleador Nicolás Ibáñez queda muy solo ante los centrales rivales.

Cuatro puntos de quince posibles. Siete goles a favor, once en contra. Los números no son los mejores ni los que se esperaban. Pero en el mundo Gimnasista se sigue apostando a este nuevo proyecto futbolístico. Los resultados, por ahora, son esquivos por lo que será vital que los hinchas tengan paciencia para que Soso pueda estabilizarse en el control de este barco que anda tambaleándose.

El próximo encuentro será en dos semanas, ante Godoy Cruz en Mendoza. Durante ese lapso de tiempo, el entrenador deberá trabajar en los errores cometidos. Gimnasia volverá mañana a los entrenamientos tras gozar de dos días libres. También tiene pactado un partido amistoso ante Temperley en la cancha del Gasolero, compromiso que se disputará el día viernes a partir de las 10 horas. Será momento de empezar a pulir a este equipo.